Zzzzz
Tendréis que disculparme (o no) por mi falta de actualizaciones pero, como ya comenté, estoy de mudanza. Para más inri se nos ha fastidiado el coche, así que esto ya es de película, llevando las cosas de un lado a otro en mano. A ver si para el domingo nos prestan un vehículo para poder llevar las miles de cajas de libros que pululan por casa.
Mientras, espero que os vaya todo genial y que lo estéis pasando bomba. Cabrones. Ay.
Mientras, espero que os vaya todo genial y que lo estéis pasando bomba. Cabrones. Ay.
Volviendo al punto de partida
A pesar de que estoy más que harta de mudanzas (y he hecho unas cuantas en los últimos años), parece que me ha mirado un tuerto inmobiliario. De nuevo me toca irme (los dueños de mi piso lo reclaman para ellos). Por lo menos he encontrado un sitio alternativo (por cierto, precioso, el segundo piso de una casa, con sus balconcitos y terraza que da a la vega y a todos los senderos que me gustan). Ahora sólo falta convencer a los dueños de mi actual vivienda de que nos dejen irnos en junio en vez de en julio como tenemos en el contrato, e intentar explicarles qué ha pasado con su sofá (la respuesta, por cierto, es Pentecostés). Me parece a mí que no voy a recuperar la fianza...
Espero que por lo menos esta vez Telefónica se comporte y no me tenga aislada mucho tiempo cuando haga el traslado (la última vez estuve más de dos semanas sin internet, y aquí en el pueblo no hay cibercafés, lo compensan con sobrados bares de tapas). Os seguiré informando...
Por cierto, desde aquí muchos abrazos y besos para artax, que no sé cómo se estará recuperando después de otra noche loca con Charlotte y Co. Si es que últimamente cada vez que salgo ocurren cosas extrañas.
Espero que por lo menos esta vez Telefónica se comporte y no me tenga aislada mucho tiempo cuando haga el traslado (la última vez estuve más de dos semanas sin internet, y aquí en el pueblo no hay cibercafés, lo compensan con sobrados bares de tapas). Os seguiré informando...
Por cierto, desde aquí muchos abrazos y besos para artax, que no sé cómo se estará recuperando después de otra noche loca con Charlotte y Co. Si es que últimamente cada vez que salgo ocurren cosas extrañas.
Revelaciones sorprendentes
Una demostración seria y concienzuda de que la única diferencia entre un hombre heterosexual y uno homosexual son seis cervezas:
Podéis verlo aquí (y si no sabéis inglés, guiaros por las fotos. Son muy instructivas)
Habría que estudiar el caso relativo a la heterosexualidad femenina y el lesbianismo. Para mí que es lo mismo pero en vez de cervezas serían vasos de vino o vodkas con limón (o simplemente un hombre mirando...).
Podéis verlo aquí (y si no sabéis inglés, guiaros por las fotos. Son muy instructivas)
Habría que estudiar el caso relativo a la heterosexualidad femenina y el lesbianismo. Para mí que es lo mismo pero en vez de cervezas serían vasos de vino o vodkas con limón (o simplemente un hombre mirando...).
I will fly you to the moon and back
¿Habéis pensado en todas las nociones extrañas que tenemos de pequeños (e inocentes) del amor? Si somos mujeres, se nos educa en el canon del príncipe azul, con películas de Sarah Jessica Parker y canciones como Unchained Melody (sí, la de Ghost, una de esas obras nominadas en el catálogo Charlotte a película más sobrevalorada de la historia junto a Titanic). Si somos hombres, se nos inculca la metodología del macho, es decir, mucho roce físico y una mujer pura para casarnos y tener a nuestros hijos (y de paso perpetuar nuestros genes). Y algunos siguen los patrones y se encuentran en relaciones rutinarias y agobiantes, con trabajos insatisfactorios y niños chillones, una mujer o marido que ya no nos desea y una posibilidad de infidelidad cumplida o no.
Reconozco que mis relaciones nunca han sido muy normales, y cuando he intentado que lo fueran resultaron en fracaso. Todavía no me he recuperado de aquel momento en que ella me dijo que no podía prometerme amor porque sabía que tarde o temprano me dejaría por un hombre. Cuando conocí a Eduardo pensé que tal vez, sólo tal vez, podría sentar la cabeza en el terreno emocional.
Y qué queréis que os diga, mi cabeza está muy sentada. Pero a veces concibo cosas y hablo sin pensar sobre temas que me parecen claros y lógicos, y veo las muecas horrorizadas. Y hay tantas cosas que no pueden decirse ni explicarse porque me arriesgo a un incómodo cambio de tema, a una frialdad repentina, a un implícito rechazo o juicio. Siempre me queda el consuelo de que, a pesar de todo, si muriera hoy mismo, habría hecho todo lo que me apetecía y no me habría quedado sin probar nada. Porque una es puta, perversa y enfermiza hasta que el feminismo demuestre lo contrario. Y una nunca sabe si habla con la mano en el corazón, con el ingenio en un puño o con la gilipollez como arma candente.
Reconozco que mis relaciones nunca han sido muy normales, y cuando he intentado que lo fueran resultaron en fracaso. Todavía no me he recuperado de aquel momento en que ella me dijo que no podía prometerme amor porque sabía que tarde o temprano me dejaría por un hombre. Cuando conocí a Eduardo pensé que tal vez, sólo tal vez, podría sentar la cabeza en el terreno emocional.
Y qué queréis que os diga, mi cabeza está muy sentada. Pero a veces concibo cosas y hablo sin pensar sobre temas que me parecen claros y lógicos, y veo las muecas horrorizadas. Y hay tantas cosas que no pueden decirse ni explicarse porque me arriesgo a un incómodo cambio de tema, a una frialdad repentina, a un implícito rechazo o juicio. Siempre me queda el consuelo de que, a pesar de todo, si muriera hoy mismo, habría hecho todo lo que me apetecía y no me habría quedado sin probar nada. Porque una es puta, perversa y enfermiza hasta que el feminismo demuestre lo contrario. Y una nunca sabe si habla con la mano en el corazón, con el ingenio en un puño o con la gilipollez como arma candente.





