Blogs.ya.com Quitar publicidad
Una estrella llamada libertad
Un pequeño rincón donde solo cabe la sensibilidad y el cariño infinito...
Acerca de
Este es un pequeño rincón de encuentro para personas con cierta sensibilidad, diferente ...donde cabe todo, menos la vida real.
Sindicación
 
Intento

Intento ser solo un momento
un segundo,
un retazo,
una ola,
un sarmiento.

Intento ver un horizonte diferente
de colores imposibles,
con suaves sensaciones
y equilibradas emociones.

Pretendo ser solo un segundo
en la vida de una abeja
en primavera
una bella flor,
la desea y la espera.

Instante, momento..
deseo,
belleza.

Tan solo lo intento,
pincelada de color en un trozo de tiempo.


 
Sin futuro


Silencios que gritan,
tambores callados,
aire frio que estremece
de repente...

Sangre invisible
en contínuo derrame,
lenta hemorragia,
robando la vida..

Brotes de primavera
que nunca llegarán a flores
savia envenenada
recorriendo por las noches
cada tallo...
subiendo,
empapando,
contaminando
borrando el futuro
rompiendo las ilusiones.


 
Dentro...



Mirando el interior de una persona
acariciándola,
rozando su cuerpo
esperando su palabra.

Despertando sentimientos escondidos
exponiéndolos...
mudos...
deseados...
desnudos.

Encontrando una porción de paraiso
que ya dabas por perdido.
abrazar hasta fundir
los sentidos...
todos en uno.

La intensidad de una presencia
cuando se tiene cerca.
Sensualidad a flor de piel.
sin apenas dependencia.

Volátiles retales de seda
se ondulan por la brisa.
Entre etéreas caricias eternas
las telas de mi memoria,
enreda.


 
Roces que saben a vida.


Sutil roce de unos labios
tan ligeros que apenas se tocan,
primero en la mejilla...
luego en el cuello...
entreteniéndose
en unos delicados lóbulos,
dóciles y entregados.

Leve susurro que acarician los oídos...

Sintiéndolo...
con los ojos cerrados,
imaginando cada caricia
con un halo de ternura

Aroma que en mi penetra...

Dos cuerpos que resbalan
por las lujuriosas pendientes de la pasión,
mezclando el vértigo
con el placer corporal de una caricia
aterciopelada...

Y mientras, las agujas del reloj,
detienen su inexorable camino,
hasta el final de la caida...
hacia el final de la caricia.

Y por fin, el tiempo se para
dandose como no acabado,
en la felicidad de un segundo
el deseo de un instante...
interminable.