logotipo

img_google
En chándal y zapas
Aventuras y desventuras en el gimnasio del instituto.
Acerca de
Trabajar con mercancías peligrosas como los adolescentes es todo un filón, pero si es en el gimnasio de un instituto, aquello es una mina! Y a mí me servirá de terapia...


Sindicación
 
Soy El Santo Job, Y Punto.
No creía en la reencarnación, pero desde hoy sí. Nunca me había tenido que armar de tanta paciencia, y mira que en el insituto hay días de contar hasta diez en bajito para no explotar como un globo...

El año pasado estuvimos avispados y conseguimos una subvención para comprar patines e incluir una unidad didáctica de patinaje en las clases de 1º de ESO. Y por fin han llegado. Y sólo conseguir que cada alumno decida cuál es el par de patines que le está bien, es simplemente un infierno.

- ¿Qué número usas? No sé, me compra las zapatillas mi madre.

- Y tú, ¿qué número usas? Creo que el 38, o el 41.

- Estás cómodo con estos? No lo sé.

- ¿Cómo te van estos? Me aprietan aquí. ¿Y ahora? Ahora acá. ¿Y ahora? Ahora otra vez aquí.

Mientras, un olor a pies empieza a inundar el ambiente, y decido cortar por lo sano, el que no venga con los pies y los calcetines limpitos no se acerca a los patines, y menos a mí.

Y esto no ha hecho más que empezar...


 
Comentario:
¿¿¿Pero tú ya sabes lo que haces??? Poner sobre ruedas al Rober y a la Bane... demasiado riesgo es ese, me parece...
No