Llega el circo
Niños y niñas, eschuchad lo que os digo. El alcohol es malo, porque al día siguiente os dolerá la cabeza. Es malo porque os revolverá el estómago. Es malo porque a la hora de teclear se os cruzarán las letras ante la pantalla. Pero es bueno porque os acordaréis de vuestro verdadero nombre. Y porque yo recordaré aquello que me hizo estremecer esta mañana, bajo los edredones y las sábanas. Aquello que no puedo contar porque se me encoge el corazón y la libido.





