Sin título. 14/11/2005
Saludos lluviosos a todos,
He pasado un finde hospitalario, nada grave en principio, ni en carnes propias, sino de mi futurible familia política.
No me gustan los hospitales, contienen una concentración alta de gente triste. Y lo veo lógico, pero me siguen sin gustar. Al que fuimos era un lugar curioso, en la sala de espera de quirófanos había señalización para ir a la cripta, y de subida pasas por los nidos. Y es que la vida sigue, siempre sigue. Y se agradece.
Aunque no me gusten los hospitales, estoy familiarizada. Con ellos y con el concepto de enfermedad. Mis padres son médicos, y por tanto, en cierto modo, comemos (si, aún como de ellos, mis dineros son para mis vicios sólo) de las desgracias ajenas. Se le puede dar la vuelta a la tortilla y pensar que comemos de solucionar o al menos parchear las desgracias de los demas. El caso es que tanta familiaridad unido a que somos gente fuerte y sana, ha hecho que vea la enfermedad como algo lejano, de los otros, nunca mio, que sólo me roza. Con esto (de nuevo) me siento como una observadora (que no simple observadora, ojo). Y que dure, claro. El que quiera emociones que vaya a Port Aventura.
Lo que no se me escapa es que se pasa muy mal, tanto el enfermo como sus cercanos (en alguna ocasión he sido, y estoy siendo cercana). Y asi poco a poco vamos aprendiendo un poquito más, curtiéndonos y cogiendo experiencia. Cada vez veo más claro que el objetivo de la vida (si lo hubiere) es ese, acumular experiencia, aprender a vivir, que lleva su tiempo y tiene su historia. Y si después viene la nada....pues tampoco nos vamos a enterar.
Buenas noches, dulces sueños, y aprovechad. A los que sobrevivís, enganchad de nuevo y a vivir, que no está la cosa como para desperdiciar tiempo ni sentidos. Cabeza alta, pecho fuera y espalda recta.
Comentario:
Los hospitales nunca me han gustado. Sólo se va a ellos si trabajas allí, o por razones de no buena índole. Pero como tú dices, la Medicina es la más noble de las disciplinas que puedan haberse creado de entre las ciencias. Así que, larga vida a los médicos, porque cuando más lo sea la suya, más será la nuestra.
Mucho ánimo para tu familia política, espero que todos estén bien.