Thursday doesn't even start, It's friday i'm in love
Estoy confusa.
Para empezar, no tenía fuga ayer. El flujímetro digital ha cascado y da flujos menores de los reales. Así que me he pasado al burbujímetro.
Tras arreglar este problema inexistente, el detector estaba ciego. He jurado sobre todo y tras dar vueltas al asunto durante un rato...el cable de salida de datos al PC se había desconectado. Segundo "problema fundamental" arreglado.
El problema de los datos que no casan, en realidad, no es un problema, es que son así por naturaleza, anda que no hay leyes de Murphy sobre este asunto.
Concluyo pues (concluimos, ha sido objeto de debate) que el fenómeno china embarazada sirve para hacernos caer en cuan idiotas somos, y que muchas veces nos buscamos problemas que no tenemos. Por vicio o algo. Y por vicio también somos nosotros los causantes de la mayoría de nuestros problemas, que seres más patéticos ;). Yo soy una experta en problemas derivados de desidia, vagancia, dejadez, desorden...casi siempre me vienen por el mismo sitio y no escarmiento. Ni llevo ritmo. Pero vamos, que tampoco pasa nada, esto funciona así. Se asume y ya está.
Bueno, y os recuerdo que si llevais intención de comprar lotería en vuestros trabajos, va siendo hora, que luego se termina (no seais dejados). Si luego toca....Yo compro sólo el décimo del trabajo por eso, por no quedarme con cara de imbécil. Pero nada de participaciones, en el caso de que tocase, tampoco es mucho. El concepto lotería no me gusta. Nadie da duros a cuatro pesetas.
Voy a pegarme un duchazo, que llevo el frio metido en el cuerpo, hasta mañana.
Comentario:
Ay, ay, ay.. esa lotería que comienza a darle color a ese cambio en los Telediarios. Seguro que en la tercera semana de Diciembre, las cosas que "pasarán en el mundo" serán buenas. Aunque hay que tener en cuenta, sobre todo, que lo que ponen los telediarios no es lo que en el mundo pasa, sino parte de lo que en el mundo pasa lo ponen en la tele, y cada canal dá su particular versión de los hechos.
Yo llevo lotería, el número que mi padre soñó hace unos ocho años, y que él pensó que era el que nos iba a tocar. No sé si tocará este año. Pero si toca, no estará para disfrutarlo. La vida es así.
Animaos, el calvo de la Lotería ya está comiéndonos el coco otra vez.