Tiempo de despedidas
Virginia se fue hace poco más de una semana. Ella es una argentina de Santa Fe que trabajaba en Los Pilones de camarera. Era agradable, tímida y atractiva. Era la persona (de sexo opuesto) con la que más había conectado.
Mi madre y mi tía se fueron el martes por la manhana. 4 días de visita turística. Mi madre ya conocía Amsterdam; mi tía, no. El clima fue bastante benévolo, a pesar de que llovío todos los días, y les permitió patearse bien la ciudad. Creo que caminé por Amsterdam más en 4 días que en los dos meses que llevo aquí. Recordé porque me pone tan cachondo esta ciudad, descubriendo rincones que no conocía. Su visita también me sirvió para romper la rutina y escaparnos un día a Utrech. Una Amsterdam minimalista, llena de estudiantes y aún más tranquila. Mi padre se quedo en casa.
El 1 de septiembre por la mananha deje mis llaves del piso de Overtoom sobre la mesa del salon. Atras se queda un hogar que con tanta hospitalidad nos ha acogido al Parsero, Cristina, Paisa y a mi durante un mes y medio. Atras se queda la biografia de Mondrian, el Risk con la tapa manchada de vino, la planta de maria que tan preocupado me tenia por una extranha enfermedad, los discos de The Beatles, Iggy Pop y tanto grupo de nombre impronunciable, el tablero de ajedrez, los sillones que tantas veces se convirtieron en cama con tanta gente diferente (sobre todo en el caso de nuestro querido Paisa), el ratoncillo que campaba a sus anchas por la cocina cuando caia la noche... En definitiva, ha sido un inmejorable techo para refugiarse de la inagotable lluvia holandesa. Que piso se convertira en el nuevo punto de encuentro de la gente Pilones?
Amsterdam, al igual que Edimburgo, es una ciudad de idas y venidas. Una ciudad de presentaciones y despedidas. No es triste, pero jode mucho.
PD. Luis se marcho el mismo dia que mi madre y mi tia. Otra despedida mas. Atras dejo una bici (que se la adjudico Paisa) y un mono albino (que me lo adjudique yo). El se llevo de recuerdo una multa de 85 euros por mear en la calle.
Mi madre y mi tía se fueron el martes por la manhana. 4 días de visita turística. Mi madre ya conocía Amsterdam; mi tía, no. El clima fue bastante benévolo, a pesar de que llovío todos los días, y les permitió patearse bien la ciudad. Creo que caminé por Amsterdam más en 4 días que en los dos meses que llevo aquí. Recordé porque me pone tan cachondo esta ciudad, descubriendo rincones que no conocía. Su visita también me sirvió para romper la rutina y escaparnos un día a Utrech. Una Amsterdam minimalista, llena de estudiantes y aún más tranquila. Mi padre se quedo en casa.
El 1 de septiembre por la mananha deje mis llaves del piso de Overtoom sobre la mesa del salon. Atras se queda un hogar que con tanta hospitalidad nos ha acogido al Parsero, Cristina, Paisa y a mi durante un mes y medio. Atras se queda la biografia de Mondrian, el Risk con la tapa manchada de vino, la planta de maria que tan preocupado me tenia por una extranha enfermedad, los discos de The Beatles, Iggy Pop y tanto grupo de nombre impronunciable, el tablero de ajedrez, los sillones que tantas veces se convirtieron en cama con tanta gente diferente (sobre todo en el caso de nuestro querido Paisa), el ratoncillo que campaba a sus anchas por la cocina cuando caia la noche... En definitiva, ha sido un inmejorable techo para refugiarse de la inagotable lluvia holandesa. Que piso se convertira en el nuevo punto de encuentro de la gente Pilones?
Amsterdam, al igual que Edimburgo, es una ciudad de idas y venidas. Una ciudad de presentaciones y despedidas. No es triste, pero jode mucho.
PD. Luis se marcho el mismo dia que mi madre y mi tia. Otra despedida mas. Atras dejo una bici (que se la adjudico Paisa) y un mono albino (que me lo adjudique yo). El se llevo de recuerdo una multa de 85 euros por mear en la calle.





