Princesas. La historia de Carla.
Hace dos domingos, después de una cómoda jornada de trabajo, vino a buscarme mi paquete al trabajo y me invitó al cine. De haber sido honesta conmigo misma y con él le hubiera dicho que no a la propuesta de ver Princesas de Fernando León, director adorado por mi desde que vi aquella extraña Familia con mi paisana Elena Anaya como una de las protagonistas. Sabía que me enfrentaba a un dramón de mucho cuidado. Fui además advertida por un amigo que también la había visto y al que, por cierto, he de llamar pues le prometí un “cine forum” frente a unas cervecitas o cafeses en algún bar madrileño con solera respecto a la citada cinta.
He de decir que la película me pareció correctamente filmada, qué digo correctamente, es un deleite en cuanto a técnica se refiere. Esa especie de cámara que está pero no está, a medio camino entre el dogma y el realismo italiano del siglo pasado me parece sobresaliente. Con la ambientación, ídem. Cuidado que lo pasé mal con ese flequillo hortera de Caye – Candela Peña - que lleva durante el noventa por ciento del tiempo. Dios mío, qué mal. Sé que es una apreciación superficial, pero, en fin, cada uno con sus manías.
Pero lo que no me gustó nada de nada fue el guión. Más bien la historia que cuenta dicho guión. No me la creo, vaya. Me parece totalmente surrealista y os diré porqué. Pegaré un pequeño rodeo en el tiempo para llegar de nuevo a este punto.
Cuando estaba en la facultad, en tercero, nos tocó –en realidad lo elegimos nosotros mismos- hacer un estudio sociológico sobre la situación de la prostitución en España (algunos ya conocéis la anécdota). Al principio pensamos en estudiar un fenómeno cuando menos curioso: la prostitución de estudiantes universitarios, pero era tremendamente complicado contactar –gratuitamente- con personas pertenecientes a tal sector. Nos decantamos entonces por la prostitución de extranjeros, algo más accesible. Y la abajo firmante se ocupó del trabajo de campo. Vamos que me recorrí la Casa de Campo para arriba y para abajo y la mayoría de los prostíbulos de la Nacional I en busca de historias de vida. Os podéis hacer a la idea de las fábulas tan truculentas que escuché y que luego tuvimos que pasar a papel en forma de datos estadísticos.
Pero me sorprendió sobre manera la historia de Carla. Y no sé porqué. No era muy diferente de la del resto de chicas entrevistadas: emigrante sudamericana que viene a Europa en busca de una vida mejor para ella y para su familia (aún en Colombia). Sólo ella se encargaba de ocho hermanos, una madre ya anciana y un marido que no sabía absolutamente nada de lo que su esposa estaba haciendo en España (como tantas otras).
Carla tenía estudios (como tantas otras también). Era una mujer relativamente culta. No es que te pudieras poner a hablar con ella de los preceptos del, digamos, existencialismo de Sartre –ni falta que hace-, pero se podía mantener una conversación amena y variada. Los estudios de Carla eran de restauración y hostelería. Antes de venirse para España trabajaba con pinche de cocina en algún restaurante en Medellín.
Durante las dos horas largas que duró la entrevista ella me juró y perjuró que le encantaría dejar la prostitución, que no había venido a España para eso, que a ella le gustaba su profesión y que quería desarrollar su trayectoria laboral en ese sentido. Su historia caló tan dentro de mi alma que me dediqué a buscarle un trabajo “en condiciones”, esto es, un trabajo admitido como tal por nuestra Administración del Estado (ya sabéis que la prostitución como no está legislada, no existe; triste, pero está fue la respuesta de un hombre de leyes de este país cuando le preguntamos por el fenómeno del proxenetismo y su figura legal).
En los siguientes días me pateé las cocinas de cualquier amigo, amiguete o conocido en busca de una oferta laboral seria. Y la conseguí.
En ningún momento oculté que Carla estaba ejerciendo el oficio más antiguo del mundo a todos aquellos con los que hablé. No quería que la mujer se topara con los absurdos prejuicios que poseemos quien más, quién menos. Conquisté un trabajo de ayudante de cocina con contrato y bien remunerado (cobraba casi lo que yo cobro hoy en día).
No tardé ni diez minutos en hacerle eco de lo que a priori era una buena noticia. Algo así como un “Carla te voy a sacar de la calle”, pero sin necesidad de transformarla en la prostituta de un matrimonio de conveniencia. Pero no lo aceptó. Ni siquiera se pasó por el restaurante para negociar las condiciones salariales, si es que era eso lo que le preocupaba.
Me sentí muy decepcionada, no con ella sino conmigo misma por haberme tragado las lágrimas de cocodrilo de alguien que me contaba su ingreso en un hospital por tomar medicamentos para retrasar el periodo y poder trabajar más, de alguien que lloró en su día de debutante, de alguien que me enseñó las fotos de toda la familia y me hizo creer cuanto les añoraba.
Por eso no me creo la historia de Caye. No me la creo, no me la puedo creer.
Besos para todos. Calamity.
PD. Estoy guerrera, necesito debate, necesito vuestra opinión. A lo mejor alguien de vosotros encuentra sentido a la actitud de Cayetana en la película...
He de decir que la película me pareció correctamente filmada, qué digo correctamente, es un deleite en cuanto a técnica se refiere. Esa especie de cámara que está pero no está, a medio camino entre el dogma y el realismo italiano del siglo pasado me parece sobresaliente. Con la ambientación, ídem. Cuidado que lo pasé mal con ese flequillo hortera de Caye – Candela Peña - que lleva durante el noventa por ciento del tiempo. Dios mío, qué mal. Sé que es una apreciación superficial, pero, en fin, cada uno con sus manías.
Pero lo que no me gustó nada de nada fue el guión. Más bien la historia que cuenta dicho guión. No me la creo, vaya. Me parece totalmente surrealista y os diré porqué. Pegaré un pequeño rodeo en el tiempo para llegar de nuevo a este punto.
Cuando estaba en la facultad, en tercero, nos tocó –en realidad lo elegimos nosotros mismos- hacer un estudio sociológico sobre la situación de la prostitución en España (algunos ya conocéis la anécdota). Al principio pensamos en estudiar un fenómeno cuando menos curioso: la prostitución de estudiantes universitarios, pero era tremendamente complicado contactar –gratuitamente- con personas pertenecientes a tal sector. Nos decantamos entonces por la prostitución de extranjeros, algo más accesible. Y la abajo firmante se ocupó del trabajo de campo. Vamos que me recorrí la Casa de Campo para arriba y para abajo y la mayoría de los prostíbulos de la Nacional I en busca de historias de vida. Os podéis hacer a la idea de las fábulas tan truculentas que escuché y que luego tuvimos que pasar a papel en forma de datos estadísticos.
Pero me sorprendió sobre manera la historia de Carla. Y no sé porqué. No era muy diferente de la del resto de chicas entrevistadas: emigrante sudamericana que viene a Europa en busca de una vida mejor para ella y para su familia (aún en Colombia). Sólo ella se encargaba de ocho hermanos, una madre ya anciana y un marido que no sabía absolutamente nada de lo que su esposa estaba haciendo en España (como tantas otras).
Carla tenía estudios (como tantas otras también). Era una mujer relativamente culta. No es que te pudieras poner a hablar con ella de los preceptos del, digamos, existencialismo de Sartre –ni falta que hace-, pero se podía mantener una conversación amena y variada. Los estudios de Carla eran de restauración y hostelería. Antes de venirse para España trabajaba con pinche de cocina en algún restaurante en Medellín.
Durante las dos horas largas que duró la entrevista ella me juró y perjuró que le encantaría dejar la prostitución, que no había venido a España para eso, que a ella le gustaba su profesión y que quería desarrollar su trayectoria laboral en ese sentido. Su historia caló tan dentro de mi alma que me dediqué a buscarle un trabajo “en condiciones”, esto es, un trabajo admitido como tal por nuestra Administración del Estado (ya sabéis que la prostitución como no está legislada, no existe; triste, pero está fue la respuesta de un hombre de leyes de este país cuando le preguntamos por el fenómeno del proxenetismo y su figura legal).
En los siguientes días me pateé las cocinas de cualquier amigo, amiguete o conocido en busca de una oferta laboral seria. Y la conseguí.
En ningún momento oculté que Carla estaba ejerciendo el oficio más antiguo del mundo a todos aquellos con los que hablé. No quería que la mujer se topara con los absurdos prejuicios que poseemos quien más, quién menos. Conquisté un trabajo de ayudante de cocina con contrato y bien remunerado (cobraba casi lo que yo cobro hoy en día).
No tardé ni diez minutos en hacerle eco de lo que a priori era una buena noticia. Algo así como un “Carla te voy a sacar de la calle”, pero sin necesidad de transformarla en la prostituta de un matrimonio de conveniencia. Pero no lo aceptó. Ni siquiera se pasó por el restaurante para negociar las condiciones salariales, si es que era eso lo que le preocupaba.
Me sentí muy decepcionada, no con ella sino conmigo misma por haberme tragado las lágrimas de cocodrilo de alguien que me contaba su ingreso en un hospital por tomar medicamentos para retrasar el periodo y poder trabajar más, de alguien que lloró en su día de debutante, de alguien que me enseñó las fotos de toda la familia y me hizo creer cuanto les añoraba.
Por eso no me creo la historia de Caye. No me la creo, no me la puedo creer.
Besos para todos. Calamity.
PD. Estoy guerrera, necesito debate, necesito vuestra opinión. A lo mejor alguien de vosotros encuentra sentido a la actitud de Cayetana en la película...
Comentario:
No he visto la peli, Cal, pero sé de lo que hablas. Es decir, conozco los síntomas, que suelen aquejar al 90% de las películas y series españolas; y, en menor medida, también en las novelas contemporáneas y en nuestra música.
Es una actitud condescendiente hacia determinados grupos. Las prostitutas, por ejemplo, son majas, obligatoriamente, por prostitutas y por mujeres. Los drogadictos, por ejemplo, también.
Hay en nuestra "industria" una actitud papanatas, un punto de vista estúpidamente comprensivo con determinadas cosas, muy superficial, que se deja llevar por ideas románticas y planteamientos infantiles sin preguntarse nunca, sin profundizar.
Si te fijas, en casi todas las pelis, la gente que tiene dinero es mala. Y los malos son majetes, entrañables. A nadie se le ocurre plantear que una prostituta sea lo que es, sencillamente, por que es una forma sencilla de ganar pasta.
La película puede ser magnífica, no lo sé, pero, por lo que dices, es, desde este punto de vista, una película española más.
Un besote.
Es una actitud condescendiente hacia determinados grupos. Las prostitutas, por ejemplo, son majas, obligatoriamente, por prostitutas y por mujeres. Los drogadictos, por ejemplo, también.
Hay en nuestra "industria" una actitud papanatas, un punto de vista estúpidamente comprensivo con determinadas cosas, muy superficial, que se deja llevar por ideas románticas y planteamientos infantiles sin preguntarse nunca, sin profundizar.
Si te fijas, en casi todas las pelis, la gente que tiene dinero es mala. Y los malos son majetes, entrañables. A nadie se le ocurre plantear que una prostituta sea lo que es, sencillamente, por que es una forma sencilla de ganar pasta.
La película puede ser magnífica, no lo sé, pero, por lo que dices, es, desde este punto de vista, una película española más.
Un besote.
Comentario:
Ernesto, ¿qué haces levantado a esas horas? Ay madre. Estoy contigo, ya lo sabes. Un beso.
Comentario:
El ser humano es complejo e impredecible, querida Cal. A saber cuáles fueron, realmente, los motivos de Carla. Para qué opinar de lo que no sabemos.
La peli desborda humanidad y calidad técnica. El guión, sin embargo, flojea en lo que tú señalas: verosimilitud.
Un besazo.
La peli desborda humanidad y calidad técnica. El guión, sin embargo, flojea en lo que tú señalas: verosimilitud.
Un besazo.
Comentario:
pues si opositando, y el otro día o iba a casa o a clase.. y no decirme nada.. desde luego
Comentario:
Roberto, yo también logré un par de amistades. Concretamente la de Carla y la de otra chica que al final acabó casándose con el mejor amigo de mi padre. Ahora vive en una ciudad del norte y, creo, es muy feliz. Siempre que viene a mi pueblo recibimos su grata visita. Es una mujer verdaderamente agradable. Un beso para ti, corazón.
Comentario:
Todo tu escrito me recuerda algo muy personal. Hace bastantes años una revista me pidió un artículo sobre la prostitución. Lo escribí y para hacerlo hice lo mismo: ir a prostíbulos y conocer mujeres. El panorama no era el de ahora -más mujeres sudamericanas y ninguna de países del este-, pero la situación humana y personal, exactamente similar.
De aquella experiencia saqué muchas conclusiones, y lo que es más increíble: amistades imperecederas. Concretamente hay dos amigas, a las que ya puedo llamarles así sin complejos ni matices, a quienes conocí en ese contexto. sus vidas ya están muy lejos de aquello, y ambas se casaron y creo que son relativamente felices. Al menos su vida es normal (por decirlo de algún modo). Las dos me llaman por teléfono de vez en cuando, y a una de ellas la vi hace un par de años aprovechando un viaje a Madrid. Forman parte de mi vida, y yo de la de ellas.
De aquella experiencia saqué muchas conclusiones, y lo que es más increíble: amistades imperecederas. Concretamente hay dos amigas, a las que ya puedo llamarles así sin complejos ni matices, a quienes conocí en ese contexto. sus vidas ya están muy lejos de aquello, y ambas se casaron y creo que son relativamente felices. Al menos su vida es normal (por decirlo de algún modo). Las dos me llaman por teléfono de vez en cuando, y a una de ellas la vi hace un par de años aprovechando un viaje a Madrid. Forman parte de mi vida, y yo de la de ellas.
Comentario:
Era yo. Es que con esto de no teclear mucho... Eso sí, hoy me estoy hartando de tecla para arriba, tecla para abajo. Estoy haciendo un pedazo de código ASP que no veas... De aquí a tener mi propio blog y ser el genio de la programación en el servidor, vaya, no me queda nada.
Comentario:
"Máximas filosóficas de pogüerpoint". Soliloco te superas a ti mismo. Me encanta.
Por fin alguien piensa lo que yo. La verdad es que es la más floja de todas las de León de Aranoa, ¿verdad? Besitos.
Por fin alguien piensa lo que yo. La verdad es que es la más floja de todas las de León de Aranoa, ¿verdad? Besitos.
Comentario:
que si tia que si.... opos..
Comentario:
Pos a mi tampoco me convencio, ni los personajes (ni la mayoria) ni el tufo a planfetillo de dramon de los sabados sobremesa, ni las máximas filosoficas de powerpoint... en mas de una ocasion hasta me rechino un poquito.
Pero pa pasar el rato ta bien.
El peligro de ese mundo, y otros, es el dinero y el tren de vida que eso acarrea. Claro que quieren salir de ahi, la mayoria, por la parte mala.. pero hija mia salir para ir a otro tren de vida muy inferior.. ya es un paso que la mayoria no estan dispuestos a hacer. El mismo personaje de la Peña, en su cosa mas veraz, esta ahorrando dinero y demas... no para salir de esa vida que le digusta y averguenza, si no para poder trabajar mas... en fins.
Pero pa pasar el rato ta bien.
El peligro de ese mundo, y otros, es el dinero y el tren de vida que eso acarrea. Claro que quieren salir de ahi, la mayoria, por la parte mala.. pero hija mia salir para ir a otro tren de vida muy inferior.. ya es un paso que la mayoria no estan dispuestos a hacer. El mismo personaje de la Peña, en su cosa mas veraz, esta ahorrando dinero y demas... no para salir de esa vida que le digusta y averguenza, si no para poder trabajar mas... en fins.
Comentario:
nena te mande un sms al movil!!! por lo de wolffo!!
Comentario:
Querido Rythmduel: intento no generalizar. Cada persona tiene su personal batalla de problemas para tomar una u otra decisión... No creo que todas las personas que se dedican a la prostitución quieran estar ahí dentro. Habrá unas cuantas que quieran quedarse y otras que quieran salir echando chispas. La verdad es que me decepcionó la actitud de Carla. Me dejó medio tonta. Mis padres me dijeron que no me volcara tanto y luego, cuando vieron el resultado, se encargaron de decirme veinte veces "¿lo ves?". Fue muy chocante. Pero sigo con mi corazón abierto, que conste (así está él, medio pocho, el pobre).
Un beso.
Un beso.
Comentario:
Mi opinión va cargada de comprensión hacia tu punto de vista. Cuando haces algo por alguien con el corazón, porque sí, porque lo entiendes justo, necesario y te sale de los ovarios, sin esperar nada a cambio (tal vez, una sonrisa, un gesto tierno, algo de cariño), y esa persona de repente te decepciona, un trozo de mundo se viene abajo. Te rasga, te humilla, te hace sentir tonto. Pero no puedes juzgar a muchos por el comportamiento de uno solo. Te aseguro que ella se lo perdió y que (eso es lo peor) por su culpa, alguien más no pudo disfrutar de aquella oportunidad. Y a ti no te queda más remedio que morderte la lengua, cerrar página, abrir de nuevo los ojos y seguir con el corazón esponjoso, dispuesto, amigo. Besos
Comentario:
Toni, hijo, es que para ver ese tipo de películas hay que ir motivado. Yo fui a ver "Barrio" como quien no quiere la cosa y, leche, llegué a mi casa con unas ganas de asesinar a los altos cargos y ricachones de este país (en fin, de cualquiera)que vamos. Llegué, me calenté la cena y me eché a llorar. Mis compañeras de piso -las asturianas- se quedaron flipadas conmigo. Menudo hipo.
Un beso, corazón. C.
Un beso, corazón. C.
Comentario:
Ostras, a mi tb me 'invitaron' a ver la peli, pero pude 'escaquearme'. Aunque este muy bien hecha, no me gusta ver ese tipo de peliculas en el cine
Comentario:
Insto a la gente a que vaya a esta dirección:
http://www.eduardoharotecglen.net
No os arrepentiréis.
Un beso, Eduardo. C.
http://www.eduardoharotecglen.net
No os arrepentiréis.
Un beso, Eduardo. C.
Comentario:
Vengo al trabajo y en Atocha un buen hombre me pregunta por Delicias. Yo le contesto -sin pensar- "eso está en Zaragoza". Luego volví tras sus pasos y le indiqué la salida a la calle Delicias de Madrid. Estoy toooooonta.
Lo del dinerete fácil, pues va a ser que sí que es un buen argumento.
Divina, a mi la película también me pareció graaaaande, como todo lo que hace Fernando León. Para surrealista de verdad su primer largo. Candela Peña está soberbia. Me parece muy buena actriz...
Hostia, lo siento, me acabo de enterar que se ha muerto Haro Tecglen. No puede ser. No puede ser. Me voy.
Lo del dinerete fácil, pues va a ser que sí que es un buen argumento.
Divina, a mi la película también me pareció graaaaande, como todo lo que hace Fernando León. Para surrealista de verdad su primer largo. Candela Peña está soberbia. Me parece muy buena actriz...
Hostia, lo siento, me acabo de enterar que se ha muerto Haro Tecglen. No puede ser. No puede ser. Me voy.
Comentario:
A mi me pasa como a Amaya, no he visto la pelicula, y conozco gente que kiere dejar esa vida, pero manteniendo los mismos ingresos, y hoy en día eso es muuuuu complicado.
El dinero fácil es muy adictivo.
Un beso
El dinero fácil es muy adictivo.
Un beso
Comentario:
no creo que esa pelicula sea para creerla Cal..yo tampoco me la creo en cierta manera...pero esa pelicula tiene algo GRANDE muy GRANDE y es que a pesar de su aparentemente analfabetismo y poca formacion tiene la misma exigencia de felicidad que tenemos todos porque eso es lo poco con lo que nos podemos quedar, y que nunca debe faltar..deja simepre abierta la puerta a la esperanza..y esas frases como la de "hay que estar atento" son verdades como puños...
en esta vida no hace falta igual saber mucho de nada sino ser fiel a nuestro corazon... a mi me parecio GRANDE...
me parecio menos real mucho menos Los lunes al sol...
en esta vida no hace falta igual saber mucho de nada sino ser fiel a nuestro corazon... a mi me parecio GRANDE...
me parecio menos real mucho menos Los lunes al sol...
Comentario:
Pensaba que esta historia acabaría con un maravilloso final feliz. Y no estoy defraudado, no. Pero la reacción final de la mujer, contrastada con el hecho de imaginarte con todos tus bríos buscando una vida mejor para ella, me jode.
Muchas veces se habla, con demasiada propiedad, de temas que se desconocen, y/o que no se dominan del todo.
A mi me hubiera gustado haber leído ese final feliz que se intuía en el comienzo de tus palabras. Pero, como en las mejores películas, das un vuelco inesperado al guión.
Plas plas plas.
Besos cal
(cuando te dejarás ver)
Muchas veces se habla, con demasiada propiedad, de temas que se desconocen, y/o que no se dominan del todo.
A mi me hubiera gustado haber leído ese final feliz que se intuía en el comienzo de tus palabras. Pero, como en las mejores películas, das un vuelco inesperado al guión.
Plas plas plas.
Besos cal
(cuando te dejarás ver)
Comentario:
Lo siento, no he visto la película, pero sí conozco a alguna chica que se ha metido en esta historia y ese dinero "fácil" no lo dejan tan fácilmente; al menos un par de ellas que he conocido.
Besazo
Besazo





