Matar al padre
Con esta afirmación tan rotunda se expresaban alguno de los –Ismos de principios del Siglo XX. No sé cuáles fueron, tal vez los dadaístas, pero no estoy segura. Esta frase tan peculiar y chocante procedía en parte de la corriente psicoanalítica nacida de Freud y sus coetáneos. Sí, fui una chica aplicada y me perdí muy pocas clases de “Movimientos Artísticos Contemporáneos” de primero de carrera.
Matar al padre viene a significar, si mal no recuerdo, romper los lazos de lo inmediatamente anterior a nuestra propia existencia para crearse la propia realidad que no tiene porqué ser una pérdida de sentido o paranoia sino un punto de vista diferente sobre lo que le rodea a uno en el día a día, una identidad propia. Una forma de ser original, vaya. Aunque no por ello hay que deshacerse de la Historia. De hecho hay que conocer la Historia a pies juntillas para no repetirse. :)
Todo este rollo, ¿a cuento de qué viene ahora? Es sencillo de comprender si habéis ido a ver Memorias de Queens, la primera, autobiográfica y magnífica película de Dito Montiel (chico completo, desde luego: modelo, escritor, director de cine, pareja de la guapísima Rosario Dawson… y por lo visto todo lo hace bien, ¡hay que joderse!).
Ya iba yo al cine con la mosca detrás de la oreja a raíz de un post escrito por Portorosa. No me apetecía pasar un mal rato, la verdad, no estoy en condiciones de permitirme más malos tragos. Ciertamente la película es demoledora tal y como dijo Portorosa. De salir del cine y quedarte un poco ensimismado en tus pensamientos. De no tener muchas ganas de hablar con nadie de nada o al menos de nada intranscendente.
Pero también es una película real como la vida misma. Habla de ese momento –durísimo al menos en mi experiencia vital- en el que uno empieza a ser consciente del mundo que le rodea. Deja de ver a sus padres como modelos de perfección para encontrarse con seres humanos igual a los demás, con sus defectos y sus virtudes. Conoce la mezquindad, la ruindad, pero también la lealtad, el amor…
Justo en ese momento uno se está asomando al borde del nido en donde ha permanecido toda su niñez. Y se tienen dos opciones: saltar o quedarse. Si eliges la primera, es posible que te estrelles contra el suelo, pero también es factible que alces el vuelo en busca de tu propio yo. Si eliges la segunda, creo que sólo llegarás a matar al padre cuando quizá sea demasiado tarde, aunque al principio se muestre todo más confortable. ¿No?
En definitiva (y esto ya es hablar por hablar), lo más triste de todo es ser consciente de que desde ese preciso momento en el que saltaste del nido para buscar tu propia realidad y, tras un periodo de tiempo, darte cuenta que tu salto sólo te ha llevado a otro nido, algo diferente eso sí, pero otro nido al fin y al cabo.
Besos (y feliz fin de semana) para todos. Cal.
PD. ¿Y San Fermín? Demoledor.
PD. Tengo una crónica medio escrita (un día sí, un día no) del festival Summercase, que casi acaba con mi persona, pero es que ya hace una semana de ello. ¡Coño con el paso del tiempo!. La colgaré después, por si hay algún interesado (que lo dudo).
Matar al padre viene a significar, si mal no recuerdo, romper los lazos de lo inmediatamente anterior a nuestra propia existencia para crearse la propia realidad que no tiene porqué ser una pérdida de sentido o paranoia sino un punto de vista diferente sobre lo que le rodea a uno en el día a día, una identidad propia. Una forma de ser original, vaya. Aunque no por ello hay que deshacerse de la Historia. De hecho hay que conocer la Historia a pies juntillas para no repetirse. :)
Todo este rollo, ¿a cuento de qué viene ahora? Es sencillo de comprender si habéis ido a ver Memorias de Queens, la primera, autobiográfica y magnífica película de Dito Montiel (chico completo, desde luego: modelo, escritor, director de cine, pareja de la guapísima Rosario Dawson… y por lo visto todo lo hace bien, ¡hay que joderse!).
Ya iba yo al cine con la mosca detrás de la oreja a raíz de un post escrito por Portorosa. No me apetecía pasar un mal rato, la verdad, no estoy en condiciones de permitirme más malos tragos. Ciertamente la película es demoledora tal y como dijo Portorosa. De salir del cine y quedarte un poco ensimismado en tus pensamientos. De no tener muchas ganas de hablar con nadie de nada o al menos de nada intranscendente.
Pero también es una película real como la vida misma. Habla de ese momento –durísimo al menos en mi experiencia vital- en el que uno empieza a ser consciente del mundo que le rodea. Deja de ver a sus padres como modelos de perfección para encontrarse con seres humanos igual a los demás, con sus defectos y sus virtudes. Conoce la mezquindad, la ruindad, pero también la lealtad, el amor…
Justo en ese momento uno se está asomando al borde del nido en donde ha permanecido toda su niñez. Y se tienen dos opciones: saltar o quedarse. Si eliges la primera, es posible que te estrelles contra el suelo, pero también es factible que alces el vuelo en busca de tu propio yo. Si eliges la segunda, creo que sólo llegarás a matar al padre cuando quizá sea demasiado tarde, aunque al principio se muestre todo más confortable. ¿No?
En definitiva (y esto ya es hablar por hablar), lo más triste de todo es ser consciente de que desde ese preciso momento en el que saltaste del nido para buscar tu propia realidad y, tras un periodo de tiempo, darte cuenta que tu salto sólo te ha llevado a otro nido, algo diferente eso sí, pero otro nido al fin y al cabo.
Besos (y feliz fin de semana) para todos. Cal.
PD. ¿Y San Fermín? Demoledor.
PD. Tengo una crónica medio escrita (un día sí, un día no) del festival Summercase, que casi acaba con mi persona, pero es que ya hace una semana de ello. ¡Coño con el paso del tiempo!. La colgaré después, por si hay algún interesado (que lo dudo).
Comentario:
Tomo nota Rythmduel, tomo nota. Ahora cuelgo las entregas.
Beso gordo, gordo.
Beso gordo, gordo.
Comentario:
SÍ QUE HAY INTERESADOS. Tus crónicas musicales son siempre de lo mejorcito que se puede leer en esta blogosfera. Avisada quedas.
Comentario:
Je, je, he tenido un fin de semana digamos ocioso. Vamos que no he hecho nada. Con deciros, queridos míos, que el sábado he dormido casi doce horas seguidas... Sin contar con cuatro horas antes... Una larga historia. Maratón de sueño.
Debido a vuestras peticiones, colgaré la crónica del Summercase (sin fotos, claro, o cogeré fotos de la gente). Luego, en casa, después de llevar al vete a Puritines, que tiene una herida en el ala, pobre, me pondré con ello.
Besos bien grandes para los dos. C.
Debido a vuestras peticiones, colgaré la crónica del Summercase (sin fotos, claro, o cogeré fotos de la gente). Luego, en casa, después de llevar al vete a Puritines, que tiene una herida en el ala, pobre, me pondré con ello.
Besos bien grandes para los dos. C.
Comentario:
Estoy contigo, Cal, al final se trata de saltar a tu propio nido, nido del que tus hijos también querrán salir más tarde. Matar al padre hasta que tus hijos te maten a tí.
Tengo muchas ganas de ver la película. A ver...
Y a ver esa crónica, jeje.
Bss
Tengo muchas ganas de ver la película. A ver...
Y a ver esa crónica, jeje.
Bss
Comentario:
Yo estoy interesado en tu crónica del summer :)





