Liando el ovillo
Hoy estuve recordando a aquélla que me enseñó tantas cosas y a quien no le di nada. Recuerdo su mano bajo la mesa y su sonrisa entreabierta, escondida entre reproches y sarcasmos. Recuerdo a su marido, las miradas de soslayo y los comentarios ocultos, la resignación y el orgullo. Recuerdo muchas fotografías que hoy disfrutan otros. Feliz Navidad, mi Mae West. Porque las chicas malas van a todas partes, o eso creíamos nosotras cuando el mundo giraba sobre un eje de hedonismo y risa.
Comentario:
Yo también tuve mi Mae West particular, pero resultó ser un hombre (mando un saludo a mi amigo Máximo).
Las manos debajo de la mesa... ay. Yo pensaba que eran las de Vanessa pero... ¡que me quiten lo bailao!
Las manos debajo de la mesa... ay. Yo pensaba que eran las de Vanessa pero... ¡que me quiten lo bailao!
Comentario:
La última frase me parece genial... De verdad jeje Besets





