Atracón
Ayer comentábamos en el estudio -que es como se llama a la zona creativa de la ofi- a raíz de que una compañera nos obsequiase con ricas y colesterosas viandas que qué engordaba más, un kilo de gominolas comido del tirón o un kilo de gominolas comido a lo largo de una semana. ¿Qué opináis?
La respuesta, que a mí me sorprendió, es que engorda más si te lo comes a lo largo de una semana ya que el cuerpo lo va asimilando poco a poco. Si te pegas un atracón un único día, tu cuerpo entra en una especie de "sugar coma" que te revuelve el estómago y te impide la asimilación de todos los glúcidos. Te pones malo y el azúcar no es asimilado en forma de cartucheras o barriga para batallas futuras por tu cuerpo.
Esta introducción tan nutricional me sirve para decir que ¡por fin! me estoy pegando unos buenos atracones de lecturas, de esos que a mí me gustaban en los tiempos mozos, cuando iba a la universidad y me podía quedar leyendo todo el día (y más de una noche completa) pasando hojas y hojas y hojas de libros.
Lo echaba de menos más de lo que pensaba (esto, por supuesto, también incluye vuestras bitácoras internetiles, claro) quizá no tanto por el placentero hecho de leer -que también- sino porque este común y simple gesto significa que empiezo a recomponerme, que ya estoy más concentrada, que las tormentas van pasando(aunque haya todavía días en los que arrecie el temporal) y que tanta ignominia y pesadumbre va dejando espacio al sosiego y el deleite.
Lejos de encontrarme mal por tal atracón diario, mi cuerpo lo está recibiendo con sumo gozo.
Que siga, que no vuelvan las oscuras golondrinas de mi alma.
La respuesta, que a mí me sorprendió, es que engorda más si te lo comes a lo largo de una semana ya que el cuerpo lo va asimilando poco a poco. Si te pegas un atracón un único día, tu cuerpo entra en una especie de "sugar coma" que te revuelve el estómago y te impide la asimilación de todos los glúcidos. Te pones malo y el azúcar no es asimilado en forma de cartucheras o barriga para batallas futuras por tu cuerpo.
Esta introducción tan nutricional me sirve para decir que ¡por fin! me estoy pegando unos buenos atracones de lecturas, de esos que a mí me gustaban en los tiempos mozos, cuando iba a la universidad y me podía quedar leyendo todo el día (y más de una noche completa) pasando hojas y hojas y hojas de libros.
Lo echaba de menos más de lo que pensaba (esto, por supuesto, también incluye vuestras bitácoras internetiles, claro) quizá no tanto por el placentero hecho de leer -que también- sino porque este común y simple gesto significa que empiezo a recomponerme, que ya estoy más concentrada, que las tormentas van pasando(aunque haya todavía días en los que arrecie el temporal) y que tanta ignominia y pesadumbre va dejando espacio al sosiego y el deleite.
Lejos de encontrarme mal por tal atracón diario, mi cuerpo lo está recibiendo con sumo gozo.
Que siga, que no vuelvan las oscuras golondrinas de mi alma.
Comentario:
mmmmm... gominooolas....
Comentario:
Afortunadamente las palabras no producen coma, Fiorella. Pero eso sí, ¿no has oído más de una vez a alguna persona que leer tanto no es bueno (que nubla la razón)? Supongo que será fruto de la incultura o vaya usted a saber... Saludos desde Madrid y bienvenida. Se agradecen estas nuevas visitas.
Pues sí, Rythmduel, pues sí. No veas qué fin de semana más maravilloso leyendo y leyendo y leyendo. Me preguntaba ayer una amiga que porqué no salí el sábado y le dije que porque estaba leyendo en casa tan pichi y no me apetecía, la verdad. Yo creo que se quedó un poco fulminada, pero es cierto, estaba en la gloria (sólo un buen concierto me hubiera sacado de casa, :])
No es que no engorde (lo único que no engorda es lo que queda en el plato), pero engorda menos, Pau. Bueno, si yo te contase lo de engordar... unos diez kilitos que me he ganado en los siete años que llevo viviendo aquí ¡y sin cambiar de rutina! En fin, ahora ya he tenido que ponerme un poco a dieta, controlarme más las golosinas, tendré que retomar mi frustrada carrera de atleta.... Los años, digo (eso sí, mi cervecita no me la quitan ni en sueños, vamos, hombre; además no engorda tanto como dicen).
Besos a los tres.
Pues sí, Rythmduel, pues sí. No veas qué fin de semana más maravilloso leyendo y leyendo y leyendo. Me preguntaba ayer una amiga que porqué no salí el sábado y le dije que porque estaba leyendo en casa tan pichi y no me apetecía, la verdad. Yo creo que se quedó un poco fulminada, pero es cierto, estaba en la gloria (sólo un buen concierto me hubiera sacado de casa, :])
No es que no engorde (lo único que no engorda es lo que queda en el plato), pero engorda menos, Pau. Bueno, si yo te contase lo de engordar... unos diez kilitos que me he ganado en los siete años que llevo viviendo aquí ¡y sin cambiar de rutina! En fin, ahora ya he tenido que ponerme un poco a dieta, controlarme más las golosinas, tendré que retomar mi frustrada carrera de atleta.... Los años, digo (eso sí, mi cervecita no me la quitan ni en sueños, vamos, hombre; además no engorda tanto como dicen).
Besos a los tres.
Comentario:
Siempre es bueno aprender algo. Atracarse a días sueltos no engorda. Yo, que como poco, no paro de engordar, ¿será la cerveza diaria? No creo. Igual es de tanto atracarme de lecturas, sin que me quede tiempo para el gimnasio.
Moraleja: leer engorda.
Moraleja: leer engorda.
Comentario:
Bien por ti, porque te lo mereces. Los michelines cerebrales no sobran nunca, y son la mejor receta para la depre. Remuá.
Comentario:
Las palabras nunca producen "comas" ni atracones, son lo màs digestivo que existe.Un saludo desde Montevideo-Uruguay





