Muy buenas a todos
Mi post de hoy va dedicado a las galletas
Tosta Rica Chocoguay que hay en la máquina expendedora de porquerías varias de mi trabajo. No tienen mucha aceptación las pobres. No es una opinión, es un hecho. Mientras las palmeritas de chocolate no paran de ser repuestas y desaparecen en un dia, las chocoguays están allí desde que instalaron la máquina del infierno. Y....no me extraña (esto sí es una opinión).
Teníamos sólo máquina de café. Y éramos moderadamente felices. Un dia apareció la otra. Vacía, girada hacia la pared, con multifunción, cafetera y expendedora. Dedujimos que iban a instalarla. Y nadie daba un euro por ella, estábamos seguros de que con nosotros no iban a hacer negocio, los que queríamos marranadas ya nos las traíamos de casa y teníamos un mini-almacén.
La verdad es que las primeras semanas nadie se atrevió a romper el hielo, salvo con los botellines de agua. Nos hacíamos los duros. Poco a poco, anónimamente ,por las tardes cuando nadie acecha se expedía algún producto.
Ahora tiene un éxito relativo. Los botellines y las palmeritas, caen. Una cosa que viene marcada como caña pero que es una ensaimada, también cae. Los chicles, conguitos, patatas, mars, leche con chocolate y zumos van bajando poco a poco. Las chocoguays, permanecen.
Tiene ciertos errores de diseño. Los productos tienden a engancharse y no caen (pero pegándole golpes nos desestreamos), las palmeras están en una posición alta y se quiebran tras la caida libre (aquí el hombre de la máquina demuestra su mala leche), tan pronto se traga el dinero como te devuelve los cambios de los 5 anteriores (a esto lo llamamos jackpot)... Lo de los dineros no es muy traumático, al que le toca el jackpot se lo queda, y los que se han quedado sin las vueltas dejan un post-it con su nombre y cuánto. Cuando viene el hombre de la máquina (no, no es el reponedor, es el hombre de la máquina) deja el dinero en la mesa de la cafetería, y cada uno se va sirviendo. Y si, el dinero puede pasar en la mesa horas, e incluso algún dia. Podemos ser cualquier cosa (de hecho, lo somos) menos ladrones (de dinero en efectivo).
El tema de los dibujitos en la galleta no vende mucho, que somos gente seria (ja!). Además, a mi me recuerdan a Teresa Rabal y se me van las ganas Podrían cambiarlas por unas barritas multicereales o algo así. O mejor, por mini-cruasanes.
Foto del recuerdo:

Ya que me he puesto a pedir, me gustaría que el hombre de la máquina no viniese a reponer el depósito de café y de leche en polvo a la hora de la comida, que las tripas de la máquina huelen mal y tienen muy mal aspecto. Queremos beber, pero no ver.
Corto ya, que empieza a parecer una carta a los Reyes Magos.
Buenas noches y hasta mañana...