Sesenta y nueve
Mucha gente celebra su aniversario, su onomástica, su santo, su artículo / post / entrada número cien, etcétera. Pues yo voy a celebrar el post número 69. Básicamente porque ésta no sería la entrada número 69 sino la 106, si contamos con los 37 “artículos” de mi anterior y difunta bitácora. Y como 106 no es ningún número especial, pues encomio el otro. Podría haber sido el número 101 y así, aprovechando que el Pisuerga también pasa por mi pueblo además de por Valladolid, dedicar el colgajo de hoy a Depeche Mode. Pero no.
Forzando la cohesión del escrito, ya que hablamos de números eróticos también pensaba decorar este esperpéntico texto -me gustaría a mí hacerlo con la mitad de maestría que don Ramón María- con alguna de las ilustraciones del Kama Sutra que de mi mano han salido. Pero tampoco. Lo voy a guarnecer con algo autóctono, con algo muy nuestro, algo tan del norte de esta España nuestra como es el Románico Erótico. ¿Cómo? Sí, queridísimos navegantes: iglesias románicas con auténticos monstruos humanos pertrechando barbaridades –algunas sí, otras no- sexuales y mostrándonos impúdicamente sus gónadas. Si no lo creéis pinchad aquí. Y aquí. Y aquí. Lo siento, esta vez no concurren fotografías de la abajo firmante a pesar de que la mayoría de estos sacro santos lugares están a pocos kilómetros de la Quinta de los Sustos, osease, mi casa.

Y ahora viene el meollo de la cuestión: ¿seríais capaces de compartir ese momento erótico que está guardado en el fondo de vuestra memoria aquí entre nosotros y nosotros? Daré el pistoletazo de salida con el mío:
Érase una vez una niña pequeña, muy pequeña. Levantaba poco más de un metro del suelo y contaba con seis añitos de edad. Esa noche no podía dormir. Tenía un insomnio terrible. La casa estaba tan silenciosa que era más bien una molestia para llegar a la fase rem del sueño. Parecía que no hubiese nadie.
Fue entonces cuando, ¡vete tú a saber porqué!, decidió levantarse y poner la televisión. Con un pequeño brinco encendió el aparato. A la sazón sólo había dos canales -VHF y UHF, que hoy serían TVE 1 y La 2- y los fotogramas todavía no estaban teñidos de color.
Cuando la imagen hizo acto de presencia, en escena estaban un hombre canoso de mediana edad y una chica morena desnudos haciendo extraños ejercicios gimnásticos.
La pequeña niña tuvo que crecer unos cuantos centímetros más y echar a sus espaldas los años de la adolescencia para darse cuenta de que aquello era “El último tango en París”.
Tic tac, tic tac, tic tac.
Forzando la cohesión del escrito, ya que hablamos de números eróticos también pensaba decorar este esperpéntico texto -me gustaría a mí hacerlo con la mitad de maestría que don Ramón María- con alguna de las ilustraciones del Kama Sutra que de mi mano han salido. Pero tampoco. Lo voy a guarnecer con algo autóctono, con algo muy nuestro, algo tan del norte de esta España nuestra como es el Románico Erótico. ¿Cómo? Sí, queridísimos navegantes: iglesias románicas con auténticos monstruos humanos pertrechando barbaridades –algunas sí, otras no- sexuales y mostrándonos impúdicamente sus gónadas. Si no lo creéis pinchad aquí. Y aquí. Y aquí. Lo siento, esta vez no concurren fotografías de la abajo firmante a pesar de que la mayoría de estos sacro santos lugares están a pocos kilómetros de la Quinta de los Sustos, osease, mi casa.

Y ahora viene el meollo de la cuestión: ¿seríais capaces de compartir ese momento erótico que está guardado en el fondo de vuestra memoria aquí entre nosotros y nosotros? Daré el pistoletazo de salida con el mío:
Érase una vez una niña pequeña, muy pequeña. Levantaba poco más de un metro del suelo y contaba con seis añitos de edad. Esa noche no podía dormir. Tenía un insomnio terrible. La casa estaba tan silenciosa que era más bien una molestia para llegar a la fase rem del sueño. Parecía que no hubiese nadie.
Fue entonces cuando, ¡vete tú a saber porqué!, decidió levantarse y poner la televisión. Con un pequeño brinco encendió el aparato. A la sazón sólo había dos canales -VHF y UHF, que hoy serían TVE 1 y La 2- y los fotogramas todavía no estaban teñidos de color.
Cuando la imagen hizo acto de presencia, en escena estaban un hombre canoso de mediana edad y una chica morena desnudos haciendo extraños ejercicios gimnásticos.
La pequeña niña tuvo que crecer unos cuantos centímetros más y echar a sus espaldas los años de la adolescencia para darse cuenta de que aquello era “El último tango en París”.
Tic tac, tic tac, tic tac.
Comentario:
Ja, ja Toni, ya desde pequeñín hecho todo un pervertido. Creo que sí, que si lo hicieses ahora no te llevarías precisamente carantoñas aunque, qué quieres que te diga, con semejantes minifaldas casi no hace falta ni levantarlas porque más bien parecen cinturones anchos. Un besazo.
NiCo, por fin confesaste.
Hale, muchachos / as, me voy a ver a los tontos del culo para arriba y para abajo de Franz Ferdinand. Cualquiera que lea esto pensará que no me gustan. Sí, sí que me gustan y mucho, pero es que cuando les veo me entran ganas de vomitar con tanta estupida posturita de niños pijos indies. Lo dicho, ya os contaré. Eso sí, mañana no os libráis de postal navideña, vamos, hombre, como que me llamo CALAMIDAD.
Besos.
NiCo, por fin confesaste.
Hale, muchachos / as, me voy a ver a los tontos del culo para arriba y para abajo de Franz Ferdinand. Cualquiera que lea esto pensará que no me gustan. Sí, sí que me gustan y mucho, pero es que cuando les veo me entran ganas de vomitar con tanta estupida posturita de niños pijos indies. Lo dicho, ya os contaré. Eso sí, mañana no os libráis de postal navideña, vamos, hombre, como que me llamo CALAMIDAD.
Besos.
Comentario:
A ver, yo no lo recuerdo, pero dice mi madre que cuando era pekeño( me llevaba en el carrito aun) levantaba la falda a las mujeres, dice k al principio se sorprendian pero al ver k era casi un bebe, se reian y me hacian carantoñas... que diferente ahora, pq si hiciera lo mismo lo k me llevaria seria una ostia!!!
Saludos Cal!!!
Saludos Cal!!!
Comentario:
Mi primera experiencia (la estaba buscando en el blog pero no la encuentro) fue con una niña el en cole de bebés, cuando tenía como 5 o 6 años.
No me acuerdo bien de cómo pasó todo. Solo sé que ella había hecho pis, me dijo que estaba mojado y que metiera la mano.
Pos sí, sí que estaba mojado.
Y así vamos.....
ya te llamaré
besos cal
No me acuerdo bien de cómo pasó todo. Solo sé que ella había hecho pis, me dijo que estaba mojado y que metiera la mano.
Pos sí, sí que estaba mojado.
Y así vamos.....
ya te llamaré
besos cal
Comentario:
Sí, sí. No pensé yo que esto de las experiencias erótico-festivas iba a tener tanto éxito. Si no fuera por la máscara de ceros y unos que nos da la blogocosa (palabra copyright de Ernesto y su magnífico Euskal Show) no me atrevería a comentar según qué cosas.
Veo mucho profesor/a yo por aquí y mucha braguita de algodón blanco (Monocamy, ¿cierto?) pugnando por conservar su inocencia (Jartos, qué me estás contando, qué fuerte)...
(Nico, I'm gonna kill you).
Yo también tuve mis escarceos pseudo amorosos con un profesor de Universidad... que sería ahora mismo mi director de tesis... y por eso no me doctoro (por eso y porque cuesta una pasta). Y como diría Asturbyte (¿aún no conocéis su graciosísima glamhour? Amore, comenta lo que quieras, yo debería hacer lo mismo en tu blog) hasta aquí puedo leer.
(Portorosa ya sabes que me ha encantado tu historia. Nunca oí la palabra teta con mayor seducción y picardía).
Bah, cuento un poquito más. Sala de profesores, él y yo solos hablando de la nueva ola de cineastas latinoamericanos. Concretamente de una película que me chifla y me chiflará por secula seculorum "Un lugar en el mundo " de Aristarain. Creedme que saltaban chispas en el ambiente (pocas cosas me ponen tanto como la cultura, una que es así de rarita). Y ya, c'est cuit, que me embalo (Cool, me dejas con una intriga... Niña, que me voy mañana. Ay, ay, ay).
Ah, y gracias Dinobat. No sé porqué pero tu nick me suena... A lo mejor te he leído por ahí algún comentario... En tu blog ya me he metido y he leído. Interesante. ¿Los Red Sox? Mmm, en el instituto promoví una liguilla de baseball. No veas tú lo me que molaba a mi darle al bate, cuando conseguía darle, of course.
Besos para todos. C.
Veo mucho profesor/a yo por aquí y mucha braguita de algodón blanco (Monocamy, ¿cierto?) pugnando por conservar su inocencia (Jartos, qué me estás contando, qué fuerte)...
(Nico, I'm gonna kill you).
Yo también tuve mis escarceos pseudo amorosos con un profesor de Universidad... que sería ahora mismo mi director de tesis... y por eso no me doctoro (por eso y porque cuesta una pasta). Y como diría Asturbyte (¿aún no conocéis su graciosísima glamhour? Amore, comenta lo que quieras, yo debería hacer lo mismo en tu blog) hasta aquí puedo leer.
(Portorosa ya sabes que me ha encantado tu historia. Nunca oí la palabra teta con mayor seducción y picardía).
Bah, cuento un poquito más. Sala de profesores, él y yo solos hablando de la nueva ola de cineastas latinoamericanos. Concretamente de una película que me chifla y me chiflará por secula seculorum "Un lugar en el mundo " de Aristarain. Creedme que saltaban chispas en el ambiente (pocas cosas me ponen tanto como la cultura, una que es así de rarita). Y ya, c'est cuit, que me embalo (Cool, me dejas con una intriga... Niña, que me voy mañana. Ay, ay, ay).
Ah, y gracias Dinobat. No sé porqué pero tu nick me suena... A lo mejor te he leído por ahí algún comentario... En tu blog ya me he metido y he leído. Interesante. ¿Los Red Sox? Mmm, en el instituto promoví una liguilla de baseball. No veas tú lo me que molaba a mi darle al bate, cuando conseguía darle, of course.
Besos para todos. C.
Comentario:
Hay niña que cosas con esto del sexo en nuestra infancia, esos momentos prohibidos fisgando por la puerta del salón...
Tengo algo para ti...
Un besazo
Tengo algo para ti...
Un besazo
Comentario:
Ey guapisima! Que se me ha ocurrido que, por un día te voy a comentar a parte de leer. y te cuento que mi primera experiencia sexual fue en el dentista con 11 añitos... es que mi dentista tiene unos ojazos... y hasta aqui puedo leer que diría Mayra.
A ver si nos vemos y saluda a paquete de mi parte
A ver si nos vemos y saluda a paquete de mi parte
Comentario:
maría loqueseas, que se me ha olvidao tu segundo nombre....
he descubierto que un colombiano que no soy yo, te lee.
ya te contaré mi primera experiencia sexual...
acabo de hablar con la pintxos y me dice que eres maría luisa.
besos y más besos
he descubierto que un colombiano que no soy yo, te lee.
ya te contaré mi primera experiencia sexual...
acabo de hablar con la pintxos y me dice que eres maría luisa.
besos y más besos
Comentario:
caaaaaaaaaal
ya no te miraré con los mismos ojos. tu y el 69... ahora pediré a pakete que te agarre fuerte cuando vaya a pasar por tu lado.
un beso loca
ya no te miraré con los mismos ojos. tu y el 69... ahora pediré a pakete que te agarre fuerte cuando vaya a pasar por tu lado.
un beso loca
Comentario:
Segundo de bachiller, tendría unos 11 años, profesora de ingles, tremendas piernas, primera fila, codazos con mi compañero, que se le ve, que no. Ella se levanta y nos dice: por si acaso no habeís visto nada, ahora las enseño. Y la moza se sube las faldas, se cruza de piernas, se descruza, ¡de pelicula!. La clase alucinando y los dos pavos, como tomates.
Por cierto El ultimo Tango se estreno en España en el año 77-78. Fui a verla a la Gran Via pero no recuerdo el cien y en sesión matinal con una cola tremenda (para ver la pelicula, que al tratarse de temas eroticos...)
Voy a ver esas fotos de románico.
Un beso Misss
Por cierto El ultimo Tango se estreno en España en el año 77-78. Fui a verla a la Gran Via pero no recuerdo el cien y en sesión matinal con una cola tremenda (para ver la pelicula, que al tratarse de temas eroticos...)
Voy a ver esas fotos de románico.
Un beso Misss
Comentario:
Yo tenía 5 añitos cuando la profesora se subió a la mesa de mi clase de preescolar (párvulos B) para desatascar una persiana de las de láminas (que se subían y bajaban con cordones). Llevaba faldita y, claro, lo vi todo (supongo que ella pensó que, siendo unos niños, no pasaba nada por subirse con aquella falda, o simplemente no se percató).
Y ahora las piernas bonitas son un fetiche muy rico para mí. Qué potito... :) -
(en 1º de E.G.B. hacía mal los deberes de matemáticas y me acercaba a la mesa de la profesora (que siempre llevaba una minifalda de tubo y se sentaba cruzando las piernas) para que los corrigiera. "Zeñorita... no me zale ezto..." y ella explicándome pacientemente mientras yo me ponía las botas visuales con sus muslitos, ñam ñam...).
:**
Y ahora las piernas bonitas son un fetiche muy rico para mí. Qué potito... :) -
(en 1º de E.G.B. hacía mal los deberes de matemáticas y me acercaba a la mesa de la profesora (que siempre llevaba una minifalda de tubo y se sentaba cruzando las piernas) para que los corrigiera. "Zeñorita... no me zale ezto..." y ella explicándome pacientemente mientras yo me ponía las botas visuales con sus muslitos, ñam ñam...).
:**
Comentario:
Allá voy:
Tenía yo, como mucho, nueve años (ahora, un chaval de nueve años ya es un experto en sexo, supongo), y una prima mía mayor, de unos 16, se quedó a dormir en nuestra casa. Ella dormía en mi habitación, en la cama de mi hermano, que a su vez dormía con mi madre (mi padre no estaba). Cuando se acostó, hacía tiempo que yo estaba en la cama, y se suponía que dormía... pero no.
Ella se empezó a desnudar, y cuando me atreví a entreabrir un ojo ya se había puesto el pantalón del pijama y se quitaba la camiseta y -¡glub!- el sujetador; no me lo podía creer: casi me daba la espalda, y no vi más que lo que, desde atrás, se veía asomar del pecho (la teta izquierda, concretamente).
No sé si alguna vez el sexo me ha vuelto a poner tan nervioso, o si me he sentido tan afortunado como aquel día por poder ver aquello. Fue maravilloso.
Un beso, Calamidad. Mira qué cosas me haces decir (jamás se lo había contado a nadie).
Tenía yo, como mucho, nueve años (ahora, un chaval de nueve años ya es un experto en sexo, supongo), y una prima mía mayor, de unos 16, se quedó a dormir en nuestra casa. Ella dormía en mi habitación, en la cama de mi hermano, que a su vez dormía con mi madre (mi padre no estaba). Cuando se acostó, hacía tiempo que yo estaba en la cama, y se suponía que dormía... pero no.
Ella se empezó a desnudar, y cuando me atreví a entreabrir un ojo ya se había puesto el pantalón del pijama y se quitaba la camiseta y -¡glub!- el sujetador; no me lo podía creer: casi me daba la espalda, y no vi más que lo que, desde atrás, se veía asomar del pecho (la teta izquierda, concretamente).
No sé si alguna vez el sexo me ha vuelto a poner tan nervioso, o si me he sentido tan afortunado como aquel día por poder ver aquello. Fue maravilloso.
Un beso, Calamidad. Mira qué cosas me haces decir (jamás se lo había contado a nadie).
Comentario:
Bueno te felicito por tu post 69, 107, 23468, o raíz de menos 19, misma vaina, la verdad, tu blog entretiene, me gustó, tus ojos verdes me matan cada vez que los miro, me dicen cosas ocultas y me llevan de lejos, nah!, pura joda, un saludo,
JD
msn: n76pf@hotmail.com
JD
msn: n76pf@hotmail.com





