En mi casa ya es navidad.
Mi familia salió a comprar la navidad ayer por la tarde a un bazar oriental. 6 Papá noeles (ni 4 ni 7, 6), espumillón para un nacimiento chiquitito y un espantoso miniabeto blanco con fibra óptica y LEDs en las puntas. Mi madre dice que le relaja. A mi me estresa. Menos mal que no gira. La parte buena: Que le han cogido gusto a enchufarlo y a este ritmo, se fundirá pronto. La mala: que temo que se queme o explote y hagamos la gracia, así que siempre que esté encendido tiene que haber alguien supervisándolo. De regalo, un cepillo de dientes. " Te lo legalo pala ti" le dijo la vendedora (china no gestante) a mi madre. Tela marinera.
Documento gráfico del nuevo habitante:

Mi padre se encarga de los villancicos. En plan hilo musical, a partir de ahora a todas horas los fines de semana. No los escucha. Nosotras tampoco. Pero están puestos. Y poco a poco irán calando hasta las capas más profundas de nuestro cerebro. Por favor, ¿alguien me sabe decir qué significa lo de "yo me remendaba, yo me remendé, yo me eché un remiendo, yo me lo quité"? No veo la relación con que hacia Belén vaya una burra cargada de chocolate.
Entiendo a mis padres, tantos años montando el árbol, el belén y tropecientas mil historias más y de repente...la sequía.
Yo con las luces de la calle tengo suficiente. Me gusta la navidad por eso, y por los olores que trae, las vacaciones... Pero no me gusta introducir en mi espacio vital nuevos elementos de colores. También me satura un poquito pensar en todas las comidas y cenas que tengo por delante este mes. Empiezo con muchas ganas, pero acabo harta y echo de menos comer judias verdes y un filete a la plancha yo conmigo misma.
Vamos, que la navidad me gusta, pero se me acaba haciendo...densa. Y trae consigo una serie de obligaciones que no me gustan nada.
Por otro lado, ayer estrene la plancha cerámica para el pelo. No abusé mucho, sólo un par de toques con el pelo casi seco, que yo nunca había empleado nada de eso, no fuera a ser que acabase con el pelo como una antorcha, algo muy navideño pero poco práctico. Y muy bien, muy contenta, es fácil incluso para gente como yo. Parece que es lo que andaba buscando.
Y fui a ver Match Point. No me gustó, me aburrió bastante. Y me pareció predecible. La Johansson es muy mona, pero incluso a mi novio le cansó. Las críticas son muy buenas, de ahí deducimos que yo soy muy rara. Pero la historia es la historia de siempre, y el desenlace, uno de los tres posibles para el problema. Esta frase no la expando porque desvelaría el final. La moraleja: Que el azar maneja nuestras vidas. Pues sí, eso ya lo sabía yo, que por mucho que me esfuerzo por tenerlo todo controlado las cosas me salen como los dados quieren. Pero si lo dice Woody Allen debe ser más verdad que si lo digo yo. Así sea.
La película mejora (un poquito) al final, pero a esas alturas yo ya estaba aburrida y con mucha sed por culpa de la cena, así que no lo agradecí.
Buen domingo, y mejor lunes