logotipo

img_google
y el exhibicionismo
Sexo, películas y narcisismo en general.
Acerca de
Charlotte es un nombre ficticio, al igual que casi todos los que aparecen en el blog. La idea inicial era crear un personaje por cuya boca pudiera decir todas las cosas que no puedo decir por la mía, pero poco a poco se ha ido convirtiendo en mí misma, de forma inevitable.
Sindicación
 
Pequeño homenaje a El noble arte de hacer enemigos
No eran todavía las dos cuando abrí el armario. Pensativo, hice girar con los dedos de la mano derecha el anillo suelto sobre el anular izquierdo. Los botes se presentaban de varios colores, amarillos para recuperar energías, rojos para curar las heridas, y azules para practicar hechizos. Algunos verdes de diferentes tamaños contenían venenos potentes, algunos violetas, el antídoto a estos mismos venenos. Con la lengua dibujé una media luna sobre mi labio inferior. Yo salvaría a Riverdale, costara lo que costara, me llevara las muertes que me llevara. Hasta ahora sólo iban dieciocho, lo cual era todo un hito para un joven plebeyo criado entre labradores de la campiña.

Resuelto, sin un solo temblor en mi paso de héroe, me encaminé hacia el valle. Sabía que tarde o temprano aparecerían los primeros orcos, viles y apestosas criaturas que intentaban adueñarse de los verdes terrenos de mi patria. Con el primer gruñido desenvainé mi arma, con el segundo la giré, orgulloso y erguido, en el aire. El tercer gruñido no llegó a escapar de los labios de mi enemigo, su cabeza rodó sobre el césped y las flores brillantes.

Los ojos de la chica, a más de un metro de su cuerpo, se detuvieron, vacíos. A su lado, un cartón de leche había reventado al caer de sus manos las bolsas del Mercadona. El líquido cremoso me recordó que hoy tocaba arroz con leche casero de postre y marché, resuelto, orgulloso y erguido, hacia el bar de mi amigo Manolo, tres calles más arriba.

.............................................................................................................................

No os venguéis de mí de forma cruel y desagradable, yo creo que es un cruce entre Javier Esteban y Zapardiel bastante acertado :P

El famoso cuentodetrespáginasquemellevómásdeunmesescribirlo todavía no verá la luz. Ya veré qué hago con él.

Por Zeus, estoy empezando a comportarme como... como... mejor no digo la palabra, que luego no duermo.
 
Comentario:
Si es que Charlotte es todo talento y exito, aiss

Y si, sigo viva, haciendo calentamientos para ponerme a escribir el blog de nuevo, aunque me temo que nada tan bueno como lo que Charlotte escribe.
 
Comentario:
ja!
 
Comentario:
Anotado queda :)
 
Comentario:
He cambiado de idea, me quedo con "Pan y postre incluido". :P
 
Comentario:
Zapardiel: El SPC es capaz de cualquier cosa, será mejor que me prepare. Y escribir es algo que suelo hacer en privado privadísimo a no ser que me instiguen. Juas. Es que me lo habéis puesto a huevo :P

Javier: Sorry, sorry. La verdad es que el microcuento no se acerca al estilo de Javier Quevedo, sino al de Javier Esteban, jeje. Y sí, sé el riesgo que corro, un momento, llaman a la puerta...

Santi: Yo encantada, así giramos las tornas un poco, juas. Lo malo es que no se me ocurre un título, ya cuando lo escribí tenía ese problema. Tal vez "Menú del día".

Violante: Asias, asias. :P
 
Comentario:
Magnífico, Charlotte, una delicia en pocas líneas. Tía, ¡que Santiago Eximeno te lo quiere publicar! Jeje.
 
Comentario:
Estoo.... ¡Me ha encantado!
Y ahora llega mi alter ego, ese editor ávido de novedades para Efímero, deseando publicar a Charlotte en su modesto ezine para cerrar un círculo que comenzó hace tiempo...
Estooo... ¿Querrías publicar este microrrelato en Efímero (http://www.edicionesefimeras.com)? ¡dí que sí y dime un título!
 
Comentario:
Mola, me encantan los cuentos que reivindican la sana tradición de decapitar gente en los supermercados... Me recuerda a mis amigos roleros: te odiarían por escribir algo así. Felicidades ;p

(pero...¿Quevedo?)
 
Comentario:
Me ha gustado, sólo espero que no nos denuncie el Servicio de Protección al Consumidor por instigarte a decapitar compradores.

Mezclarnos a Javi y a mí más todavía puede traer imprevisibles consecuencias. Niños con dos cabezas, el Fin del Mundo Mundial, que gane el Atleti.

En fins, como decía la pez pececita de Buscando a Nemo: ¡sigue escribiendo! ¡sigue escribiendo! (o algo así)
No