Sofismas sobre el cigarrillo
He de admitirlo, he mentido como una bellaca: sí que fumo en mi puesto de trabajo. Al menos en uno de los dos que tengo. Fumo en el restaurante donde curro los fines de semana. Poco, porque en ese intervalo de tiempo que va desde la una de la tarde hasta las cinco o las seis no me da tiempo ni a respirar, así que menos aún como para ponerme a encender un cigarrillo y aspirar tranquilamente la nicotina y el alquitrán, entre otras sustancias que mejor no saber. Poco además porque estoy con mi “estrategia” para dejarlo.
Cual fue mi sorpresa cuando el pasado Viernes, fiesta de la Epifanía, alias de Reyes, llego al restaurante y, ¡ajá!, no se puede fumar. No es que el restaurante se haya convertido en una isla paradisíaca para no fumadores, qué va, es un espacio donde está permitido fumar (salvo en la cocina porque no se puede, nunca se ha podido y nunca se podrá). El caso es que todos los clientes pueden darle a la chimenea, hacer uso de mecheros, ceniceros y cerillas, ahumarme con sus purazos post prandium, pero ninguno de los que trabajamos allí podemos. Ni siquiera el dueño que es fumador compulsivo.
Para colmo el restaurante está en un centro comercial así que para darle al pitillo se pone la cosa francamente chunga. Menos mal que está la terraza de verano –habitualmente cerrada en invierno- que sirve como pequeño gueto para fumadores irredentos. ¿Lo veis normal? Yo no, desde luego.
Besitos y feliz comienzo (Lunes de nuevo, ay señor, señor). Cal.
Cual fue mi sorpresa cuando el pasado Viernes, fiesta de la Epifanía, alias de Reyes, llego al restaurante y, ¡ajá!, no se puede fumar. No es que el restaurante se haya convertido en una isla paradisíaca para no fumadores, qué va, es un espacio donde está permitido fumar (salvo en la cocina porque no se puede, nunca se ha podido y nunca se podrá). El caso es que todos los clientes pueden darle a la chimenea, hacer uso de mecheros, ceniceros y cerillas, ahumarme con sus purazos post prandium, pero ninguno de los que trabajamos allí podemos. Ni siquiera el dueño que es fumador compulsivo.
Para colmo el restaurante está en un centro comercial así que para darle al pitillo se pone la cosa francamente chunga. Menos mal que está la terraza de verano –habitualmente cerrada en invierno- que sirve como pequeño gueto para fumadores irredentos. ¿Lo veis normal? Yo no, desde luego.
Besitos y feliz comienzo (Lunes de nuevo, ay señor, señor). Cal.
Comentario:
Soliloco, pues es verdad, no tengo carnet de manipuladora de alimentos. Ay, que venga aquí ahora mismo toda la venemérita y me detenga. Yo me dejo (con tal de salir de estas cuatro paredes, cualquier cosa, oyesss). Un beso y a ver si es verdad que nos vemos prontito (ganas tengo).
Portorosa, te he dejado comentario y... mira en tu buzón electrónico.
Toni. No sé qué decirte. Me voy para Barna y, hale, nos vamos juntos al Hospital de Sant Pau que pilla al lado de mi casa.
Portorosa, te he dejado comentario y... mira en tu buzón electrónico.
Toni. No sé qué decirte. Me voy para Barna y, hale, nos vamos juntos al Hospital de Sant Pau que pilla al lado de mi casa.
Comentario:
El k se lo tendra k hacer mirar soy yo, no eres la unica k se pensaba k yo era fumador!!!! ;-)
Comentario:
Pues sí, Calamidad, me he quedado bastante decepcionado. Pero no por nada que se lea en mi blog, sino por lo que vi hoy en el suyo. Me cabrea estar cabreado por una tontería así, pero es que me siento un tonto, un verdadero tonto.
Perdona el desahogo.
Perdona el desahogo.
Comentario:
Err... Cal, cari... como ha dicho porto.. siempre ha estado prohibido fumar dentro de la barra al igual que en la cocina ;)
Claro no tenemos el carnet y pasa lo que pasa :P
Cuidado que siempre ha habido un agujero legal para que las barras de copas no se aplique
Un beso y animo con el exilio a la terracita
Y a ve cuando nos vemoooos
Claro no tenemos el carnet y pasa lo que pasa :P
Cuidado que siempre ha habido un agujero legal para que las barras de copas no se aplique
Un beso y animo con el exilio a la terracita
Y a ve cuando nos vemoooos
Comentario:
Portorosa, pues no lo sabía. En todos los bares en los que he trabajado (que mejor ni recordarlo... qué demonios estoy haciendo con mi vida) se podía fumar en la barra. De hecho todos los que trabajábamos fumábamos en la barra, he incluso compartíamos cigarrillos apostados en la misma con algún cliente (así leído parece una barra americana, :], je, je). En tal caso no habría cambiado nada. Lo que sucede, pues, es que antes tampoco cumplíamos la ley. Qué cosas. Me voy para tu blog. No sé porqué me da a mi en la nariz que Ignacio y tú habéis discutido a base de bien. Ojalá me equivoque. Voy para allá. Un beso.
Amaya, ¡si yo también lo estoy dejando! :P Un beso, salada.
Toni, pues, no sé por qué te imaginaba a ti fumador... No sé, a lo mejor he hecho un paralelismo irracional y totalmente subjetivo entre el club de fumadores de Garci en "Qué grande es el Cine" y tú. Cada día estoy peor. Me lo voy a tener que hacer mirar. Un beso.
Amaya, ¡si yo también lo estoy dejando! :P Un beso, salada.
Toni, pues, no sé por qué te imaginaba a ti fumador... No sé, a lo mejor he hecho un paralelismo irracional y totalmente subjetivo entre el club de fumadores de Garci en "Qué grande es el Cine" y tú. Cada día estoy peor. Me lo voy a tener que hacer mirar. Un beso.
Comentario:
Kerida Cal... mejor no te doy mi opinion sobre esto, ya k cada vez me considero mas radical con los fumadores, sin ir mas lejos, hara un mes al salir del cine ivamos por el pasillo camino el centro comercial y ya me discuti a voces con un tio que estaba fumando!!!
Comentario:
Si por esto dejé yo de fumar, porque no lo hubiera soportado, ¡qué caza de brujas! Y en mi caso eso es muy malo, jeje
Besitos
Besitos
Comentario:
Oye, Cal, que me acabo de enterar de algo que no sabía, en una de las monotemáticas conversaciones de estos días en el trabajo: dentro de la barra de un local de hostelería no estaba permitido fumar, antes de esta ley, aunque te rodeasen cientos de pitillos; en teoría, Sanidad lo prohibía.
¿Qué ha cambiado en realidad, entonces (y no estoy insinuando que no haya cambiado nada, te pregunto sinceramente... [perdona esta aclaración, pero es que estoy algo hipersensibilizado a causa de una discusión de ayer que hoy ha acabado mal])?
Un abrazo.
¿Qué ha cambiado en realidad, entonces (y no estoy insinuando que no haya cambiado nada, te pregunto sinceramente... [perdona esta aclaración, pero es que estoy algo hipersensibilizado a causa de una discusión de ayer que hoy ha acabado mal])?
Un abrazo.
Comentario:
Hola, Calamidad.
Ya sabes lo que pienso sobre la ley, pero en este caso a mí también me parece una situación bastante absurda. La verdad, la primera realmente absurda de todas las que por ahora me han puesto de ejemplo.
Un beso.
Ya sabes lo que pienso sobre la ley, pero en este caso a mí también me parece una situación bastante absurda. La verdad, la primera realmente absurda de todas las que por ahora me han puesto de ejemplo.
Un beso.
Comentario:
Devil, te tengo abandonadísima, hija. Por lo menos a la hora de comentar en tu blog. Eso sí, te leo siempre que escribes algo (ahí estás en mi lista del Bloglines, que lo sepas). Paradoroja perfecta, sí señorita. Un beso, guapa.
Jartos, anda que, todo bien, todo bien. Pero no llames a mis jefas pues no es aquí donde he fumado sino en el otro, en el restaurante. Je, je. Está de unas malas pulgas el jefe con lo majísimo que es... Pobre, no poder fumar ni en su propia casa. Un beso muy requetefuerte, caminante.
Ararat, ¿pues cómo? ¿Tú también fumador? Hala, hala. Yo lo estoy dejando, pero visto el patio creo que voy a volver y además en plan salvaje, no respetando ni al más pintado. Mira, me está apeteciendo echarme un pitu. Bien, como no hay nadie, me lo voy a encender y el que venga detrás que arree (es una coña). Otro beso también para ti.
Jartos, anda que, todo bien, todo bien. Pero no llames a mis jefas pues no es aquí donde he fumado sino en el otro, en el restaurante. Je, je. Está de unas malas pulgas el jefe con lo majísimo que es... Pobre, no poder fumar ni en su propia casa. Un beso muy requetefuerte, caminante.
Ararat, ¿pues cómo? ¿Tú también fumador? Hala, hala. Yo lo estoy dejando, pero visto el patio creo que voy a volver y además en plan salvaje, no respetando ni al más pintado. Mira, me está apeteciendo echarme un pitu. Bien, como no hay nadie, me lo voy a encender y el que venga detrás que arree (es una coña). Otro beso también para ti.
Comentario:
Pues vaya, yo que te tenía como un mito y ahora veo que estás tan outlaw como yo...
Hay que dejar de fumar, ¡suicidémonos!
Besosss
Hay que dejar de fumar, ¡suicidémonos!
Besosss
Comentario:
Hola pedorrilla, ya veo que estas bien. Mira por donde esto mismo se me ha presentado hoy en Toledo. he tenido que ir a compulsar unos titulos y he visto un bar que ponía el cartelito que se permite fumar. Solo había un cliente y el señor del bar, pues bien el dueño estaba fumando y eso creo que contradice a la ley, porque él esta trabajando y no se permite fumra en los lugares de trabajo y sin embargo si permite fumar, de la barra para afura si, pero de la barra para adentro nada y solo es una barrera física.
Bueno pero no te preocupes, si has fumado en el trabajo, ya esta arreglado, como se donde trabajas, mañana llamo a alguna de tus jefas y me chivo, jejeje. ¡Estoy deseando!, jejeje.
¿Todo bien?, pues me alegro y un beso muy fuerte.
Bueno pero no te preocupes, si has fumado en el trabajo, ya esta arreglado, como se donde trabajas, mañana llamo a alguna de tus jefas y me chivo, jejeje. ¡Estoy deseando!, jejeje.
¿Todo bien?, pues me alegro y un beso muy fuerte.
Comentario:
Recuerdo un ejercicio que nos propuso nuestro profesor de filosofía en clase: si encontrábamos una paradoja perfecta, teníamos aprobado el trimestre.
Lástima que no hubiesen sacado esa normativa todavía.
Lástima que no hubiesen sacado esa normativa todavía.





