Gay Parade Canal (II)
El Gay Parade Canal, aparte de convertir toda la ciudad de Amsterdam en un recinto ferial, es conocido por su peculiar exhibición de homosexualidad por los canales. Para que nos entendamos voy a poner una comparación bien sencilla: el Gay Parade Canal es como la Cabalgata de Reyes. Eso sí, como todo el mundo se puede presuponer, que uno se celebre en agosto y otro en enero no es la única diferencia entre ambos eventos. En esta arriesgada comparación existen notables diferencias:
1. En la Cabalgata hay carrozas que realizan su trayecto por calzadas. En el Parade Canal hay barcos que realizan su trayecto por canales.
2.En la Cabalgata hay Reyes Magos. En el Parade Canal hay Drag Queens.
3. En la Cabalgata las carrozas tiran caramelos a los ninhos. En el Parade Canal los barcos tiran botellas de vino, collares de colores y condones a los mayores.
4.En la Cabalgata suenan villancicos. En el Parade Canal suena música electrónica y reggaeton.
5. En la Cabalgata suele haber pajes en las carrozas. En el Parade Canal se insinúa alguna que otra...
En definitiva, un excentrético desfile de barcas y personajes que empapó el canal de Prinsengracht de color, exhibicionismo, humor y originalidad, mucha originalidad. Una pena que no pueda colgar alguna de las fotos que tome, que, por supuesto, fueron muchas. Y luego a continuar con la fiesta en las calles y, reservado para privilegiados, en los propios canales.
1. En la Cabalgata hay carrozas que realizan su trayecto por calzadas. En el Parade Canal hay barcos que realizan su trayecto por canales.
2.En la Cabalgata hay Reyes Magos. En el Parade Canal hay Drag Queens.
3. En la Cabalgata las carrozas tiran caramelos a los ninhos. En el Parade Canal los barcos tiran botellas de vino, collares de colores y condones a los mayores.
4.En la Cabalgata suenan villancicos. En el Parade Canal suena música electrónica y reggaeton.
5. En la Cabalgata suele haber pajes en las carrozas. En el Parade Canal se insinúa alguna que otra...
En definitiva, un excentrético desfile de barcas y personajes que empapó el canal de Prinsengracht de color, exhibicionismo, humor y originalidad, mucha originalidad. Una pena que no pueda colgar alguna de las fotos que tome, que, por supuesto, fueron muchas. Y luego a continuar con la fiesta en las calles y, reservado para privilegiados, en los propios canales.





