¿De verdad un día tiene 24 horas?
Estoy muerta. Verdaderamente muerta. Y me pongo mala sólo con pensar que hoy es miércoles y que aún me quedan dos días (duros días) de trabajo. Luego llegará el fin de semana, pero casi me da igual pues últimamente los dedico a la reparación del sueño perdido, algo que, según los expertos en la materia, es irrecuperable.
No me cunden los días, queridos, no. No sé qué hacer con las horas para alargarlas, para extender los segundos hasta que lleguen a multiplicar por sesenta su tiempo… Todos los domingos me propongo firmemente llevar una vida ordenada mientras todos los viernes me doy cuenta de que es imposible.
Me levanto a las siete y veinticuatro minutos (jamás pongo el despertador a horas en punto. Otra manía). Me arreglo, riego mis plantucas (nada, ahora sólo tengo tres), proporciono limpieza, alimento y bebida a los enanillos, desayuno, recojo –sólo si tengo unos minutos de más- y salgo como alma que lleva el diablo hacia el Metro. Pocos días llego puntual al trabajo. Me consuela saber que siempre soy la primera en llegar. Y, claro, moralmente soy incapaz de tirar el bolígrafo a las siete de la tarde si me he retrasado por la mañana, así que, aunque no tenga nada que hacer –que no es últimamente el caso-, suelo salir a las siete y media o las ocho (o más tarde si hay faena).
Total que llego a casa a las ocho y media o nueve, siempre y cuando no haya que pasar por el supermercado. Ja, ja, ja. Esto sí que es una utopía. Raro es el día que el primer número que marca el reloj no tiene dos dígitos antes de que la llave de la puerta gire el émbolo que acciona su mecanismo.
Hago la cena. Hago la comida del día siguiente. Friego platos. Pongo la lavadora. Recojo la ropa (si hay ropa que recoger). Plancho la ropa (si hay ropa que planchar). Echo a dormir a los enanillos. Barro el suelo. Bajo la basura. Charlo unos minutillos con el portero o los vecinos que pululan a esas horas por el portal (sobre todo si sus mascotas están con ellos). Subo. Me desmaquillo (siempre, siempre, aunque nunca voy maquillada, me lavo la cara. Una que tenía que haber nacido princesa y se quedó en obrera). Me peino y me voy a la cama.
Vamos que me han dado probablemente la una o casi las dos de la mañana y ni he leído, ni he escrito, ni he colocado mi portfolio de Fotografía, ni he dibujado, ni he escuchado ningún disco con detenimiento, vale, venga, ni he visto la tele… Ay, ni he descansado… y sólo me quedan cinco horas para levantarme de nuevo.
¿Me puede explicar alguien a qué puerta hay que llamar para que le concedan a uno algo más de tiempo?
Creo que estoy un pelín estresada, ¿no?
Besitos para todos. Calamity.
No me cunden los días, queridos, no. No sé qué hacer con las horas para alargarlas, para extender los segundos hasta que lleguen a multiplicar por sesenta su tiempo… Todos los domingos me propongo firmemente llevar una vida ordenada mientras todos los viernes me doy cuenta de que es imposible.
Me levanto a las siete y veinticuatro minutos (jamás pongo el despertador a horas en punto. Otra manía). Me arreglo, riego mis plantucas (nada, ahora sólo tengo tres), proporciono limpieza, alimento y bebida a los enanillos, desayuno, recojo –sólo si tengo unos minutos de más- y salgo como alma que lleva el diablo hacia el Metro. Pocos días llego puntual al trabajo. Me consuela saber que siempre soy la primera en llegar. Y, claro, moralmente soy incapaz de tirar el bolígrafo a las siete de la tarde si me he retrasado por la mañana, así que, aunque no tenga nada que hacer –que no es últimamente el caso-, suelo salir a las siete y media o las ocho (o más tarde si hay faena).
Total que llego a casa a las ocho y media o nueve, siempre y cuando no haya que pasar por el supermercado. Ja, ja, ja. Esto sí que es una utopía. Raro es el día que el primer número que marca el reloj no tiene dos dígitos antes de que la llave de la puerta gire el émbolo que acciona su mecanismo.
Hago la cena. Hago la comida del día siguiente. Friego platos. Pongo la lavadora. Recojo la ropa (si hay ropa que recoger). Plancho la ropa (si hay ropa que planchar). Echo a dormir a los enanillos. Barro el suelo. Bajo la basura. Charlo unos minutillos con el portero o los vecinos que pululan a esas horas por el portal (sobre todo si sus mascotas están con ellos). Subo. Me desmaquillo (siempre, siempre, aunque nunca voy maquillada, me lavo la cara. Una que tenía que haber nacido princesa y se quedó en obrera). Me peino y me voy a la cama.
Vamos que me han dado probablemente la una o casi las dos de la mañana y ni he leído, ni he escrito, ni he colocado mi portfolio de Fotografía, ni he dibujado, ni he escuchado ningún disco con detenimiento, vale, venga, ni he visto la tele… Ay, ni he descansado… y sólo me quedan cinco horas para levantarme de nuevo.
¿Me puede explicar alguien a qué puerta hay que llamar para que le concedan a uno algo más de tiempo?
Creo que estoy un pelín estresada, ¿no?
Besitos para todos. Calamity.
Comentario:
hola me llamo loli y kiero follar kon alguien y xupar pollas umm y ke me lametan
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nicolás? creo que es la primera vez que me dices nicolás.
curioso, mariaisabel
curioso, mariaisabel
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Ay, NiColás es lo dices porque no me has visto en uno de mis días malos tristíiiiisima y deprimidad como la que más.
Je, je, Rythmduel, ya lo he visto, ya he estado jugando e investigando por esa preciosa web de animación. Vamos que la he puesto en mis favoritos y todo. Muchas gracias, coraçao.
H., totalmente de acuerdo contigo. Fíjate hasta el punto que estoy harta de este mundanal ruido que, pese a mi súper mega guay ascenso laboral, aún me estoy planteando adquirir la casita de mis abuelos extremeños en el pueblo y plantarme allí. No sé aún qué haría, pero alguna idea pulula por mi cabeza. Gracias por venir de nuevo.
Ay, Klimta querida. Ayer me planté. Llegué a casa, vi el percal (cacharros en la fregadera, los periquitos peleándose, mi compañero de piso con el fútbol a toda pastilla, etc) y decidí "esconderme" en mi habitación, desconectar teléfono y ordenador y no hacer nada. Y no veas lo bien que me ha venido: ya he conseguido terminarme uno de los cinco libros que tengo empezados. Una gozada que pienso repetir hoy por supuesto.
Muchos besos a todos y feliz fin de semana.
Je, je, Rythmduel, ya lo he visto, ya he estado jugando e investigando por esa preciosa web de animación. Vamos que la he puesto en mis favoritos y todo. Muchas gracias, coraçao.
H., totalmente de acuerdo contigo. Fíjate hasta el punto que estoy harta de este mundanal ruido que, pese a mi súper mega guay ascenso laboral, aún me estoy planteando adquirir la casita de mis abuelos extremeños en el pueblo y plantarme allí. No sé aún qué haría, pero alguna idea pulula por mi cabeza. Gracias por venir de nuevo.
Ay, Klimta querida. Ayer me planté. Llegué a casa, vi el percal (cacharros en la fregadera, los periquitos peleándose, mi compañero de piso con el fútbol a toda pastilla, etc) y decidí "esconderme" en mi habitación, desconectar teléfono y ordenador y no hacer nada. Y no veas lo bien que me ha venido: ya he conseguido terminarme uno de los cinco libros que tengo empezados. Una gozada que pienso repetir hoy por supuesto.
Muchos besos a todos y feliz fin de semana.
Comentario:
Pues sí que estás estresada.El problema es que cuanto más se incumple lo que te propones más te agobies y es el cuento de nunca acabar. Pero, de verdad, merece la pena parar y pensar, dedicarse unos minutillos......
Comentario:
Es lo que tiene la vida moderna... que no es vidaaaaa!!!
Comentario:
Te dejo un regalo especial en mi blog, para que puedas desconectar un rato del mundanal ruido. Bichito, que eres un bichito.
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es lo que hay cal.
y lo sabes...
alegría allá donde vas.
un par de besos
y lo sabes...
alegría allá donde vas.
un par de besos
Comentario:
Deja, deja, a mí me chifla tu barroquismo, Ernesto. Creo que el día que empieces a escribir como, no sé, el analfabeto de Dan Brown me dejarás de gustar tanto. La primavera, ay, entre mi alergia (ya llevo unos cuantos días moqueando) y lo inestable que es mi carácter... A ver por dónde sale este año (el año pasado me sentó fatal, fatal). Tenemos que jugar más a la lotería, ¿verdad?
¿Cómo, que sólo lo tienen unos pocos y a dedo, NiCo? Pues va a ser que sí. Yo veo a las dentro de poco ex jefas mías y me digo a mí misma: coño, no saben la suerte que tienen. Trabajan a ratillos, tienen la casa al lado de la ofi, van a la pisci, de compras, a hacerse la cera, yo qué sé, cuando quieren y aún así van estresadas. Dios da bragas a quien no tiene culo, de verdad. El café está concedido, of course. Y si es acompañado de unas tortitas con chocolate, pues mejor (¿yo, carisma? Jomío, qué inyección de moral, oyesss).
Pues tú Albanta te ves retratada en mi escrito y yo en la pregunta que te genera. Los fines de semana pasan en un abrir y cerrar de ojos. El viernes son todo propuestas. El sábado te vence el cansancio. Y el domingo te sientes fatal porque querías aprovechar el tiempo y al final tienes la sensación de que no has hecho nada "productivo". Es un pez que se muerde la cola, me temo. Y además también creo que está mal diseñada esta vida, fíjate. Ay, virgencita del perpétuo socorro, qué podremos hacer.
Mira, Gildisquerida, hoy mismo lo voy a hacer porque estoy reventada. Bah, no te voy a mentir. Estoy reventada, sí, pero no lo voy a hacer por eso sino porque tengo oculista a las siete y cuarto. Y las pastillitas, ¿mande? ¿También tú te drogas a cuenta de la Seguridad Social? Oye, pues cuando quieras hacemos un change. Una, que lo mismo vale para un roto que para un descosido.
Ay, compañera de curro Cool, yo quisiera que pasara algo más despacio por lo menos una temporada. ¡Si ya estamos a finales de Marzo y yo todavía pongo 2005 en las fechas! Esto va muy deprisilla, pintxos querida.
Ay, ay, Natxo que me he paseado por tu blog para "descansar" un ratín y, zas, ¡¡¡¡¡¡¡me encuentro que van los Pixies a Benicàssim!!!!!! Chico, no veas el alegrón que me he llevado. Ya estoy revolucionando a toda la cuadrilla para ir en comandita a Castellón. Mira en el Fib descanso como una marmota. Ay esa playita con algas rojas. Si no fuera por tanto gilipollas suelto...
Amanda si me pudieras ver en este momento te encontrarías con mi cara verdiblanca (verde por la envidia y blanca por la cerrazón de las cuatro paredes). Que enviiiiiiiiiiiiiidia más grande, por dios. Sí, realmente eres una gran privilegiada y además estoy convencida de que aprovechas muy bien el tiempo (no hay más que ver lo bien y bonito que escribes). Es una contradicción pero a mí también me gustaría tener tiempo para poder perderlo. Tirarme a la bartola no por estar cansada sino por el simple hecho de hacerlo. Qué gustazo.
Besos para todos. Muack, muack, muack...
¿Cómo, que sólo lo tienen unos pocos y a dedo, NiCo? Pues va a ser que sí. Yo veo a las dentro de poco ex jefas mías y me digo a mí misma: coño, no saben la suerte que tienen. Trabajan a ratillos, tienen la casa al lado de la ofi, van a la pisci, de compras, a hacerse la cera, yo qué sé, cuando quieren y aún así van estresadas. Dios da bragas a quien no tiene culo, de verdad. El café está concedido, of course. Y si es acompañado de unas tortitas con chocolate, pues mejor (¿yo, carisma? Jomío, qué inyección de moral, oyesss).
Pues tú Albanta te ves retratada en mi escrito y yo en la pregunta que te genera. Los fines de semana pasan en un abrir y cerrar de ojos. El viernes son todo propuestas. El sábado te vence el cansancio. Y el domingo te sientes fatal porque querías aprovechar el tiempo y al final tienes la sensación de que no has hecho nada "productivo". Es un pez que se muerde la cola, me temo. Y además también creo que está mal diseñada esta vida, fíjate. Ay, virgencita del perpétuo socorro, qué podremos hacer.
Mira, Gildisquerida, hoy mismo lo voy a hacer porque estoy reventada. Bah, no te voy a mentir. Estoy reventada, sí, pero no lo voy a hacer por eso sino porque tengo oculista a las siete y cuarto. Y las pastillitas, ¿mande? ¿También tú te drogas a cuenta de la Seguridad Social? Oye, pues cuando quieras hacemos un change. Una, que lo mismo vale para un roto que para un descosido.
Ay, compañera de curro Cool, yo quisiera que pasara algo más despacio por lo menos una temporada. ¡Si ya estamos a finales de Marzo y yo todavía pongo 2005 en las fechas! Esto va muy deprisilla, pintxos querida.
Ay, ay, Natxo que me he paseado por tu blog para "descansar" un ratín y, zas, ¡¡¡¡¡¡¡me encuentro que van los Pixies a Benicàssim!!!!!! Chico, no veas el alegrón que me he llevado. Ya estoy revolucionando a toda la cuadrilla para ir en comandita a Castellón. Mira en el Fib descanso como una marmota. Ay esa playita con algas rojas. Si no fuera por tanto gilipollas suelto...
Amanda si me pudieras ver en este momento te encontrarías con mi cara verdiblanca (verde por la envidia y blanca por la cerrazón de las cuatro paredes). Que enviiiiiiiiiiiiiidia más grande, por dios. Sí, realmente eres una gran privilegiada y además estoy convencida de que aprovechas muy bien el tiempo (no hay más que ver lo bien y bonito que escribes). Es una contradicción pero a mí también me gustaría tener tiempo para poder perderlo. Tirarme a la bartola no por estar cansada sino por el simple hecho de hacerlo. Qué gustazo.
Besos para todos. Muack, muack, muack...
Comentario:
Cal, cariño, me agobio leyéndote.
Yo debo ser una privilegiada. Además de que tengo horario 'de funcionaria', lo tengo reducido, por lo que paso en la oficina menos de cinco horas diarias. Esas cunden, pero las que paso fuera parece que vuelan, sin apenas haberlas disfrutado. No sé qué haría si tuviese, encima, que coger el metro.
La verdad es que 'pierdo' mucho tiempo en todo lo que hago, pero bueno, algunas veces pienso que el tiempo se ha hecho, precisamente, para 'perderlo'. :)
Procura no estresarte (más de lo que estás) y escápate de vez en cuando. Y, cuando quieras, hablamos de las fallas. Sería capaz, incluso, de acompañarte si algún año quieres verlas.
Un beso fuerte y tranquilizador.
Yo debo ser una privilegiada. Además de que tengo horario 'de funcionaria', lo tengo reducido, por lo que paso en la oficina menos de cinco horas diarias. Esas cunden, pero las que paso fuera parece que vuelan, sin apenas haberlas disfrutado. No sé qué haría si tuviese, encima, que coger el metro.
La verdad es que 'pierdo' mucho tiempo en todo lo que hago, pero bueno, algunas veces pienso que el tiempo se ha hecho, precisamente, para 'perderlo'. :)
Procura no estresarte (más de lo que estás) y escápate de vez en cuando. Y, cuando quieras, hablamos de las fallas. Sería capaz, incluso, de acompañarte si algún año quieres verlas.
Un beso fuerte y tranquilizador.
Comentario:
Cal, seriamente, descansa. Me estabas estresando mientras te leia. Lo peor es que no se que puedes hacer para descansar, pero porque cuando el estres te coje y la monotonia te invade es dificil quitartelas de encima.
feu bondat
feu bondat
Comentario:
El tiempo...a veces queremos que pase rápido, a veces que se detenga, otras poder borrarlo...nunca llueve a gusto de todos.
Un beso
Un beso
Comentario:
y si un dia tiras el boli a las 7 y te pegas ese paseo????? eh?? tb te puedo prestar unas pastillitas..jurjur
Comentario:
Jo, Calamity. Me he visto retratadísima en lo que escribes... Hace tiempo que vengo pensando que la vida es una sucesión de despertadores que suenan, y eso como que me rebela, y a la vez me deja inerme. Una sensación rara, la verdad...
Y luego está el rollito del fin de semana: ¿no te ocurre también que se produce un efecto horrible derivado de la necesidad de "aprovecharlo" y la incapacidad para empezar por algún sitio a hacer todo lo que quieres hacer?
De verdad, esta vida no puede estar bien diseñada. En algo tenemos que estar equivocadas...
Y luego está el rollito del fin de semana: ¿no te ocurre también que se produce un efecto horrible derivado de la necesidad de "aprovecharlo" y la incapacidad para empezar por algún sitio a hacer todo lo que quieres hacer?
De verdad, esta vida no puede estar bien diseñada. En algo tenemos que estar equivocadas...
Comentario:
yo el tiempo lo concibo como empleo público, jajaja
yo me jacto de tener tiempo, pero no te imaginas la manera de desperdiciarlo...
aveces me dan ganas de llorar... es triste.
bueno cal, cuando te cambies de trabajo y tengas un poco más de tiempo, concédeme un café. necesito un poco de tu carisma.
un beso
yo me jacto de tener tiempo, pero no te imaginas la manera de desperdiciarlo...
aveces me dan ganas de llorar... es triste.
bueno cal, cuando te cambies de trabajo y tengas un poco más de tiempo, concédeme un café. necesito un poco de tu carisma.
un beso
Comentario:
Me he reído con sonrisilla triste, adorada Cal, porque a mí me pasa lo mismo y, al leerte, me ha crujido todo el andamiaje de mi vida (como, seguro, te cruje a ti de vez en cuando). ¡Ay!. Prefiero no pensar demasiado en todo eso, que casi es primavera y me noto sensible (peligro de bajón). Qué voy a decirte, cuore: que no hay nada que pueda decirse, como sabes. Lo que se quiere es otra vida... Pero no sé para qué diablos te digo esto. ¡Ah!, ya sé: era mi forma de decirte "ven aquí, toma un apachuchón" (lo que pasa es que me puede el barroquismo). Besos.





