Invierno en el corazón
Llega el frío,el invierno se aproxima,las temperaturas inician su continuado descenso hasta las heladas típicas invernales.La gente empieza a recojerse en sus casas durante más tiempo,realizando actividades hogareñas,viendo películas,escuchando música,jugando a algún juego de mesa.
Todo ello me resulta indiferente,o trato de que así sea.Hace tiempo que en mi corazón anida el invierno,sus latidos son lentos y pausados,con lo que el pulso se ralentiza,y mi ser parece enfriarse sin sentir apenas algo de calor humano.
Las sonrias de la gente joven,los besos y abrazos de los enamorados,la alegría innata de los niños,las manos entrelazadas de las parejas ancianas mientras pasean,todo esto ¡me parece tan lejano y extraño ya...!.
Hubo una vez en la que creía que dentro de mí volvía a renacer el espíritu de la primavera,una especia de Arcadia estacional y emocional totalmente ilusoria y pasajera,en la que yo y Ella eramos los protagonistas iyúnicos residentes de un paraiso hecho a nuestra medida.
Ya todo aquello pasó.Las flores se marchitaron entre mis manos.Las hojas de los árboles empezaron a nevarme sobre el cabello marchito y grisáceo,mientras la escarcha envolvía todo mi cuerpo poco a poco.El viento del norte penetró dentro de mí,y llegó hasta mi débil corazón.Ahora todo es frío,amargo,triste,grís y silencioso;ahora el invierno ha decidido permanecer en mi interior sin fecha de salida a la vista
.
- Cuadro de Caspar David Friedrich.
Todo ello me resulta indiferente,o trato de que así sea.Hace tiempo que en mi corazón anida el invierno,sus latidos son lentos y pausados,con lo que el pulso se ralentiza,y mi ser parece enfriarse sin sentir apenas algo de calor humano.
Las sonrias de la gente joven,los besos y abrazos de los enamorados,la alegría innata de los niños,las manos entrelazadas de las parejas ancianas mientras pasean,todo esto ¡me parece tan lejano y extraño ya...!.
Hubo una vez en la que creía que dentro de mí volvía a renacer el espíritu de la primavera,una especia de Arcadia estacional y emocional totalmente ilusoria y pasajera,en la que yo y Ella eramos los protagonistas iyúnicos residentes de un paraiso hecho a nuestra medida.
Ya todo aquello pasó.Las flores se marchitaron entre mis manos.Las hojas de los árboles empezaron a nevarme sobre el cabello marchito y grisáceo,mientras la escarcha envolvía todo mi cuerpo poco a poco.El viento del norte penetró dentro de mí,y llegó hasta mi débil corazón.Ahora todo es frío,amargo,triste,grís y silencioso;ahora el invierno ha decidido permanecer en mi interior sin fecha de salida a la vista
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- Cuadro de Caspar David Friedrich.





