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Como vaca sin cencerro
¡Qué pena hija mía, tan joven y ya estás como vaca sin cencerro!
Acerca de
Me gusta hablar. Muchas veces hablo conmigo mismo con tal de escucharme y soy tan inteligente que a veces no entiendo lo que digo.
-Oscar Wilde


No sé cuál es la clave del éxito, pero la clave del fracaso es intentar agradar a todo el mundo.
-Bill Cosby


La búsqueda de la perfección suele obstaculizar la mejora.
-George F. Will



Enlaces
Rinconcillos de la cuadra descencerrada
Sindicación
 
Holidays, sweet holidays (just sometimes)
Cuando Unamuno y Pirandello escribían Niebla y Seis personajes en busca de autor respectivamente ninguno de los dos sabía de la existencia del otro y por ende de sus respectivos proyectos literarios y/o teatrales. Bueno, si acaso Unamuno había oído hablar de un fulano de Italia que había escrito una obra de teatro en la que los personajes se “revelaban” contra el autor de la misma, pero, al parecer, no le dio mayor importancia.

Vale, vale. Empecemos por el principio. Vacaciones. Si escogí los pasados días para tomarme un respiro, fue para ir al FIB. Sí, por fin un año tenía verdaderas ganas de acercarme a Benicàssim y soportar a la cantidad de colgados que allí se aglutinan durante cuatro días para, a parte de drogarse y desfasar, escuchar música. Pues no, no pude ir: se acabaron los abonos (y mira que me lo dijeron por activa y por pasiva, ¿verdad, Txarly?).

Pasamos al plan B: si no podemos irnos de farra, nos iremos a relajar, concretamente aquí. Pues, miren ustedes, tampoco. Resulta que a mi madre le dio un vahído reumático que le afectó las extremidades superiores –y de qué manera- en el precioso momento en el que la Quinta de los Sustos no podía quedarse desatendida. La abajo firmante se encargó de jardín, perdón, selva virgen, plantas, perro, gata, pericos (por ahora un placer) y de compras, cocina, limpieza, orden... Pues mira qué bien, a tomar po’l c..o lo de relajarse. Eso sin hablar de la sentencia del juicio que, incomprensiblemente, desfavorece a mi madre sin razón aparente. Esto se merece un auténtico post él solito... Ay qué ver cómo está la justicia y los nacionalismos en este sacro santo país. Y hasta aquí puedo leer, Mayra.

Pero ¡que aquí no acaba la historia, no, qué va!, si me ha debido de mirar un tuerto. El sábado se acercó al pueblo mi adorado tormento con dos “buenas” nuevas: la primera que es muy posible que cierren la empresa en la que trabaja. No por nada en especial. No hay desfalcos, ni falta de clientes y proyectos. Lo que hay es un director general al frente que, discúlpenme, había que llevarlo al paredón, sin miramientos de ningún tipo. Tremendo pelamanillas al frente de una multinacional fruto del nepotismo reinante en, de nuevo, este sacro santo país. Dios da bragas a quien no tiene culo, que se dice por ciertas zonas del norte de Palencia.

Segunda, ay (profundo suspiro), me trae mi paquete una noticia recortada del diario El País del sábado pasado: me acaban de pisar mi estudio fotográfico; aquel del que hablaba entre bisbiseos y del que no daba demasiadas indicaciones. Seis años de mi vida como fotógrafa a la mierda. Está claro que yo le iba a dar otro matiz gráfico que el que le aporta Diego Caballo (pincha aquí y aquí si quieres ver la noticia contada de dos formas), pero, en fin, que me gustaría sentirme como don Miguel de Unamuno ante la presencia de Luigi Pirandello, pero sólo me puedo sentir como Señorita Calamidad. :S

Besos para todos. Miss Calamity
 
Comentario:
El tiempo todo lo va borrando, Xavie, estoy más tranquila y más animada. Total, ¿qué son 6 años en la vida de alguien? Ná, hombre, ná. ;D
 
Comentario:
Cal,
Ánimo. Una mala tarde la tiene cualquiera, que dicen en el Sur. ;-)

Un beso,
Xavie
 
Comentario:
No, no, Albanta, afortunadamente no se me ha matado nadie cercano en un accidente de tráfico. Gracias por el consuelo. A ver si reuno el valor (y las fotos) y te hago llegar algunas. Y me paso por tu casa que, anda que no tengo abandonada a la blogosfera. Besos.
 
Comentario:
Querida Calamity:
Cuando yo era muy pequeña leí los libros de Pollyana, lo cual seguramente me dejó las meninges pallá, pero recuerdo aquella cosa suya del juego de alegrarse siempre por algo en las desdichas, o lo que es lo mismo, de sacarle el rollito positivo a cualquier cosa...
Así que no sé, pero tal vez debas alegrarte porque (sólo me faltaba meter la pata en esto y que a ti te hubiera pasado algo...) al menos en tu caso el punto final de tu trabajo no es algo tan triste como lo de Diego Caballo...
En cualquier caso, seguro que tus fotos tienen un enfoque distinto, y que qué importa... Las has hecho, y encontrarás el modo, el lugar y las circunstancias, para hacerlas públicas, para que se reconozca su valor...
(Claro, que bien mirado, estoy yo buena para darle ánimos a nadie, así que te envío un abrazote, y ya...)
No