15 minutos de retraso
El otro día la Flor Suiza me explicó por qué me viene siempre la inspiración cuando estoy en el servicio. Según ella es porque nuestra mente está en reposo, vamos, que como no estamos pensando en nada en particular, nos vienen las ideas (igual que en ese curioso periodo semivigilia/semisueño al acostarse). Se agradece no ser la única que intente racionalizarlo todo.
Eduardo no cabe en sí de gozo porque lo han mencionado en un blog, el de una chica que se siente azul, por el día que recitó con lo de Poesía por venir. Luego ha resultado ser conocida de Cheshire Cat, Rubén y David Mena. El mundo (o Granada) es demasiado pequeño. Me fascina la intricación de las redes sociales, son como los rumores, que vuelan y se deforman y regresan a ti de las formas más variopintas.
Eduardo, además, ha escrito un relato maravilloso, llamado "Yo, Winston", donde usa unos versos míos como introducción. Vale que se lo sugerí yo (como dice mi madre, "sin cara no se llega a ninguna parte"), pero es que encajaban muy bien con ese texto y a él le ha parecido bien. Lamentablemente, tiene un problema con el relato: a nadie parece gustarle, y además nadie lo entiende. Será que yo lo veo muy claro y que me parece fantástico (y que el mundo está loco), o simplemente que me estoy equivocando (pero qué triste sería eso, como acabar con la maldición del autor...).
Ahora mismo estoy esperando a que llegue la farmacéutica a quien enseño inglés... ya van 15 minutos de retraso...
Eduardo no cabe en sí de gozo porque lo han mencionado en un blog, el de una chica que se siente azul, por el día que recitó con lo de Poesía por venir. Luego ha resultado ser conocida de Cheshire Cat, Rubén y David Mena. El mundo (o Granada) es demasiado pequeño. Me fascina la intricación de las redes sociales, son como los rumores, que vuelan y se deforman y regresan a ti de las formas más variopintas.
Eduardo, además, ha escrito un relato maravilloso, llamado "Yo, Winston", donde usa unos versos míos como introducción. Vale que se lo sugerí yo (como dice mi madre, "sin cara no se llega a ninguna parte"), pero es que encajaban muy bien con ese texto y a él le ha parecido bien. Lamentablemente, tiene un problema con el relato: a nadie parece gustarle, y además nadie lo entiende. Será que yo lo veo muy claro y que me parece fantástico (y que el mundo está loco), o simplemente que me estoy equivocando (pero qué triste sería eso, como acabar con la maldición del autor...).
Ahora mismo estoy esperando a que llegue la farmacéutica a quien enseño inglés... ya van 15 minutos de retraso...





