Ideas de mierda
No sé quién lo dijo pero sí que es cierto que lo he oído varias veces a diferentes personas: “en esta profesión (llámese diseñador, creativo, publicista o X) vales lo que vale tu último trabajo”. Es cruel y competitivo, de acuerdo, y salvo que seas un gurú no serás recordado por nada más que por lo último que hayas hecho.
Hace unos días que han quitado de todos los rincones de Madrid unas marquesinas que “diseñó” la abajo firmante. Menos mal porque eran hasta la fecha mi último trabajo publicado, aunque no sé hasta qué punto decir que era “mi trabajo”. Me explico.
Campaña de rebajas. Cliente que pertenece, aparentemente, a un sector cool, digamos innovador, vamos que no se trata de un detergente o similar. Lluvia de ideas con el director creativo que al final desemboca en seis propuestas plagadas de lugares comunes (qué se le va a hacer). Búsqueda de fotos, tipografías, colores, etcétera. Bocetos y demás. Presentación al cliente (en la cual casi nunca está presente la persona que ejecuta el trabajo propiamente dicho). Pues nada, que no le gusta ninguna, que las ve “muy llenas de cosas”, que si le hago algo más “sencillo” (os diré en bajito a modo de secreto que la propuesta que más “cosas” tenía se basaba en cinco personas chiquititas apoyadas sobre unas letras gigantescas, todo muy blanco). Vaaaaaale, no se va a acertar a la primera lógicameeeeeente.
Pienso, ya yo sola porque el director creativo se desentiende en el momento que le pisan sus ideas, en algo sencillo, esto es, simple, como para un hombre de negocios no especialmente innovador. Y lo hago. Cometo la osadía de poner el fondo de color azul piscina oscuro –Pantone 300- por lo del verano y demás. ¡Oh, craso error! Me lo hace poner blanco. Objeto principal blanco sobre fondo blanco.
Como no le veo ninguna gracia hago que las letritas que acompañan a la imagen bailen un poco. ¡Pues tampoco oye! Así que las letras se quedan rectas, como dios manda, y todo en rojo marlboro –Pantone 485- coño.
Y podéis estar pensando ”sí, vale, todo tan blanco y tan limpito, muy minimalista, muy zen, muy Lewitt, muy bonito”. Y yo os digo sí, todo blanquito, todo aburrido, todo una auténtica mierda pinchada en un palo y exhibida a cualquiera que quiera viajar en transporte público”. Para hacer verdadero minimalismo hay que tener mucha, mucha, mucha experiencia y mucho, mucho, mucho gusto . ¿Y por este trabajo, que honestamente no es mío ya que yo sólo he sido un recurso humano sin más, van a tener que evaluar toda mi carrera profesional? Pues vaya mierda, en serio.
PD. Jamás admitiré que yo tuve que ver algo con eso.
PD. La historia parece que se va a repetir con el mismo cliente que en vez de querer hacer un cartel de un concierto para gente joven, se está haciendo uno para un simposio de médicos debatiendo sobre las posibles curaciones del enfisema pulmonar. ¡Mundo!
Hace unos días que han quitado de todos los rincones de Madrid unas marquesinas que “diseñó” la abajo firmante. Menos mal porque eran hasta la fecha mi último trabajo publicado, aunque no sé hasta qué punto decir que era “mi trabajo”. Me explico.
Campaña de rebajas. Cliente que pertenece, aparentemente, a un sector cool, digamos innovador, vamos que no se trata de un detergente o similar. Lluvia de ideas con el director creativo que al final desemboca en seis propuestas plagadas de lugares comunes (qué se le va a hacer). Búsqueda de fotos, tipografías, colores, etcétera. Bocetos y demás. Presentación al cliente (en la cual casi nunca está presente la persona que ejecuta el trabajo propiamente dicho). Pues nada, que no le gusta ninguna, que las ve “muy llenas de cosas”, que si le hago algo más “sencillo” (os diré en bajito a modo de secreto que la propuesta que más “cosas” tenía se basaba en cinco personas chiquititas apoyadas sobre unas letras gigantescas, todo muy blanco). Vaaaaaale, no se va a acertar a la primera lógicameeeeeente.
Pienso, ya yo sola porque el director creativo se desentiende en el momento que le pisan sus ideas, en algo sencillo, esto es, simple, como para un hombre de negocios no especialmente innovador. Y lo hago. Cometo la osadía de poner el fondo de color azul piscina oscuro –Pantone 300- por lo del verano y demás. ¡Oh, craso error! Me lo hace poner blanco. Objeto principal blanco sobre fondo blanco.
Como no le veo ninguna gracia hago que las letritas que acompañan a la imagen bailen un poco. ¡Pues tampoco oye! Así que las letras se quedan rectas, como dios manda, y todo en rojo marlboro –Pantone 485- coño.
Y podéis estar pensando ”sí, vale, todo tan blanco y tan limpito, muy minimalista, muy zen, muy Lewitt, muy bonito”. Y yo os digo sí, todo blanquito, todo aburrido, todo una auténtica mierda pinchada en un palo y exhibida a cualquiera que quiera viajar en transporte público”. Para hacer verdadero minimalismo hay que tener mucha, mucha, mucha experiencia y mucho, mucho, mucho gusto . ¿Y por este trabajo, que honestamente no es mío ya que yo sólo he sido un recurso humano sin más, van a tener que evaluar toda mi carrera profesional? Pues vaya mierda, en serio.
PD. Jamás admitiré que yo tuve que ver algo con eso.
PD. La historia parece que se va a repetir con el mismo cliente que en vez de querer hacer un cartel de un concierto para gente joven, se está haciendo uno para un simposio de médicos debatiendo sobre las posibles curaciones del enfisema pulmonar. ¡Mundo!
Comentario:
A Servidora: pues sí, eso de la crítica constructiva está en desuso. Otra cosa es lo de criticar por criticar que, vamos, está en plena forma.
Conste que nos tomamos más de una y de dos (y de tres) cervecitas... Con lo que aprieta el calorcito por estos lares ¡como para no! Besote.
A Amanda: mi queridísima Amanda aunque no dejes comentario yo sé que estás siempre por aquí. Otro beso muy fuerte para ti también (qué cosas, acabo de dejar un comment en tu bitácora y te encuentro ahora aquí).
Conste que nos tomamos más de una y de dos (y de tres) cervecitas... Con lo que aprieta el calorcito por estos lares ¡como para no! Besote.
A Amanda: mi queridísima Amanda aunque no dejes comentario yo sé que estás siempre por aquí. Otro beso muy fuerte para ti también (qué cosas, acabo de dejar un comment en tu bitácora y te encuentro ahora aquí).
Comentario:
Cal, cielo, yo pasé por aquí el otro día, leí, escribí algo... y no sé, debe haber sido un dejà vu, porque ahora no encuentro lo que escribí. Ni rastro, vamos. En fin...
Pero recuerdo que te enviaba un beso, eso sí. :)
Pero recuerdo que te enviaba un beso, eso sí. :)
Comentario:
:-)
La crítica constructiva se agradece también en todas las profesiones. Y, por lo que cuentas, me da que es igual de difícil encontrarla en todas, reina...
Os toméis una birrita a mi salud (que ya me tomaré yo una a la vuestra por aquí ;-) )
:-D
La crítica constructiva se agradece también en todas las profesiones. Y, por lo que cuentas, me da que es igual de difícil encontrarla en todas, reina...
Os toméis una birrita a mi salud (que ya me tomaré yo una a la vuestra por aquí ;-) )
:-D
Comentario:
Pero, ¿no estáis de vacaciones? Virgen, yo creía que esto estaba más muerto que ni sé...
Soy consciente, Servidora, de que mi profesión no es Arte. Me explico: hay mucho iluminado por estos lares que se cree que está continuamente haciendo Arte o Literatura (sí, con mayúsculas), pero la publicidad no es exactamente Arte. Tienes unos objetivos que cumplir y demás. Se hace con cierta "intencionalidad". Tampoco estoy diciendo que el Arte no tenga intención, ¡claro que la tiene!, pero no es lo mismo. Yo trabajo para alguien que me contrata para que le asesore en temas de comunicación y que más tarde se traducirá en una campaña bien sea publicitaria de relaciones públicas o lo que sea. Eso no es exactamente Arte. Para lucir mi obra tal cual -que sería genial, todo hay que decirlo- me tendría que dedicar a mis propios proyectos (y no tengo tiempo prácticamente)...
De todas formas la crítica constructiva por parte de los clientes se agradece ¡y mucho! Otra cosa es que te digan: "no me gusta" y tú les preguntes "pero, qué es lo que no te gusta, los colores, la foto, la composición..." y te sigan respondiendo "no me gusta". Eso es lo peor. Vale y que te impongan su criterio por cojones (como es el caso que describo).
En fin, si algún día consigo terminar mi propia página web pofesional la dividiré en tres secciones:
• Lo que a mí me gustaba y al cliente no.
• Lo que escogió el cliente.
• En lo que el cliente y yo estábamos de acuerdo.
En mi profesión, Rythmduel, ya no soy un yogurín, es más, casi soy un dinosaurio. :) Aquí prima mucho la frescura de los jovencísimos licenciados frente a la experiencia. Te lo digo de todo corazón. Oye, sabia tu abuelita. Me apunto la frase.
¡Qué te voy a contar a ti, Cool, que no sepas, compañera de profesión! Si bien es verdad yo he tenido suerte con tres, cuatro -cinco si me apuras- clientes que en verdad se dejaban asesorar. Es más uno de ellos el "fallo" que tenía era que lo quería todo tan innovador y sorprendente y súper mega no sé qué que lo chungo era encontrar algo que realmente le hiciera saltar de la silla cuando le presentabas las ideas. Eso sí, campañas con premios (buenos premios en plan Épica y Art Director's y tal) a punta pala. ¡Claro, así cualquiera!
Besos a los tres. Cal.
Ah, por cierto Cool, sí que iremos a priori (ya te llamaré; no recordaba que Paquete y tú cumplís años casi a la par).
Soy consciente, Servidora, de que mi profesión no es Arte. Me explico: hay mucho iluminado por estos lares que se cree que está continuamente haciendo Arte o Literatura (sí, con mayúsculas), pero la publicidad no es exactamente Arte. Tienes unos objetivos que cumplir y demás. Se hace con cierta "intencionalidad". Tampoco estoy diciendo que el Arte no tenga intención, ¡claro que la tiene!, pero no es lo mismo. Yo trabajo para alguien que me contrata para que le asesore en temas de comunicación y que más tarde se traducirá en una campaña bien sea publicitaria de relaciones públicas o lo que sea. Eso no es exactamente Arte. Para lucir mi obra tal cual -que sería genial, todo hay que decirlo- me tendría que dedicar a mis propios proyectos (y no tengo tiempo prácticamente)...
De todas formas la crítica constructiva por parte de los clientes se agradece ¡y mucho! Otra cosa es que te digan: "no me gusta" y tú les preguntes "pero, qué es lo que no te gusta, los colores, la foto, la composición..." y te sigan respondiendo "no me gusta". Eso es lo peor. Vale y que te impongan su criterio por cojones (como es el caso que describo).
En fin, si algún día consigo terminar mi propia página web pofesional la dividiré en tres secciones:
• Lo que a mí me gustaba y al cliente no.
• Lo que escogió el cliente.
• En lo que el cliente y yo estábamos de acuerdo.
En mi profesión, Rythmduel, ya no soy un yogurín, es más, casi soy un dinosaurio. :) Aquí prima mucho la frescura de los jovencísimos licenciados frente a la experiencia. Te lo digo de todo corazón. Oye, sabia tu abuelita. Me apunto la frase.
¡Qué te voy a contar a ti, Cool, que no sepas, compañera de profesión! Si bien es verdad yo he tenido suerte con tres, cuatro -cinco si me apuras- clientes que en verdad se dejaban asesorar. Es más uno de ellos el "fallo" que tenía era que lo quería todo tan innovador y sorprendente y súper mega no sé qué que lo chungo era encontrar algo que realmente le hiciera saltar de la silla cuando le presentabas las ideas. Eso sí, campañas con premios (buenos premios en plan Épica y Art Director's y tal) a punta pala. ¡Claro, así cualquiera!
Besos a los tres. Cal.
Ah, por cierto Cool, sí que iremos a priori (ya te llamaré; no recordaba que Paquete y tú cumplís años casi a la par).
Comentario:
ufff, como me suena todo eso...hay gente que el gusto lo tiene en el culo y simplemente contratan una empresa de diseño para que acaben haciendo lo que ellos tienen en su cabeza, sea horrible o no. Y si tienes "suerte", será el hijo de 12 años del cliente el que decida entre las propuestas que le mandas, aunque sea la imagen de un congreso médico, al cual no van niños (esto es triste pero verídico)
En fin mon amour, que nuestra profesión es un sin vivir y que nos haremos viejecitas esperando al cliente que admire lo que hacemos y se deje asesorar, porque sino...para que puñetas nos contratan??
Un beso
PD: Sábado 4 de agosto, plaza 2 de mayo, cervezas por mi cumpleaños!! os quiero veeeerrrr!! Por favor...
En fin mon amour, que nuestra profesión es un sin vivir y que nos haremos viejecitas esperando al cliente que admire lo que hacemos y se deje asesorar, porque sino...para que puñetas nos contratan??
Un beso
PD: Sábado 4 de agosto, plaza 2 de mayo, cervezas por mi cumpleaños!! os quiero veeeerrrr!! Por favor...
Comentario:
Lo decía muy sabiamente mi abuela: quien tiene el culo alquilado no se sienta donde quiere. Paciencia, tu momento llegará. Si eres casi un yogurín... ;-)
Pero ha estado genial este desmelene.
Pero ha estado genial este desmelene.
Comentario:
Llegará ese día en que encontrarás un cliente que no piense que sabe más de tu profesión que tú... si te sirve de consuelo (pobre) creo que pasa en varias profesiones...
Pero llega el día, reina, llega el día en que una puede por fin lucir su obra tal y como la concibió :-)
Que no tarde :-) Un beso gordo.
Pero llega el día, reina, llega el día en que una puede por fin lucir su obra tal y como la concibió :-)
Que no tarde :-) Un beso gordo.