Ya se lo que me pasa:
Llevo unos días bastante mal, y no sabía muy bien por qué estaba así. Y tras mucho darle vueltas a la cabeza creo que ya se las razones.
Echo de menos que alguien me quiera, sentirme cuidado y mimado.
Echo de menos saber que le importo a alguien.
Echo de menos que alguien me diga alguna vez alguna palabra de afecto, aunque solo sea "Que majete eres".
Echo de menos que alguien me haga sentir bien con palabras.
Echo de menos levantarme por las mañanas y sentir el abrazo de alguien que me quiera.
Echo de menos una llamada sorpresa interesándose por mi.
Echo de menos que mis amig@s me escriban un correo contándome como les va.
Echo de menos que alguien me diga algo cuando estoy en el MSN y no ser yo siempre quien diga primero "Hola, que tal?
Todo ésto echo de menos, aunque seguramente no lo tenga:
Porque no lo merezco.
Porque no soy un buen amigo.
Porque soy muy pesado.
Porque todo el mundo está superocupado.
Porque pensamos más en nosotros mismos que en los demás.
Por la falta de tiempo (es una buena excusa)
Lo que he escrito hasta ahora está escrito en un día distinto que lo que escribo a continuación.
Creo que he defraudado a mi amiga L. me ha dicho que se ha cansado de que sea así, de que me queje tanto, de que no busque soluciones a lo que me pasa, en resumen que la he defraudado completamente. Y me ha dicho que la relación se ha enfriado, y que no es igual que al principio. Yo intento superarme a mi mismo cada día, lo que pasa es que no siempre lo consigo y mis avances son superlentos.
Yo pensaba que nuestra amistad era especial, que confiabamos el uno en el otro, que eramos los mejores amigos del mundo, que las únicas condiciones para la amistad eran el cariño y el respeto mútuos, pero parece que nuestra amistad ha pasado a ser simplemente una amistad normal.
Es cierto que las personas vamos cambiando pero el cariño que yo le tengo a ella permanecerá para siempre, porque para mi la amistad es algo que se siente con el corazón y no con la cabeza y que si es verdadera a pesar de la distancia permanece. Yo creo que he hecho todo lo posible para que sigamos siendo amigos. Aunque quizá podría haber hecho algo más, quizá si yo fuera de otra manera, más lanzado, más seguro de mi mismo todo habría sido diferente.
Por eso me siento el peor amigo del mundo. Me siento un ingenuo, me siento defraudado conmigo mismo sobre todo, porque no he sabido estar a la altura de su amistad y también un poco defraudado con ella, como cuando pones muchas esperanzas en algo que después no se cumple. Y no será porque no me lo avisó (la gente al final acaba defraudándote), pero yo no quería creerla, es tanto el cariño que le tengo que no podía creer lo que me decía.
No se si volveré a confiar en alguien. Creo que cada vez me voy a encerrar más en mi mismo, porque no puedo mostrame como soy, porque decepciono a todo el que me conoce.
Hoy es el día más triste de mi vida, tengo el corazón destrozado, creo que no he llorado como hoy en toda mi vida.
Me despido con la cita de Dylan Thomas:
"Quien no conozca el amor jamás conocerá qué es la tristeza".
Echo de menos que alguien me quiera, sentirme cuidado y mimado.
Echo de menos saber que le importo a alguien.
Echo de menos que alguien me diga alguna vez alguna palabra de afecto, aunque solo sea "Que majete eres".
Echo de menos que alguien me haga sentir bien con palabras.
Echo de menos levantarme por las mañanas y sentir el abrazo de alguien que me quiera.
Echo de menos una llamada sorpresa interesándose por mi.
Echo de menos que mis amig@s me escriban un correo contándome como les va.
Echo de menos que alguien me diga algo cuando estoy en el MSN y no ser yo siempre quien diga primero "Hola, que tal?
Todo ésto echo de menos, aunque seguramente no lo tenga:
Porque no lo merezco.
Porque no soy un buen amigo.
Porque soy muy pesado.
Porque todo el mundo está superocupado.
Porque pensamos más en nosotros mismos que en los demás.
Por la falta de tiempo (es una buena excusa)
Lo que he escrito hasta ahora está escrito en un día distinto que lo que escribo a continuación.
Creo que he defraudado a mi amiga L. me ha dicho que se ha cansado de que sea así, de que me queje tanto, de que no busque soluciones a lo que me pasa, en resumen que la he defraudado completamente. Y me ha dicho que la relación se ha enfriado, y que no es igual que al principio. Yo intento superarme a mi mismo cada día, lo que pasa es que no siempre lo consigo y mis avances son superlentos.
Yo pensaba que nuestra amistad era especial, que confiabamos el uno en el otro, que eramos los mejores amigos del mundo, que las únicas condiciones para la amistad eran el cariño y el respeto mútuos, pero parece que nuestra amistad ha pasado a ser simplemente una amistad normal.
Es cierto que las personas vamos cambiando pero el cariño que yo le tengo a ella permanecerá para siempre, porque para mi la amistad es algo que se siente con el corazón y no con la cabeza y que si es verdadera a pesar de la distancia permanece. Yo creo que he hecho todo lo posible para que sigamos siendo amigos. Aunque quizá podría haber hecho algo más, quizá si yo fuera de otra manera, más lanzado, más seguro de mi mismo todo habría sido diferente.
Por eso me siento el peor amigo del mundo. Me siento un ingenuo, me siento defraudado conmigo mismo sobre todo, porque no he sabido estar a la altura de su amistad y también un poco defraudado con ella, como cuando pones muchas esperanzas en algo que después no se cumple. Y no será porque no me lo avisó (la gente al final acaba defraudándote), pero yo no quería creerla, es tanto el cariño que le tengo que no podía creer lo que me decía.
No se si volveré a confiar en alguien. Creo que cada vez me voy a encerrar más en mi mismo, porque no puedo mostrame como soy, porque decepciono a todo el que me conoce.
Hoy es el día más triste de mi vida, tengo el corazón destrozado, creo que no he llorado como hoy en toda mi vida.
Me despido con la cita de Dylan Thomas:
"Quien no conozca el amor jamás conocerá qué es la tristeza".
Etiquetas: tristeza
Me vigilan
Y no es que me haya vuelto paranoico, no, sino que me vigilan de verdad. Pues resulta que a mi jefe le ha dado por instalar unas cámaras de vigilancia en el despacho donde trabajo, y como por el precio de una le regalaban varias ha decidido instalar un lote completo. Así que están repartidas por todo el despacho. Y ya parece que están grabando, y no graban sólo en horas nocturnas sino cuando estamos en el despacho también, así nos puede tener controlados en cada momento, por internet y supongo que por el móvil también. Yo no estoy seguro de si esto es legal o no, pero el caso es que a mi no me gusta nada que me estén vigilando cada movimiento que hago, hasta cuando voy al baño y comienzo a sentirme profundamente incómodo.
Se acabaron los descansillos para tomar algo cuando no estaba el jefe, las fiestecillas de cumpleaños con los compañeros, leer un ratillo el periódico para culturizarse, vamos, lo que vienen siendo los descansos típicos durante el arduo trabajo diario.
Lo más sorprendente es que el edificio tiene sus vigilantes de seguridad y no haría falta nada de eso, pero bueno, el jefe parece que es feliz así y no hay que quitarle la ilusión.
Venga, pues os dejo con una cita de Rabindranath Tagore:
"El descanso pertenece al trabajo como los párpados a los ojos."
Se acabaron los descansillos para tomar algo cuando no estaba el jefe, las fiestecillas de cumpleaños con los compañeros, leer un ratillo el periódico para culturizarse, vamos, lo que vienen siendo los descansos típicos durante el arduo trabajo diario.
Lo más sorprendente es que el edificio tiene sus vigilantes de seguridad y no haría falta nada de eso, pero bueno, el jefe parece que es feliz así y no hay que quitarle la ilusión.
Venga, pues os dejo con una cita de Rabindranath Tagore:
"El descanso pertenece al trabajo como los párpados a los ojos."





