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Como vaca sin cencerro
¡Qué pena hija mía, tan joven y ya estás como vaca sin cencerro!
Acerca de
Me gusta hablar. Muchas veces hablo conmigo mismo con tal de escucharme y soy tan inteligente que a veces no entiendo lo que digo.
-Oscar Wilde


No sé cuál es la clave del éxito, pero la clave del fracaso es intentar agradar a todo el mundo.
-Bill Cosby


La búsqueda de la perfección suele obstaculizar la mejora.
-George F. Will



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Rinconcillos de la cuadra descencerrada
Sindicación
 
Tanto remar, tanto remar...
...para morir a la orilla. Este es un dicho, no sé si popular, que en mi cuadrilla utilizamos cuando tras una mano de Mus en la que se ha luchado mucho para llegar a los cuarenta amarracos (qué pasa, en mi pueblo de juega a cuarenta y La Real puede a cualquier 31; además tenemos seña para los duples con y sin juego, je, je) pierdes la vaca con pocos puntos de diferencia.

Siete años, ¡siete ni más ni menos!, he esperado para saltar de nuevo la purificadora hoguera de San Juan que año tras año, inmutable al paso del tiempo, se celebra en aquel sitio en el que viví hasta los 17 años.

Salir de la capital del reino el viernes ya fue toda una epopeya. Una hora y media larga tardé en llegar a mi casa desde el trabajo (normalmente se tardan unos cincuenta minutos). Había fútbol.

En mi casa –el mini zulo II- teníamos visita que llegó casi a la par que yo misma con lo cual casi no tuve ni tiempo de quitarme el disfraz del trabajo y ponerme cómoda (lo hice que conste). Advertí a las visitas que yo iba a seguir con lo mío, esto es, la maleta, comer y demás, pese a saber de antemano que no iba a ser igual. No lo fue.

Nos fuimos mi adorado y yo tarde y enfurruñados.

Llegamos a mi pueblo muy tarde. Con el tiempo pegado al culo. Lo justo para meter algo en la boca y salir pitando hacia la hoguera (sí, sí, sí) porque el desfile de antorchas ya se había ido a la mierda más absoluta. Al punto de salir llegó mi familia de Barna. Besos y achuchones políticamente correctos. Un qué tal estás que más tarde se transformaría en un catálogo de intenciones findesemaneras que parecía no comenzar nunca.

Por fin, a la una de la madrugada, salimos de casa mi tato pequeño (Nenén), su novia, paquete y yo. Ellos fueron por su lado y nosotros dos nos apresuramos hacia la purificación de nuestras penas.

En lo que llegamos y no llegamos a la Ciudad Deportiva, nos dimos de bruces con las puertas del recinto cerradas a cal y canto, el camión de los bomberos, olor a chamusquina y un par de bolsillos rellenos de insatisfacciones que habremos de quemar el año que viene (esta vez en Zugarramurdi, supongo, a ver si hay más suerte).

Oooooh.

Pero aún hay más. La abajo firmante acabó a las cuatro de la mañana como un trapillo verbenero tirada por los suelos de un pub con una cascada en la puerta. No, no era por el alcohol, era que justo la mágica noche de San Juan mi cuerpo había decidido ir por libre y declararse en huelga de brazos caídos. “De aquí no paso”, me dijo el muy impertinente y me tuvo todo el fin de semana de la cama a la mesa, de la mesa al baño (para hacer pis, conste) y del baño a la cama de nuevo.

Cuando el cansancio aprieta... ni fiesta, ni San Juan, ni mamitis, ni nada de nada.

Besitos para todos. C.
 
Comentario:
Coolazul, cuando estaba en la universidad hacía una mini hoguera en la azotea de la casa de turno. Nunca sin mi hoguera de San Juan, por dios. A la playa, cuando quieras. Un año fui a la hoguera de San Vicente de la Barquera (conocido pueblo gracias al sopazas orihundo de allí que se hace llamar Bustamente) en plena playa y me lo pasé bomba.

Ay, Rythmduel, si es que estoy muy poco inspirada. Me pasan un montón de cosas y no sé ni cómo contarlas. El mundo está patas arriba y yo ni me entero... Sigo viviendo como en una burbuja, en la parra totalmente... Si encima de todo esto, pierdo el poco humor que me queda, estamos apañados. Je, je.

Besotes a los dos. C.

Cañas, cañas, cañas
 
Comentario:
Menuda odisea. De las que hacen época. ¡Y es de agradecer que te dure el humor para hacernos el relato!

¡Qué todo no se puede, chata, por muy Miss Calamity que seas!
 
Comentario:
Yo iba a hacer una pequeña hoguera en la terraza, pero me dió un poco de yuyu y me decidí por un cenicero, aunque al final...tenía tanto que quemar que opté por escribirlo en un papelito con abreviaturas.

El año que viene tenemos que ir a la playa, te hace??

Un besazo

PD: Cañas, cañas, cañas!!!
No