Buenas tardes,
Este fin de semana el viento se ha cobrado sus primeras víctimas: los Papá Noeles trepadores. No sé en vuestras respectivas ciudades, pueblos y aldeas, pero en este lugar que de momento me ha tocado vivir, sufrimos una auténtica invasión de muñecos tamaño hobbit vestidos de rojo que hacen como que trepan por las fachadas. Qué monos.
Mis padres, como estaba previsto, han sucumbido y como lo de ser barroca me viene de familia, a falta de uno, han puesto 7. El líder va solo, y es el que más me acojona. Los otros 6 son unos...duendes de Papá Noel unidos por una cuerda que también escalan. Estos me recuerdan a los
gnomos robacalzoncillos de
South Park y me caen más simpáticos. En todas las casas intentan entrar. En la mia no, van de dentro a fuera, como si algo de lo que tenemos les hubiera asustado.
El colega que me da susto cada vez que salgo a mirar el termómetro es este:

Esa mirada...bizca y azul, sus miembros fláccidos...me dan mucha grima. Pero cuando me acerco mi madre me dice que lo que ella ha puesto no lo ha de quitar la ardilla y me contesta una cosa muy curiosa: "Si fuera de verdad, más susto le darías tu a él"...sin palabras.
Lo de aflojar los nudos no funcionaría, caerían DENTRO de la terraza, no fuera. A falta de nietos creo que les voy a tener que comprar una mascota.
Por cierto, que el abeto blanco con fibra óptica empieza a hacer ruidos extraños y el carrusel que lleva dentro se encasqueta a veces. Tendría que haber apostado dinero.
Cambiando el tema y el tono, ayer falleció un compañero de mis padres, nadie muy cercano en realidad, pero con el que a toro pasado te te das cuenta de que has compartido muchos momentos. Ninguno de verdadera intimidad, pero si de presencia a lo largo de los años.
Es curioso cómo nos tomamos la muerte conforme pasa el tiempo. De pequeños esa palabra ni siquiera está en nuestro vocabulario, la gente desaparece, simplemente. Y olvidamos rápido. Después se mueren siempre los demás, nosotros somos inmortales y los que marchan siempre lo hacen por una razón que podemos justificar: edad, enfermedad...o mala suerte. Noto que mis padres se lo toman de manera diferente, de una manera callada, hacia adentro. Mis abuelos se lo tomaban con resignación, cansados, esperaban turno, alguno de ellos con ganas.
Desde mi posición, me sigo creyendo inmortal. Pero os dejo esto, tomado de
Edward Monkton un...no sé cómo definirlo... ¿ilustrador? que descubrí cuando estaba en la isla a través de las postales y de las tazas para tomar café.Pinchad el link, sus reflexiones me parecen sencillamente deliciosas (toma adjetivo ;).
Beware the Deadly Donkey
Falling slowly from the sky
You can CHOOSE the way
You LIVE, my friend
But not the way you DIE
Así pues y dentro del márgen de actuación que nos dejan, pongámonos a lo primero. Os lo recuerdo por si se os olvida.
Disfrutadme mucho mucho esta semana prenavideña, para mi, mejor que la navidad en si.
escuchando: Marilyn Manson "Disposable Teens"