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Una estrella llamada libertad
Un pequeño rincón donde solo cabe la sensibilidad y el cariño infinito...
Acerca de
Este es un pequeño rincón de encuentro para personas con cierta sensibilidad, diferente ...donde cabe todo, menos la vida real.
Sindicación
 
RETAZOS DE UNA VIDA....
Niño de barrio, barrio de barro, gitanos en el lodo, olor a miséria, carne de heroína que nunca llegué a probar. Madre sumisa, padre atormentado. En la calle con nueve años, jugando al balón en un descampado, viendo lo que no debía, creciendo a golpe de golpes...trazos de una infancia...
Olor a cerveza y costo, amigos separables e inseparables, viendo la gente pasar, primeros besos, primeras caricias, primeras ilusiones y desilusiones, lucha por la libertad, escarcéos policiales con la CNT ...inquietudes frustradas,...trazos de una juventud...
La vida te absorbe sin que apenas te des cuenta, trabajo, piso, pareja estable, niños...pasan los dias, pasan los años, monotonía, tedio, Te dejaste engañar por la vida.
¿Donde fueron los ideales, las inquietudes, las caricias añoradas?. Quisieras parar el tiempo y no puedes, tener lo que nunca tuviste. Te das cuenta de que todo era más sencillo, ves lo que otros no ven, te gusta lo que a otros no les gusta, amas lo no amado...
sensibilidad... maravillosa y terrible palabra...
Quisieras oler profundamente el aroma de una flor, escribir lo que el corazón te dicte, dar y sentir una caricia, el roce de una mano, un nuevo beso adolescente...saborear un segundo como si fuera una vida,..volver a parar el tiempo.
¿A cuanto está el kilo de cariño?..¿la docena de caricias?..quisiera no perder lo ganado y ganar lo que perdí...tengo que parar el tiempo como sea...


 
 
Comentario:
Si tú detienes el tiempo, yo quiero volver a tener 8 años ó 9, pero por favor... no quiero pensar como adulta, me está matando.
 
Comentario:
La vida no engaña, es el tedio de lo logrado, la insoportable certeza de la dicha cotidiana o pensar que hacen falta mil y una existencias para, seguramente, seguir insatisfecho...

Es jodido seguir como si nada cuando se sospecha que el kilo de caricias no tiene precio, porque ya lo hemos pagado con creces.

Pero no me hagas caso. Yo tampoco he sabido detener el tiempo.

Saludos
No