Hablándome al oído...
Depresiva, con ideas suicidas, la desesperación me embarga, sin ganas de hacer nada, sin ningún pensamiento positivo, sintiéndome sola, aburrida, impotente...
Me doy cuenta de lo molesto que resulta a la sociedad que existan personas que no pretenden alcanzar nada, que no tienen ninguna meta, que simplemente se contentan con seguir viviendo día tras día.
Siento que no aspiro a conseguir nada, que este estado se va a convertir en permanente y tampoco me apetece hacer nada por evitarlo. No se cuando empezó el descenso, la devacle, sé que se produjo hace ya años y que después de un período relativamente tranquilo, ha vuelto a aparecer lo que simplemente estaba dormido.
De aquí muy poco no me quedarán fuerzas. Mientras tanto seguiremos con esta pantomima.
Me doy cuenta de lo molesto que resulta a la sociedad que existan personas que no pretenden alcanzar nada, que no tienen ninguna meta, que simplemente se contentan con seguir viviendo día tras día.
Siento que no aspiro a conseguir nada, que este estado se va a convertir en permanente y tampoco me apetece hacer nada por evitarlo. No se cuando empezó el descenso, la devacle, sé que se produjo hace ya años y que después de un período relativamente tranquilo, ha vuelto a aparecer lo que simplemente estaba dormido.
De aquí muy poco no me quedarán fuerzas. Mientras tanto seguiremos con esta pantomima.
Comentario:
Comentario:
Hola. Ya hace un mes que escribiste un comentario en mi blog, y no lo he leído hasta ahora; tal es el grado de abandono que sufre. Pero creo que seguiré tus pasos, y volveré a publicar. Me alegro de volverte a leer. ¡Y hazte el favor de disfrutar un poco más de la vida!
Comentario:
No digas esas cosas. Tienes a tu disposición una infinidad de puertas que cruzar. Sólo tienes que elegir una.





