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y el exhibicionismo
Sexo, películas y narcisismo en general.
Acerca de
Charlotte es un nombre ficticio, al igual que casi todos los que aparecen en el blog. La idea inicial era crear un personaje por cuya boca pudiera decir todas las cosas que no puedo decir por la mía, pero poco a poco se ha ido convirtiendo en mí misma, de forma inevitable.
Sindicación
 
De lo onírico
Todo el mundo tiene una habilidad especial, algo que hace mejor (o de forma más espectacular) que los demás. En mi caso, no sé si se trata de algo bueno, pero mi habilidad especial es tener sueños extraños.

Aparte de una fijación recurrente por la arquitectura imposible (cuartos de baño en cuatro dimensiones-no preguntéis-, catedrales que al mismo tiempo son pistas de esquí y barandillas de paseo con cucharas como postes-aunque eso creo que fue por una sobredosis de Dalí con la cena-), una curiosa regresión ocasional a mi vida anterior y los habituales sueños de inseguridades cotidianas (ya sabéis, lo de salir a la calle sin ropa y con las zapatillas de peluche); tengo sueños raros. A veces los apunto, y si son muy raros los convierto en cuentos (recuerdo uno en particular donde mi personalidad se desdoblaba y representaba el papel de dos personajes diferentes del sueño. No me di cuenta de lo que sucedía hasta el final. Lo plasmé en un relato, intentando hilarlo con algo de lógica, pero me resultó imposible transmitir las sensaciones de ansiedad, el tacto de las paredes con grietas que daban a un río, y la naturaleza mórbida de un sueño con claros matices masoqustas).

El más curioso de entre las curiosidades recientes (aparte de aquél donde mi alter-ego compra tecnología avanzada a un señor muy feo metido en una urna) es el de la hibridación entre mi gato Pentecostés y una mosca. Sí, habéis leído bien, no sé cómo mi gatito viola a una mosca (bueno, tal vez fuera de mutuo acuerdo), y ésta da a luz a unos bichejos asquerosos que crecen de forma vertiginosa y que son como mi gato de recién nacido pero con ojos gigantescos a lo hombre-mosca. Lo peor es que decido, así, sin más, que son aberraciones de la naturaleza y que hay que matarlos, y el resto del sueño discurre en una absurda dilucidación acerca de cómo matar a las gato-moscas.Por supuesto, despierto preguntándome con quién ha estado folleteando mi Pente, aunque desde hace rato que sé que sólo es un sueño, siguiente la inevitable lista de mandamientos de los sueños:

-Si viajas de un sitio a otro de forma demasiado rápida, es un sueño.
-Si de repente te das cuenta de que no recuerdas cómo has llegado del punto narrativo A al punto narrativo B, es un sueño.
-Si alguien con quien no has hablado en tu vida de repente es tu amiguito del alma, es un sueño.
-Si te estás viendo desde fuera (y además no recuerdas haberte teñido el pelo de verde) , es que es un sueño.
-Si estás desnuda y con zapatillas de peluche, y ello te resulta vergonzoso, es un sueño.
-Si lo estás pasando francamente mal, ojalá sea un sueño.
-Si alguien que hasta entonces no te ha hecho ni puto caso se te está insinuando/besando/practicándote un cunnilingus triple, va a ser que es un sueño.

Falsas ideas de lo que no pasa en los sueños:

-Si te pellizcas, sí duele. En mis sueños me pellizco y me duele. En los sueños SÍ se puede sentir dolor, por lo menos un dolor imaginario. Lamentablemente, lo de tener un orgasmo en un sueño es bastante más difícil (¡pero por qué siempre me desperatarán en el momento justo!).
-Al contrario de lo que se piensa comúnmente, en los sueños SÍ se puede leer, las letras no cambian necesariamente. Lo de que cambien sólo funciona a la primera. En cuanto te enteras de que se supone que en los sueños no se puede leer dos veces la misma cosa, tu cabeza se las arregla para que creas que sí se puede.
-Los sueños sí pueden ser en color. Algunos de los sueños que mejor recuerdo se caracterizan por colores muy intensos (azules muy vivos, dorados, rojos, etc.).

No sé a qué venía todo esto. Es la una y media de la mañana y estoy sudando a lo Miss Piggy, algo tendrá que ver.

Odio el verano.
 
Comentario:
Yo tb sueño en color, pero mis sueños son normalmente angustiosos o tristes, y casi siempre están situados en un ambiente acuático... Yo sí que he disfrutado de algunos orgasmos oníricos... qué gozada.
 
Comentario:
Joooo!!! molan tus sueños, yo también tengo sueños bastante raros,pero me superas, una vez en epoca de los mundiales del 82, soñe que adoptaba a Naranjito, como hijo, estos sueños fueron por etapas, con los capítulos de Bonanza,lo retonaba en la noche siguiente.
 
Comentario:
Violante: No quieras saber de qué experiencia real están sacadas las interpretaciones oníricas de mi subconsciente...

Zapardiel: Tal vez deberías intentar cenas cosas más ligeras, y no acostarte inmediatamente después de comer :P

Javi: Y que lo digas. Menos mal que no tengo tostadora.

Gracias por lo de la Ciudad de los Muertos, a ver qué te parece el resto (hay un poco de todo). Ya me comentarás :D
 
Comentario:
A lo mejor lo que el sueño quería decir es que a tu Pente no le vendría mal un cursillo de educación sexual antes de que le llegue el celo y viva una tórrida historia de amor con la tostadora.

Por cierto, me he pillado "La ciudad de los muertos" esta misma mañana. Tiene muy buena pinta -lo poco que he leído aún-. Enhorabuena.
 
Comentario:
Yo no tengo sueños, tengo pesadillas. Y son muy muy gores y lo que es peor, mientras duermo resultan creíbles. Vale, y los primeros diez minutos de angustia tras despertarme gritando también :D

Aprovecha y escribe cuentos fabulosos con gatos lujuriosos. Suena bien :)=
 
Comentario:
A esas horas y con estos calores granadinos es lógico que tu índice de desvarío orínico alcance cotas insuperables. Lo del gato-mosca lo veo muy relacionado con experiencias conejiles pasadas; lo demás se lo dejo a Freud.
Besos
No