Black & Decker
El otro día leyendo a SuperRosika me vino a la cabeza una anécdota de mi día a día que en aquel momento se me antojó simpática. Vamos a ver qué tal se nos da relatarla para los miles de internautas :PPPP que pasan por ésta mi y vuestra cuadra donde atracan las vacas sin cencerro.
Corría el año 2.003 y de aquella yo trabajaba en una Agencia de Seguros (¿¿¿Cómorllll???? Pues sí, en plena Crisis de la Publicidad, la Publicidad no daba suficiente dinero para vivir, así que una se agarraba a un clavo ardiendo. Qué coño, lo sigo haciendo) intentando engatusar a los paisanos de por ahí para que se hicieran un seguro médico que a mi me permitiese malvivir los primeros quince días del mes.
Suele suceder en estos trabajos en los que la promoción es inexistente que hay un ambiente y un colegueo genial. Desgraciadamente no conservo ninguna de las amigas de aquella época pues fui perdiendo poco a poco el contacto. Y sí, éramos tooooodas chicas. Sólo había tres chicos –uno de ellos el súper mega jefazo, que tenía que ser hombre, cómo no- y estaban todo el rato pavoneándose ante nosotras. Angelicos, tendrían que haber ido primero a culturizarse un poquito para al menos saber escribir hincapié o en su defecto a Corporación Dermoestética para si quiera haber llamado la atención a simple vista.
Una de mis mejores amigas era La Pili. Y digo La Pili con pleno conocimiento de causa y sabiendo que los nombres personales no llevan artículo delante (doscientas veces tuve que escribírselo a la profesora de Historia y Gimnasia ¿? en 8º de EGB). Al fin y al cabo ese no es su nombre verdadero.
La Pili, pobrecita, estaba saliendo con un camionero desde hacía unos meses que, francamente le hacía tanto caso como yo a una piedra que me encuentre por la calle. La tenía abandonada por estos mundos de dios y de vez en cuando aparcaba el camión para darle una alegría para el cuerpo a La Pili y de paso desahogarse él. Pero nada más. Cuando le daba el apretón en medio de la carretera, llamaba a La Pili al móvil y le subía el furor uterino hasta límites insospechados. Una vez puso el manos libres y tuve que exclamar con la babilla asomando por la comisura de mis labios: “Pili, quita eso, anda, que es una conversación muy privada, corazón”.
Y claro La Pili se iba a casa peor de lo que había venido al trabajo. Se sentía muy sola, sobre todo sexualmente hablando. Qué suerte, las hay que nacen ya cachondas, ni preliminares, ni leches.
Un día, entre llamada y llamada, decidió vencer su soledad con un nuevo amigo que no le complicase la vida. “Pili, ¿con quién de estos tres te has enrollado?”, “Con Miguel” –me dijo ella- “pero no me refiero a alguien de carne y hueso”. Al poco tiempo estábamos hablando animosas entre un par de cafés y varios cigarrillos en la Sala de Juntas de ir a un Sex Shop a comprar un consolador. “Cal, tú entiendes de esto, ¿no?” Hombre, pues entender, entender, no entendía ni un pimiento, pero qué iba a hacer, ¿decirle que no?. Y le dije que sí. Y allí estábamos La Pili y Misss Calamity charlando sobre tamaños, tipos de plásticos, vibraciones, colores negro o carne o, porqué no, translúcido con brillantina, (uaj, qué asquito) y bolas chinas.
Urdimos nuestra estrategia, que, francamente, no sé para qué porque después La Pili fue gritando a los cuatro vientos que se iba a comprar un consolador esa misma tarde y que había quedado conmigo en una heladería de la calle Montera porque yo entendía del tema. Y yo pasaba por entre las mesas de teleoperadora con la cabeza gacha y más roja que un tomate diciendo pues sí, ya veis, entiendo de consoladores.
Me llama paquete y le cuento la estrategia. En ese momento me hubiese gustado que la comunicación hubiera sido a través de videoconferencia porque la cara que debió de poner me la perdí y debió de ser antológica. Pero más estupefacta me quedé yo cuando me respondió, tras varios eternos segundos de silencio, “os acompaño”. Y claro que vino.
Allí estábamos La Pili, paquete y yo en una heladería de Montera a las cinco de la tarde dispuestos a comernos las estanterías del Sex Shop de enfrente en busca del nuevo compañero de mi amiga del trabajo. Había dos manera de afrontar el temita. Una, en plan tonta como por la mañana en la ofi; o dos, yendo de sobrada. Opté por la segunda.
Bueno, bueno, bueno. Yo que pensé que mi mente es calenturienta, qué vá, lo más calenturienta que llega a ser no sube de la temperatura de la Antártida en Verano. Fíjate. Pollas de colorines, lasas, duras como cemento armado, con varias velocidades de vibración y hasta un brazo hasta el codo nos encontramos. No paso a dar más detalles porque había un montonazo de cosas raras, raras, raras…
Paquete persiguiéndome como un perro en celo para que compráramos una bolitas chinas y unas bragas de caramelo, La Pili gritando como loca “ay un pollón con de color azul cielo, ja, ja” y yo haciendo de asesora en la tienda. La menda lerenda en su papel de “estoy de vuelta de todo chatos” llamó la atención del personal masculino allí presente y varios de ellos me vinieron a preguntar acerca de qué le regalarían a una mujer. Y yo, que no me callo ni debajo del agua, recorría las estanterías del Sex Shop como que estuviese por mi casa en busca del regalo perfecto para una fémina y a la vez de la polla artificial que le alegrara la vida a La Pili (y escondiéndome de paquete ya que su lívido me estaba empezando a preocupar seriamente, je, je, je).
Al final todos contentos. Yo capee el temporal como un torero hace con un Miura. La Pili encontró un consolador con cinco velocidades de 24 cm de largo y 3 ó 4 de diámetro. A paquete le di lo que se merecía :P. Y yo me fui con la sensación de un trabajo bien hecho de esa galería de la perversión más tentadora.
A la mañana siguiente en el trabajo La Pili llegó tarde, pero con la cara iluminada de una manera muy especial. “¿Ha venido el camionero esta noche?”, “No-susurró ella- ha sigo Black & Decker”. Y abrió el bolso tímidamente. Allí estaba él: negro, erecto, dispuesto a dar guerra en el momento oportuno.
Feliz fin de semana a todos. Cal.
Corría el año 2.003 y de aquella yo trabajaba en una Agencia de Seguros (¿¿¿Cómorllll???? Pues sí, en plena Crisis de la Publicidad, la Publicidad no daba suficiente dinero para vivir, así que una se agarraba a un clavo ardiendo. Qué coño, lo sigo haciendo) intentando engatusar a los paisanos de por ahí para que se hicieran un seguro médico que a mi me permitiese malvivir los primeros quince días del mes.
Suele suceder en estos trabajos en los que la promoción es inexistente que hay un ambiente y un colegueo genial. Desgraciadamente no conservo ninguna de las amigas de aquella época pues fui perdiendo poco a poco el contacto. Y sí, éramos tooooodas chicas. Sólo había tres chicos –uno de ellos el súper mega jefazo, que tenía que ser hombre, cómo no- y estaban todo el rato pavoneándose ante nosotras. Angelicos, tendrían que haber ido primero a culturizarse un poquito para al menos saber escribir hincapié o en su defecto a Corporación Dermoestética para si quiera haber llamado la atención a simple vista.
Una de mis mejores amigas era La Pili. Y digo La Pili con pleno conocimiento de causa y sabiendo que los nombres personales no llevan artículo delante (doscientas veces tuve que escribírselo a la profesora de Historia y Gimnasia ¿? en 8º de EGB). Al fin y al cabo ese no es su nombre verdadero.
La Pili, pobrecita, estaba saliendo con un camionero desde hacía unos meses que, francamente le hacía tanto caso como yo a una piedra que me encuentre por la calle. La tenía abandonada por estos mundos de dios y de vez en cuando aparcaba el camión para darle una alegría para el cuerpo a La Pili y de paso desahogarse él. Pero nada más. Cuando le daba el apretón en medio de la carretera, llamaba a La Pili al móvil y le subía el furor uterino hasta límites insospechados. Una vez puso el manos libres y tuve que exclamar con la babilla asomando por la comisura de mis labios: “Pili, quita eso, anda, que es una conversación muy privada, corazón”.
Y claro La Pili se iba a casa peor de lo que había venido al trabajo. Se sentía muy sola, sobre todo sexualmente hablando. Qué suerte, las hay que nacen ya cachondas, ni preliminares, ni leches.
Un día, entre llamada y llamada, decidió vencer su soledad con un nuevo amigo que no le complicase la vida. “Pili, ¿con quién de estos tres te has enrollado?”, “Con Miguel” –me dijo ella- “pero no me refiero a alguien de carne y hueso”. Al poco tiempo estábamos hablando animosas entre un par de cafés y varios cigarrillos en la Sala de Juntas de ir a un Sex Shop a comprar un consolador. “Cal, tú entiendes de esto, ¿no?” Hombre, pues entender, entender, no entendía ni un pimiento, pero qué iba a hacer, ¿decirle que no?. Y le dije que sí. Y allí estábamos La Pili y Misss Calamity charlando sobre tamaños, tipos de plásticos, vibraciones, colores negro o carne o, porqué no, translúcido con brillantina, (uaj, qué asquito) y bolas chinas.
Urdimos nuestra estrategia, que, francamente, no sé para qué porque después La Pili fue gritando a los cuatro vientos que se iba a comprar un consolador esa misma tarde y que había quedado conmigo en una heladería de la calle Montera porque yo entendía del tema. Y yo pasaba por entre las mesas de teleoperadora con la cabeza gacha y más roja que un tomate diciendo pues sí, ya veis, entiendo de consoladores.
Me llama paquete y le cuento la estrategia. En ese momento me hubiese gustado que la comunicación hubiera sido a través de videoconferencia porque la cara que debió de poner me la perdí y debió de ser antológica. Pero más estupefacta me quedé yo cuando me respondió, tras varios eternos segundos de silencio, “os acompaño”. Y claro que vino.
Allí estábamos La Pili, paquete y yo en una heladería de Montera a las cinco de la tarde dispuestos a comernos las estanterías del Sex Shop de enfrente en busca del nuevo compañero de mi amiga del trabajo. Había dos manera de afrontar el temita. Una, en plan tonta como por la mañana en la ofi; o dos, yendo de sobrada. Opté por la segunda.
Bueno, bueno, bueno. Yo que pensé que mi mente es calenturienta, qué vá, lo más calenturienta que llega a ser no sube de la temperatura de la Antártida en Verano. Fíjate. Pollas de colorines, lasas, duras como cemento armado, con varias velocidades de vibración y hasta un brazo hasta el codo nos encontramos. No paso a dar más detalles porque había un montonazo de cosas raras, raras, raras…
Paquete persiguiéndome como un perro en celo para que compráramos una bolitas chinas y unas bragas de caramelo, La Pili gritando como loca “ay un pollón con de color azul cielo, ja, ja” y yo haciendo de asesora en la tienda. La menda lerenda en su papel de “estoy de vuelta de todo chatos” llamó la atención del personal masculino allí presente y varios de ellos me vinieron a preguntar acerca de qué le regalarían a una mujer. Y yo, que no me callo ni debajo del agua, recorría las estanterías del Sex Shop como que estuviese por mi casa en busca del regalo perfecto para una fémina y a la vez de la polla artificial que le alegrara la vida a La Pili (y escondiéndome de paquete ya que su lívido me estaba empezando a preocupar seriamente, je, je, je).
Al final todos contentos. Yo capee el temporal como un torero hace con un Miura. La Pili encontró un consolador con cinco velocidades de 24 cm de largo y 3 ó 4 de diámetro. A paquete le di lo que se merecía :P. Y yo me fui con la sensación de un trabajo bien hecho de esa galería de la perversión más tentadora.
A la mañana siguiente en el trabajo La Pili llegó tarde, pero con la cara iluminada de una manera muy especial. “¿Ha venido el camionero esta noche?”, “No-susurró ella- ha sigo Black & Decker”. Y abrió el bolso tímidamente. Allí estaba él: negro, erecto, dispuesto a dar guerra en el momento oportuno.
Feliz fin de semana a todos. Cal.
Comentario:
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Mmmmm, pena de no poder veros las caritas metidas en harina, Cal. Pero el post es bueníssssimo de verdad.
Marchando una de sex shop para alegrarnos el miércoles, corazón.
Un besazo con pilas, Miss.
Marchando una de sex shop para alegrarnos el miércoles, corazón.
Un besazo con pilas, Miss.
Comentario:
conozco la jugueteria y seria un buen sitio para hacer una kedada lo sepas!! jajaja yo debo renovar jjuguetitos!!
Comentario:
NiCo: anda, anda que no andas nada :PPPPP
DIVINA GILDA: cuando quieras. La verdad es que tienen juguetitos muy curiosos. Y en los madriles hay al menos un par de sex shops muy pero que muy interesantes.
ÁNGEL: no sé, te veía yo a ti más experimentado en estas lides... ¿Nunca has "jugueteado"? Hum, no me lo creo. Y lo de la zona asín, no sé porqué me imaginaba que Dawu andaría detrás de la elección. Ay este chico, le estamos perdiendo querido Ángel.
COOLAZUL: lo mismo que a la Divina, cuando queráis. Oye, que yo a una kedada me apunto en un plis plás y si además es a comprar artilugios(ahora que estamos a principios de mes con la nómina quemando entre las manos)... Por cierto, hay un sex shop que tiene pinta de ser interesantísimo que se llama "La Juguetería" y está por Malasaña: NINGÚN ADULTO SIN SU JUGUETE. Ja, ja, ja.
A TODOS: Por cierto, ¿sabéis que hay reuniones de tipo Tupperware o Avon pero para probar este tipo de productos? Sí, sí, una vez lo vi en la tele y me quedé de piedra. Sacaban entre otras cosas una especie de bolas con mando a distancia-que regulaba la vibración- y una piba se las probó y subió al escenario toa emosioná con una sonrisilla que no veas tú. Me voy a enterar... No estaría mal una kedada en una reunión Tupperware Sexual, ¿no?
DIVINA GILDA: cuando quieras. La verdad es que tienen juguetitos muy curiosos. Y en los madriles hay al menos un par de sex shops muy pero que muy interesantes.
ÁNGEL: no sé, te veía yo a ti más experimentado en estas lides... ¿Nunca has "jugueteado"? Hum, no me lo creo. Y lo de la zona asín, no sé porqué me imaginaba que Dawu andaría detrás de la elección. Ay este chico, le estamos perdiendo querido Ángel.
COOLAZUL: lo mismo que a la Divina, cuando queráis. Oye, que yo a una kedada me apunto en un plis plás y si además es a comprar artilugios(ahora que estamos a principios de mes con la nómina quemando entre las manos)... Por cierto, hay un sex shop que tiene pinta de ser interesantísimo que se llama "La Juguetería" y está por Malasaña: NINGÚN ADULTO SIN SU JUGUETE. Ja, ja, ja.
A TODOS: Por cierto, ¿sabéis que hay reuniones de tipo Tupperware o Avon pero para probar este tipo de productos? Sí, sí, una vez lo vi en la tele y me quedé de piedra. Sacaban entre otras cosas una especie de bolas con mando a distancia-que regulaba la vibración- y una piba se las probó y subió al escenario toa emosioná con una sonrisilla que no veas tú. Me voy a enterar... No estaría mal una kedada en una reunión Tupperware Sexual, ¿no?
Comentario:
Estooo, yooo, también quiero que me acompañes,jaja.
No estoy necesitada (Nico me sacia perfectamente) pero...por jugar, por probar cosas nuevas...
Hacemos una kedada sexshopera??
Un besazo loka!!
No estoy necesitada (Nico me sacia perfectamente) pero...por jugar, por probar cosas nuevas...
Hacemos una kedada sexshopera??
Un besazo loka!!
Comentario:
esos artilugios son como la inmigración y contratación ilegal, hacen que se pierdan "muchos puestos de trabajo" jejeje.
Lo de salir por esa zona fue idea de nuestro buen amigo Dawu, jajaj
Lo de salir por esa zona fue idea de nuestro buen amigo Dawu, jajaj
Comentario:
estooo cuando me acompañas a mi??? cuando quedamos?? jajajaj
Comentario:
cal.... lo mío tiene mérito... que yo no soy de akí, jajaja.
Comentario:
SOLILOCO: a ella sí que le tenía que haber sacado una foto. Ay la mi Pili, qué feliz parecía.
NiCo: ya, es un poco obvio lo de Black & Decker, pero bueno, no hay que pedir peras al olmo. Podría haberlo titulado Dewalt, pero pocos lo hubiéramos entendido...
CEITOR: lo mejor es combinar ambos :P. Que si yo entiendo, vamos, voy sobrada (otro :P), je, je.
SUZNE: es verdad, los trajeadillos oficinescos suelen ser muy parecidos en todos los lados, je, je. Así que tú también estás en oficinas... Ay hija mía, qué cruz, qué cruz.
SUPEROSIKA: a mi también me gusta. Si es que yo soy reicidente... Tuve una vez que ir a comprar, en esta ocasión sola, una máscara y un body sadomasoquista para la despedida de soltero de uno de mis mejores amigos... Los de estas tiendas, la verdad, ya están de vuelta de todo.
WOLFFO: ¿Sensibilidad senil? Venga ya, los que más os calláis sois los que más sabéis... Y sí, lo de Dicker hubiera estado mucho mejor.
ROBERTO ZUCCO: yo más bien creo que me tendrían que dar clases a mi, pero bueno, estoy disponible para cualquier tipo de pregunta, digamos, comprometida. Venga, desde hoy queda inaugurado el Consultorio Sexológico de la Señorita Pepis.
BUFFY DOLL: oye perdona mi ignorancia ¿chicken? Pues no, chicken no, mejor cow. Feliz regreso al curro.
AMAYA: también opino que a veces es más divertido un solitario que una partida de cartas aburrida ;-). Pero de la segunda manera conoces a gente.
JARTOS: ¿maquinillo? otras me acabas de recordar a mis tíos extremeños que están todo el día con el -ino, -ina en la boca. Prefiero lo del consultorio, debe de ser más divertido... Aunque las ferreterias me encantan. Es muy excitante ir a comprar brocas, tornillos de rosca, desatornilladores, maquinillos... Otro besazo para ti.
Vale, vale, besos para toooodos.
NiCo: ya, es un poco obvio lo de Black & Decker, pero bueno, no hay que pedir peras al olmo. Podría haberlo titulado Dewalt, pero pocos lo hubiéramos entendido...
CEITOR: lo mejor es combinar ambos :P. Que si yo entiendo, vamos, voy sobrada (otro :P), je, je.
SUZNE: es verdad, los trajeadillos oficinescos suelen ser muy parecidos en todos los lados, je, je. Así que tú también estás en oficinas... Ay hija mía, qué cruz, qué cruz.
SUPEROSIKA: a mi también me gusta. Si es que yo soy reicidente... Tuve una vez que ir a comprar, en esta ocasión sola, una máscara y un body sadomasoquista para la despedida de soltero de uno de mis mejores amigos... Los de estas tiendas, la verdad, ya están de vuelta de todo.
WOLFFO: ¿Sensibilidad senil? Venga ya, los que más os calláis sois los que más sabéis... Y sí, lo de Dicker hubiera estado mucho mejor.
ROBERTO ZUCCO: yo más bien creo que me tendrían que dar clases a mi, pero bueno, estoy disponible para cualquier tipo de pregunta, digamos, comprometida. Venga, desde hoy queda inaugurado el Consultorio Sexológico de la Señorita Pepis.
BUFFY DOLL: oye perdona mi ignorancia ¿chicken? Pues no, chicken no, mejor cow. Feliz regreso al curro.
AMAYA: también opino que a veces es más divertido un solitario que una partida de cartas aburrida ;-). Pero de la segunda manera conoces a gente.
JARTOS: ¿maquinillo? otras me acabas de recordar a mis tíos extremeños que están todo el día con el -ino, -ina en la boca. Prefiero lo del consultorio, debe de ser más divertido... Aunque las ferreterias me encantan. Es muy excitante ir a comprar brocas, tornillos de rosca, desatornilladores, maquinillos... Otro besazo para ti.
Vale, vale, besos para toooodos.
Comentario:
¿Cuando dices que vas a abrir el consultorio sexologico?, ¿o será una ferreteria?.
¿Tiene secretos el maquinillo para ti?. Por aquí le llaman maquinillo al taladro.
Me alegro de oirte Misss, un beso preciosa (seguro).
¿Tiene secretos el maquinillo para ti?. Por aquí le llaman maquinillo al taladro.
Me alegro de oirte Misss, un beso preciosa (seguro).
Comentario:
Si ya lo dicen por ahí, que los consoladores son mejores que los hombres pero la pena es que no invitan a copas. Es broma, chicos, no me peguéis. Besitos
Comentario:
Chicken?
Bueh! buen fin de semana para ti tambien
Bueh! buen fin de semana para ti tambien
Comentario:
Chicken?
Bueh! buen fin de semana para ti tambien
Bueh! buen fin de semana para ti tambien
Comentario:
Bueno, bueno, bueno... Quedas desde este momento declarada de utilidad pública. Es más, deberías poner un consultorio sexológico en tu blog. Yo me apunto a tus lecciones pero ya!
Comentario:
Debería llamarse, más propiamente, Black & Dicker, vamos digo yo. La polla negra e incansable.
No quiero imaginarte, coraçao, por los lineales del sex shop dando tutoriales... es excesivo para mi sensibilidad senil. Un abrazo y mil besos, Cal.
No quiero imaginarte, coraçao, por los lineales del sex shop dando tutoriales... es excesivo para mi sensibilidad senil. Un abrazo y mil besos, Cal.
Comentario:
Qué gracioso!!!
A mi me encantó!!! jajajajaja
Tengo que volver a ir, a ver si se me ha pasado ya la euforia del primer momento y consigo enterarme del orgasmitron xq suena genial.
Besosss!
A mi me encantó!!! jajajajaja
Tengo que volver a ir, a ver si se me ha pasado ya la euforia del primer momento y consigo enterarme del orgasmitron xq suena genial.
Besosss!
Comentario:
Muy bueno,los tipos de la oficina me recuerdan,a ciertas especies que veo cada
dia.Buen finde...
post-it:comprar pilas.
;-)
dia.Buen finde...
post-it:comprar pilas.
;-)
Comentario:
Ainss y q yo siempre pienso q es mejor buscar un buen amigo q un sex shop, pero bueno para gusto los colores. Osea q tu entiendes? jajaj ya me parece a mi, besotes y buen finde.
Comentario:
nada más leer el título me lo imaginé. hay un compañero de trabajo al que le decimos black & decker, y claro, las comparaciones son odiosas, pero esta dió por completo en el clavo.
me encantó eso de "sí, entiendo de consoladores,... y qué?" jajaja, la verdad es que estas fatal de la cabeza.
bueno bueno.... que estoy en casa de bego y ella no está y como se entere... jajaja
q no pasa ná... es broma.
besos
me encantó eso de "sí, entiendo de consoladores,... y qué?" jajaja, la verdad es que estas fatal de la cabeza.
bueno bueno.... que estoy en casa de bego y ella no está y como se entere... jajaja
q no pasa ná... es broma.
besos
Comentario:
Por dios por dios.. con lo complicado y raro que es el mundo del che chóp
pero impresionante lo de la cara de felicidad de tu amiga y su susurro... ha sido el Black & Decker
XDDDDDDD
Besos
pero impresionante lo de la cara de felicidad de tu amiga y su susurro... ha sido el Black & Decker
XDDDDDDD
Besos