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Como vaca sin cencerro
¡Qué pena hija mía, tan joven y ya estás como vaca sin cencerro!
Acerca de
Me gusta hablar. Muchas veces hablo conmigo mismo con tal de escucharme y soy tan inteligente que a veces no entiendo lo que digo.
-Oscar Wilde


No sé cuál es la clave del éxito, pero la clave del fracaso es intentar agradar a todo el mundo.
-Bill Cosby


La búsqueda de la perfección suele obstaculizar la mejora.
-George F. Will



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Rinconcillos de la cuadra descencerrada
Sindicación
 
Bienvenido Mister Marshall
Los españoles parece que tenemos cierto complejo de, cómo denominarlo sin ofender a nadie, inferioridad frente a los negocios. Sí, el país de El lazarillo de Tormes, padece de una enfermedad endémica: somos muy poco chovinistas con según qué cosas (eso sí, la tortilla de patata, los toros y el Flamenco, ni tocarlo).

Todo esto viene a cuento por una sencilla razón. Llevamos revolucionados todos en la agencia una semana y media por la llegada –hoy- de una súper mega chupi guay agencia de Holanda que viene a hacer business con nosotros. Y, claro, nosotros nos debemos de ver como los mierdecillas del negocio.

Al menos eso parece (pese a que somos precisamente los que sacamos más castañas del fuego a nuestro cliente común) porque en una semana las pantallas del ordenador han mutado a plasma –las de cuentas y administración; los creatas seguimos con nuestros pantallones de siempre-, las paredes se han llenado de cuadros elegantemente colgados con los trabajos desarrollados para diversos clientes, los “trastos” han emigrado al sótano y nosotros –sí, nosotros, aunque no tengamos que ver nada con el business propiamente dicho- venimos con nuestras mejores galas laborales, peinaditos, afetaiditos (ellos), maquilladas (ellas, menos yo que no he tenido ni un minutillo esta mañana) y con cara de muchos amigos. Café y pastas en la salita de reuniones. Cocina limpia de humos (prohibido cocinar platos olorosos). Jardín –sólo la parte delantera- bien arreglado. Cartapacios corporativa y elegantemente decorados para revisar la orden del día. Traductores simultáneos.

En fin que sólo hubiera faltado que nuestros colegas holandeses hubieran pasado por delante de nuestra puerta con un coche a la velocidad del rayo para que esto fuera la mismita imagen de los habitantes de aquel pueblo típicamente español que esperaba ansiosamente la llegada de los americanos.

¡Coño, que los españoles también valemos la pena!

¿No... ?
 
Comentario:
Yo creo que hay mucho que vale la pena en España, y hay mucho que mejorar; quizás ahora que he conocido un poco el modo de vida en japón puedo valorar más lo que aquí tenemos.
Ahora, mejor no tener el chauvinismo francés...
Salud!
 
Comentario:
...es q no nos creemos nada, y menos si lo dicen de nosotros. aiii, no somos nadie. jeje

feu bondat
 
Comentario:
Aquí tenemos todos complejo de inferioridad menos los taxistas, coño. Un lavado de cara que en condiciones normales no se hubiera hecho. En fin, así somos.
 
Comentario:
ya podía pasar eso en la mia, por lo menos ordenaríamos alguna vez...y parecería una empresa como dios manda.jaja.
Y si, tenemos muchos complejos, demasiados diría yo.
 
Comentario:
Sí que lo valemos, Mac-Reina. Sólo falta que nos lo creamos un poco, que sepamos ver más allá de las tortillas de patatas y del complejo de inferioridad que nos han querido vender desde fuera.
Cómetelos, creativa de mi alma ;-))))))).
Un besazo, gran Cal.
No