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Chipre, crónica de un conflicto olvidado
En este blog trateremos el conflicto de Chipre y sus repercusiones en la actualidad
Acerca de
Esta pequeña isla del Mediterráneo ha sido la eterna olvidada en un conflicto que amenaza con marcarla para el resto de su historia. En ella, la mayoría griega y la minoría turca no llegan a un acuerdo satisfactorio para ambas. El desafío europeo las sienta otra vez en la mesa de negociaciones.




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Sindicación
 
Comienza el viaje
Saludos, navegante. A buen seguro tendrás ya tu bitácora repleta de compromisos ineludibles que te condicirán a uno u otro destino. En mitad del Mar Mediterráneo, tierra de marinos también, te espera una pequeña isla olvidada por los grandes problemas de la humanidad. La vida no es fácil ni envidiable allí, pero la tensa calma y la ausencia de sangre, que tanto placen a nuestros periodistas, han provocado que la hayamos olvidado.

Sin embargo, mira por dónde los ires y venires del destino han hecho que desde el primero de Mayo, con su entrada en la Unión Europea, los problemas de Chipre pasen a ser los problemas de todos nosotros.

Nuestra intención aquí es exponer de una manera más didáctica e imparcial cuál es la situación actual del conflicto y cómo y por qué se ha llegado hasta este extremo.

Después intentaremos que, invitados como estáis al debate, veamos qué se juegan los europeos en una cuestión que nos parece tan nimia como es la que atañe a una isla que parece remota en un conflicto olvidado.
 
Dos miradas y tres claves para acercarse al conflicto
Cuando uno se acerca al conflicto de Chipre, como a cualquier otro conflicto, debe evitar verse atrapado por la lógica de los contendientes. Eso no significa que en nuestras conclusiones debamos adoptar una postura neutra o, lo que es peor, ocultar bajo el manto de la neutralidad lo que opinamos en realidad.

El conflicto de Chipre, a pesar de no estar en el macabro ranking de los más sangrientos, es aún un conflicto caliente en el que las partes se juegan todo. Y como tal, es fundamental escuchar lo que éstas tienen que decirnos. Para ello os vamos a incluir los links (pincha sobre las imágenes) con las páginas oficiales de las partes en el conflicto.
 
Antes de entrar en materia...
Pinchando en la imagen tenéis la página oficial del gobierno de Chipre, única voz reconocida internacionalmente. Tras la retirada del gobierno de la minoría turca, en él sólo están representados los intereses de la minoría grecochipriota.


La página está en inglés, y advierto de esta cuestión, que será una constante dentro de las fuentes disponibles en este conflicto. Asimismo, aprovecho la ocasión para anunciar que esta weblog tendrá una contrapartida en inglés para que podamos recibir las opiniones de greco y turco chipriotas. En la medida de mis posibilidades, procuraré acercar al público hispanófono dichas impresiones.

Desde 1983, en que se autoproclamó independiente, existe la República Turca del Norte de Chipre (TRNC en la abreviatura anglosajona). Allí hay un interesante apartado que nos permite conocer su visión del problema.


Finalmente tenemos el último Plan de paz auspiciado por el Secretario General de Naciones Unidas K. Annan. Echarle un vistacillo nos permite ver las claves del problema.

 
Un poco de historia
Se dice, y con razón, que los periodistas tienen todo un mar de conocimientos, pero de un solo metro de profundidad. Es por eso que con razón se les achaca que tienen memoria de pez de colores.

Pues así ha ocurrido con las noticias recientes sobre Chipre, lo cual comentaré en un próximo post, en las que alegremente los periodistas se pronunciaban sobre si era éste o aqueste el bando que más había apostado por un Chipre unido.

Empecemos por el principio. Para explicaciones en detalle os remito a los links (en inglés). Chipre es una isla que ha cambiado mucho de manos a lo largo de la historia.. Fenicia, griega, persa, macedonia, romana, bizantina, francesa, inglesa, turca... la isla ha estado poblado por población cuya lengua era el griego, a la que se han venido a sumar otras comunidades (maronitas y latinos) hasta que la isla pasó al dominio del Imperio Otomano. Entonces emergió una importante comunidad turca en la isla. A pesar de la tradicional enemistad greco-turca, las relaciones durante los 500 años de soberanía turca no fueron malas.

En 1878 la isla pasó a control británico, aunque la soberanía nominal fuera turca, para impedir el avance ruso sobre el estrecho de los Dardanelos. Al Imperio le interesaba mantener la ficción de un Imperio Turco extenso para continuar con su tradicional política de "Balance of Power" en el continente. Divide y vencerás.

Tras la I Guerra Mundial, la isla pasó a ser lo que era de hecho: una colonia británica. Los greco-chipriotas esperaban que en un futuro se replanteara esta cuestión y se pudiera dar cumplimiento a su deseo de unión con Grecia (lo cual en griego se llama Enosis).

Finalmente, después de conservar la colonia después de la II Gurerra Mundial, Gran Bretaña se vio obligada a hacer una descolonización favorable, mucho más provechosa que el mantenimiento a ultranza que estaban haciendo los franceses y que diera lugar a guerras sangrantes como la de Indochina o Argelia. Para ello, además de sentar en la mesa de negociación a los colonizados, grecochipriotas y turcochipriotas, Inglaterra buscó el acuerdo de las patrias madre, de los polos de fricción: Grecia Y Turquía. Entre las cinco parte se llegó a un acuerdo que satisfacía más a griegos, turcos y británicos que a los propios chipriotas. Y con la idea de modificarlo con el tiempo los grecochipritas se fueron de la mesa firmando una Constitución en la que no creían.

Chipre estaba compuesto en aquella época de una forma que daba poco margen para las componendas constitucionales, o al menos para hacerlas creíbles a la población.



Había una mayoría griega (80%) y una minoría turca (20%). Sin embargo, el estado nuevo apostaba por una pseudoigualdad que no convencía a nadie. A los griegos, porque no comprendían que en democracia sólo el 20% pudiera tener tanto peso en el gobierno. A los turcos, porque no se sentían seguros.

 
Se desata el conflicto
La posición de Chipre es privilegiada. Desde esta isla se dominan todos los puntos estratégicos importantes del Oriente Medio. Las bases aéreas británicas tienen a poca distancia de vuelo los principales puntos estratégicos, Así, dominan la entrada al Mar Negro. el paso del Canal de Suez e incluso podrían alcanzar en sus ataques el territtorio de Irak, como ya hicieran durante la operación Libertad Duradera. Es por esta razón que Chipre es una anomalía dentro del Derecho Internacional. Es el primer caso en que un Estado enajena parte de su territorio soberano in perpetuum sin que esa nueva porción de terreno constituya algo. Ya hay más casos de instalación de bases militares en países a lo largo y ancho del planeta, pero lo que no existe es una cesión de soberanía con la imposibilidad de recuperarla. Las bases británicas son dos peñones en pleno Chipre, pero que ni pueden descolonizarse (porque son bases militares, y no colonias) ni ser recuperadas por el Estado que ha cedido el territorio para las bases (porque son bases cuya soberanía se ha cedido sin opción a recuperarla).

Esta componenda en Chipre revela bastante bien cómo se ventilan los asuntos en la isla. Igualmente ocurrió durante la década de los 60. Los grecochipriotas buscaron cambiar la Constitución por todos los medios que pudieron, recurriendo incluso a saltarse las bases de acuerdo que habían constituido el Estado. ¡Y eso a los tres años de funcionamiento! La voilencia entre las comunidades terminó por estallar. Los turcochipritoas siguieron una estrategia tan calculada que parecía que hubiera sido preconcebida. Procedieron a abandonar los asentamientos en que fueran minoría y se reasentaron allí donde fueran mayoría, preferiblemente en el norte. Crearon así la continuidad que necesitaban para poder tener su propio territorio. Y esto a pesar de que económicamente supuso su ruina. La mayoría de los turcochipriotas vivía dependiendo del Estado, pues las políticas de cuotas les habían llevado a ocupar puestos de funcionariado y policía. El asilamiento supuso su ruina económica e incluso les llevó a pasar carencias económicas. Aislados como estaban en comunidades reducidas, los grecochipriotas creyeron poder "rendirlos por hambre". Se hizo imperiosa la intervención de Naciones Unidas.
 
La mano negra
Y Naciones Unidas intervino para separar a las partes, pero la desconfianza ya había anidado entre las dos comunidades. A pesar de que comenzaron negociaciones de paz, poco o nada pudieron arrojar al respecto.

Fue en 1974 cuando se destapó la caja de Pandora. Hacía unos años que el ejército había dado un golpe de Estado en Grecia. El gobierno de los coroneles impulsó una política nacionalista agresiva, lo cual realzó las tensiones con Turquía. Desde Atenas empezó a acusarse al gobierno de Chipre de falta de resolución a la hora de apostar por la Enosis. Por ello organizaron un golpe de Estado (aún se duda sobre el grado de implicación de la CIA) contra el gobierno democráticamente elegido en Chipre para instaurar uno que proclamara la Enosis. Ante el éxito del golpe de Estado, Turquía decidió lanzar una invasión sobre el norte de la isla "para proteger a la comunidad turca amenazada en la isla". Mientras se ocupaba el norte, decenas de miles de refugiados grecochipriotas y turcochipriotas hubieron de emigrar al sur y al norte respectivamente. Chipre estaba dividido étnicamente por primera vez en su historia.



Si el plan de aislamiento estaba o no preparado de antemano, es algo que deberá decir la historia. Lo cierto es que la invasión turca ocupó sólo el 30% de Chipre, pero un 30% que atesoraba el 70% de los recursos naturales y turísticos del país y la práctica totalidad de las reservas de agua. La ONU, sobrepasada, no pudo llegar más lejos de las condenas y una fuerza de paz que velara porque se respetara la línea verde de alto al fuego.

 
Peones, alfiles y reinas sobre el tablero chipriota
El tablero de todo conflicto es siempre un campo de juego complejo en el que se entrecruzan más intereses de los que corresponde a cada una de las partes que se ven directamente enfrentadas. Dentro del gran juego de ajedrez que fue la Guerra Fría y que siguen siendo las Relaciones Internacionales, las grandes potencias asignan un valor a cada uno los participantes, juzgando en cada caso hasta qué punto peones o alfiles deben ser sacrificados por piezas que se encuentran en lugares aún más estratégicos.
 
Niveles del conflicto
Dependiendo del tamaño de la lupa que eligiéramos para nuestro tablero, se pueden detectar tres dimensiones del conflicto. En primer lugar, está la dimensión local, la primera línea de combate. En nuestro caso es en la que se oponen directamente turco-chipriotas y greco-chipriotas. Hasta los acontecimientos del 20 de diciembre de 1963 estas dos comunidades no se habían enfrentado directamente, sino sólo a través de la mediación del poder colonial británico. Será tras la independencia que unos queden frente a otros.
En segundo lugar, nos encontramos con la dimensión regional del conflicto. En ella se enfrentan Turquía y Grecia. Las dos son las patrias madre de cada uno de los contendientes y, por tanto, son los países de referencia. Como patrias madre, además, ambas se comprometieron a través del tratado de Garantía a defender la integridad territorial de Chipre, por lo que su vinculación con la causa no es sólo política, sino también jurídica. Sin embargo, a pesar de los lazos entre turco-chipriotas y greco-chipriotas con sus referentes nacionales, identificar plenamente los intereses de turco-chipriotas y greco-chipriotas con los de Grecia y Turquía sólo serviría para reducir la complejidad de la situación.
El tercer marco de conflicto es el mundial. Durante la Guerra Fría, en él se oponen los dos bloques, el socialista y el capitalista. Esto puso enfrente a la URSS y sus aliados con los EE.UU. y los suyos. El caso de Chipre es especialmente relevante para los enfrentamientos entre las dos potencias desde el momento en que los dos países de referencia de los contendientes, Grecia y Turquía, eran miembros de la OTAN. La atención de las superpotencias a la cuestión chipriota varió en función de sus relaciones de tensión y distensión y en todo caso siempre fue un escenario secundario. Otro agente de ámbito mundial que también actúa, aunque con diferentes perfiles según el momento histórico, es el antiguo poder colonial, Gran Bretaña, que junto a Turquía y Grecia es parte de los Estados garantes de la soberanía de Chipre. Después de la caída del Muro de Berlín la escena mundial ha conocido la hegemonía de los Estados Unidos . Ello ha hecho variar la balanza mundial y el número de los actores internacionales en Chipre. Como se acabó la amenaza comunista y el riesgo de una guerra entre Grecia y Turquía se ha reducido a mínimos, el interés de los Estados Unidos por la zona ha disminuido hasta fechas recientes. Esto ha abierto la posibilidad a la entrada de un nuevo actor en el tablero de Chipre: la Unión Europea.

Nivel local Turco-chipriotas Vs. Greco-chipriotas
Nivel Regional Turquía Vs. Grecia
Nivel Mundial USA Vs. URSS

La existencia de estos niveles en el conflicto no implica necesariamente que la confrontación se produzca exclusivamente intranivel, sino que ésta también se da internivel. Incluso se puede ir más lejos, el conflicto en sí puede estar motivado por cruces entre niveles de los que la relación de enfrentamiento local no es más que una muestra de ese conflicto superyacente. De hecho, el caso de Chipre, a nuestro entender, es un ejemplo de conflicto de niveles cruzados.
Este hecho que mencionamos no responde sólo a la cuestión de que han sido los greco-chipriotas, solos , los que hubieron de hacer frente al ejército turco. Es también un asunto que se explica por el grado de alineación de los contendientes del nivel local (es decir, los adversarios directos) con sus respectivas patrias madre (es decir, con el nivel regional).
En el caso de Chipre observamos que los turco-chipriotas se alinearon completamente con los dictados de Ankara. Es más, se puede decir que en el comienzo del conflicto los turco-chipriotas tenían toda una estrategia de aislamiento preconcebida que sólo podía encajar dentro de un plan mayor que incluía la invasión de la isla. Es ésta invasión la que permitirá a su población, dispersa a lo largo de Chipre, crear un marco territorial que permita la concepción de las soluciones que siempre han sido más del agrado de Turquía: Taksim , partición de la isla en Estados independientes o confederación.
Por su parte, los greco-chipriotas emprendieron una política propia en la mayoría de los casos. Al principio, una política panhelénica, cuyo principal objetivo era la Enosis, guió más el modo de conducirse greco-chipriota. Esto hizo a sus posiciones más dependientes de los designios de Atenas y cerraba sus posibilidades de negociación a causa de los corsés que envolvían a la política griega (bastante condicionada por Washington y su pertenencia a la OTAN). El resultado de ello se notó bastante en las conversaciones de Londres-Zurich. Makarios tomó nota de ello. Por eso desde el primer momento de la independencia la política chipriota se desvió de la órbita griega y estadounidense para bascular hacia los países no alineados, no sin algún que otro guiño hacia Moscú.



Por tanto, si hemos de situar el conflicto y sus partes, consideramos que lo correcto sería situar un conflicto entre los greco-chipriotas y el Estado de Turquía. Dentro de ese laberinto que es el ajedrez chipriota, hay peones, alfiles y reinas; combatientes, partidarios y superpotencias. De un lado de la mesa, se sientan los greco-chipriotas; del otro, Turquía. Durante mucho tiempo la política internacional ha intentado convertir a los greco-chipriotas en un peón más del juego mundial. Quizá lo hayan conseguido, pero toda la lucha diplomática greco-chipriota se ha dirigido a que al menos sea éste un peón estratégico que amenace con hacer dama.
 
Objetivos de los actores
Las posiciones de los actores, como en toda negociación, se extienden desde objetivos irrenunciables hasta objetivos secundarios negociables. Son estos segundos los que hacen que la negociación sea posible, pues abren una vía para el encuentro entre las dos partes.
En el caso de Chipre, las posiciones han partido desde pretensiones claramente incompatibles hasta puntos de encuentro cada vez más claros. El juego del movimiento de posiciones ha correspondido siempre ha dos variables, de las cuales una es más importante que la otra. Por un lado, y obviamente, las posturas han cambiado como consecuencia del diálogo por las partes y la voluntad para llegar a un acuerdo en un tira y afloja. Sin embargo, el verdadero desplazamiento de posición ha estado motivado por los hechos consumados. Así, sólo la política de aislamiento turco-chipriota abrió vías para soluciones comunales (que los greco-chipriotas no estaban dispuestos a permitir). La ocupación turca consumó la territorialidad de las dos etnias.
 
Objetivos de los actores a nivel local: turco-chipriotas
• Taksim, República Turca del Norte de Chipre, Confederación, Estado Federal Bicomunal. Dependiendo de la viabilidad de una u otra, éstas han sido las posiciones turco-chipriotas durante las negociaciones. La Taksim ha sido una posibilidad que han barajado durante varios momentos después de la invasión, sobre todo cuando era clara la entrada de Chipre en la Unión Europea. En todas las negociaciones, los interlocutores chipriotas nunca han cedido más allá del reconocimiento de la bicomunalidad de la República de Chipre.
• Presencia de tropas turcas. Los turco-chipriotas han solicitado repetidamente la presencia de tropas turcas sobre suelo chipriota para mantener la seguridad de su comunidad frente a la mayoría greco-chipriota.
• Política de cuotas étnicas. El Estado debe mantener una serie de cuotas étnicas que aseguren la pervivencia de la cultura turco-chipriota sobre un territorio dado.
• Territorio. La República del Norte estima que su territorio (ahora 38%) puede oscilar desde su tamaño actual hasta el 30%, con lo que se negocia con la pérdida de parte del territorio dominado actualmente.
• Límite de la inmigración griega como consecuencia de la entrada en la UE.
 
Objetivos de los actores a nivel local: grecoo-chipriotas
• Enosis, Estado Unitario, Estado Federal. A mediados de los 60 ya había quedado bastante claro para los greco-chipriotas que la Enosis era un hecho imposible. Por eso, aunque permaneció como un símbolo del nacionalismo panhelénico, se abandonó como proyecto político. Algo parecido ocurrió con los intentos de los sucesivos gobiernos de Makarios, que trataron en todo momento en convertir a la República de Chipre de Estado Bicomunal en Estado Unitario (con imperio de la mayoría, es decir, preponderancia greco-chipriota). La invasión de 1974 volvió a cambiar el escenario de negociación. Este hecho significó la partición geográfica de la isla: ahora cada etnia tenía un territorio delimitado. Por eso, comenzaron las negociaciones sobre la base de una Federación, pero que reconociese cierta preponderancia del Poder Federal Central sobre los Estados Federados.
• Regreso de los colonos a sus antiguas residencias del norte. Se persigue tanto la recuperación de las antiguas propiedades como de la compensación económica en el caso de que esto no se desee. Esto implica que sea posible crear asentamientos greco-chipriotas en el norte de la isla.
• Trato de los turco-chipriotas como una minoría. Se pretende que no se le reconozcan derechos a los turco-chipriotas en tanto que comunidad, sino como minoría lingüística y cultural dentro de un Chipre de mayoría griega.
• Salida de las tropas turcas.
• Salida de los colonos turcos instalados en el norte. Esto se ha mostrado como negociable en cierta medida. De todas formas se pretende que se establezca cierto control de la inmigración turca a nivel federal.