Juanania

Hacía tiempo que no pasaba por aquí (como bien me ha recordado laniñazul). Los culpables han sido dos: la vida de pluriempleado y Juanania. De mis diferentes curros podría contar tantas cosas que lo voy a dejar para otro día. De Juanania puedo decir que es uno de esos amigos de toda la vida que en verano prometió que vendría a verme y ha cumplido su palabra. Cuatro días en los que, aprovechando el buen tiempo que nos ha hecho, hemos recorrido la ciudad (otra vez tuve que recordar lo que era eso de andar para ir de un sitio a otro), hemos estado liándola constantemente de bar en bar y de coffeeshop en coffeeshop y nos hemos escapado un día a Den Haag y Delft (por cierto, una pequeña ciudad con mucho encanto, pero que no me enseñó nada que ya hubiera visto. ¿Dónde demonios se escondían sus coffeeshops?).
Juanania es desde hace no mucho ginecólogo. Su vida en el hospital consiste en traer bebés al mundo y sacar dosificadores de botellas de los más insospechados lugares (entre otras muchas cosas, por supuesto). Un trabajo realmente interesante y, sobre todo, muy necesario. Su vida es completamente diferente a la mía: futuro claro y, más o menos, resuelto, estabilizado en Badajoz, felizmente ennoviado, capacidad de ahorro (a pesar de no tener privaciones) y coche nuevo. Juanania admira mi arrojo para vivir como vivo. Yo admiro la seguridad y la confianza con la que encara el futuro. Somos tan diferentes, y tan amigos.

Juanania, además de venirse con su novia, un par de embutidos y algo de ropa de invierno, también me trajo mi ordenador portátil. Mi madre, haciendo de madre, fue la que tuvo la idea: "¿Necesitas que Juanania te lleve algo a Amsterdam?". Ahora ya tengo el mejor aliado (bueno, uno de los mejores aliados) para sobrevivir a las húmedas tardes de invierno en Amsterdam. Una caja metalizada con la que puedo escuchar música, ver películas, navegar por Internet, escribir y, lo que echaba más de menos, "jugar" con mis fotografías. Un portátil no es algo indispensable (hay tan pocas cosas que lo son que se podrían contar con los dedos de la mano), pero hace la vida mucho más fácil.
Me gustó estar con Juanania. Él es ese tipo de amigo que sabes que siempre va a estar ahí para lo que sea. Nuestra amistad es perenne, y eso se agradece.
¿Quién será la siguiente visita? En mi agenda tengo apuntados muchos nombres. Pero, ya se sabe, del dicho al hecho...
Aupa!
PD. Juanania me dejó una cartas "ecológicas" pendientes de enviar. Espero que no las pille Bryan, mi casero-cartero-guitarrista..., que, conociéndole, seguro que las confisca y nos escribe una canción.

Comentario:
Aló! espero que seas feliz y poder hacerte una visita. El hector ya está en Praga y Danielo al final se larga a terminar la carrera a Valencia. mmm, te quiero.
Comentario:
me han gustado muuucho las fotos.
Yo tb te admiro, no sé si sería capaz de vivir a la aventura. Pero seguro que me gustaría.
Yo tb te admiro, no sé si sería capaz de vivir a la aventura. Pero seguro que me gustaría.





