Pereza
"el mejor elogio de la pereza habría sido el del ejemplo"
- Jean Leclerq -
"Mirad los lirios del campo no trabajan ni hilan"
- Mateo 6, 28 -
"El ocio es creador y lo excelente necesita tiempo"
-anónimo-
- Jean Leclerq -
"Mirad los lirios del campo no trabajan ni hilan"
- Mateo 6, 28 -
"El ocio es creador y lo excelente necesita tiempo"
-anónimo-
Comentario:
buenos dias ,un besote
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buenos dias,un besote
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buenasssss,buen finde.
un besote
un besote
Comentario:
tu eres perezoso?.
un besote
un besote
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El Perezoso Dichoso (Un Cuento Mexicano)
Un muchacho vivía calentándose todos los días junto al fogón mientras su tío iba a vender en el mercado. Un día, cansado con la pereza del muchacho, el tío lo invitó al mercado..
"¿Pero qué vendo?", preguntó el muchacho. El tío pensó y dijo "la ceniza de tu fuego". Entonces el muchacho trató de vender su ceniza.
Una señora le dijo "Mi'jo, nadie te va a comprar eso. Ten esta moneda...me das pesar".
Con su moneda, el muchacho decidió comprar una bonita máscara del Diablo.
Contento, fue al bosque y prendió un fuego. Viendo las llamas, un grupo de ladrones decidió venir y calentarse junto al fuego. Pronto se durmieron.
Al despertarse, los ladrones vieron al muchacho con su máscara puesta y se asustaron, pensando que era el Diablo de verdad. Se fueron y dejaron todos los tesoros que habían robado.
El muchacho llevó los tesoros a casa. El tío se sorprendió al ver todo lo que había conseguido con su ceniza.
Un muchacho vivía calentándose todos los días junto al fogón mientras su tío iba a vender en el mercado. Un día, cansado con la pereza del muchacho, el tío lo invitó al mercado..
"¿Pero qué vendo?", preguntó el muchacho. El tío pensó y dijo "la ceniza de tu fuego". Entonces el muchacho trató de vender su ceniza.
Una señora le dijo "Mi'jo, nadie te va a comprar eso. Ten esta moneda...me das pesar".
Con su moneda, el muchacho decidió comprar una bonita máscara del Diablo.
Contento, fue al bosque y prendió un fuego. Viendo las llamas, un grupo de ladrones decidió venir y calentarse junto al fuego. Pronto se durmieron.
Al despertarse, los ladrones vieron al muchacho con su máscara puesta y se asustaron, pensando que era el Diablo de verdad. Se fueron y dejaron todos los tesoros que habían robado.
El muchacho llevó los tesoros a casa. El tío se sorprendió al ver todo lo que había conseguido con su ceniza.





