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Diario de un personajillo con altibajos
Un poco de todo en esta vida llena de altibajos
Acerca de
desquitarse por medio de la escritura de las estupideces de la vida
Sindicación
 
Un buen vino, el mejor camarada del camino
Cenando en el restaurante chino de costumbre. Cuando llegó la botella
de licor de flor de... una idea empezó a taladrarme la cabeza sin
parar. Debes cogerla porque en ella encontrarás el descanso eterno y el
final de tus problemas. Me levanté lentamente mirando de reojo a la
camarera china distraida en cobrar a los de la mesa de al lado.
Rápidamente en el bolso y voilà! la botella era mía por fin. No paré
hasta llegar a la esquina y allí la apuré de unos tragos. Me sentí
libre por fin y empecé a ver la noche de distinta manera. Todo era más
luminoso y al mismo tiempo más oscuro. Un hombre pasó por mi lado y me
pareció ver en su cara una sonrisa de complicidad.
De repente me pareció oir un grito. La china! pensé sin ninguna lógica,
estaba ya bastante lejos del restaurante. Aún así empecé a correr sin
rumbo fijo, creo que corrí unos 10 minutos hasta que llegué a un parque
solitario. Me senté en un banco, y en mi delirio alcohólico tuve una
revelación.
Cuantas más botellas bebas, más cerca estarás de tu líder espiritual.
Lider?? me dije a mi misma, pero continué eschuchando. La voz me contó
que el licor de flor de... poseía unas cualidades únicas para la
meditación y el aislamiento social. En aquel momento era lo que me
convenía. Desaparecer de una sociedad corrompida aunque fuera ayudada
de alguna sustancia.
Me dirigí a una tienda regentada por chinos (y por tanto, que cierra
siempre tarde) y me llevé seis botellas y porqué no podía cargar con
ninguna más.
Desde ese momento hasta hoy vivo en un continuo aprendizaje. Las
botellas me acompañan como fieles compañeras de viaje pero ya se está
acercando el momento de salir del aislamiento e ir a por más...
 
Comentario:
Hola, Filol.
Tu último artículo me despista. Contradice a los anteriores. ¿es real?
Te sigo leyendo :-)
No