Reflejos
En Amsterdam las imágenes se duplican.
Reflejos invertidos que nos invitan a jugar con la realidad. Son reflejos juguetones, espumosos, sucios. Reflejos que tiran por el suelo casas, árboles, personas... y hasta el cielo.
Amsterdam está retratada por espejos de agua en una intermitente exposición de cuadros impresionistas. Un oscuro espejo que recorre la ciudad, dibujándola, inventándola, moldeándola.
Reflejos ondulantes, vivos, borrachos. Son reflejos frágiles y caducos, que se rompen con el contacto de un hoja o se hacen anhicos ante la prepotencia de un barco.
En Amsterdam hay canales.
Reflejos invertidos que nos invitan a jugar con la realidad. Son reflejos juguetones, espumosos, sucios. Reflejos que tiran por el suelo casas, árboles, personas... y hasta el cielo.
Amsterdam está retratada por espejos de agua en una intermitente exposición de cuadros impresionistas. Un oscuro espejo que recorre la ciudad, dibujándola, inventándola, moldeándola.
Reflejos ondulantes, vivos, borrachos. Son reflejos frágiles y caducos, que se rompen con el contacto de un hoja o se hacen anhicos ante la prepotencia de un barco.
En Amsterdam hay canales.





