logotipo

img_google
Que cosas por Dios
Y yo que hago aquí???
Acerca de
Bueno pues aquí estoy yo. No se que hago aquí, debería estar estudiando y esas cosas que van con la época, pero tampoco se lo que haces tú, así que dame tus razones para estar viéndome!
Sindicación
 
Viaje en el metro
Necesitaba pensar en mis cosas, cosas si se pueden llamar así… saber porque no nieva en agosto, porque la luna no sale de día y el sol de noche… Para poder aclararme me monte en un vagón de metro solitario. Estuve dando vueltas con el suburbano por todo Madrid durante dos horas, cuando en algún momento de agobio por no conseguir aclararme levante la vista del suelo y vi unos ojos mirándome. Eran de un verde aceituna que llegaban a hipnotizar, además mientras me miraban soltaban un extraño destello. Estuve las siguiente ocho paradas mirándoles fijamente, quería que se fundieran con los míos del color de las almendras, y así recordar momentos de mi infancia entre olivos y almendros.
Al llegar a la estación de Pacifico esos ojos me sonrieron. Lo se, no se como ni porque, pero lo se. Gire mi cabeza para comprobar si sonreía a otro objeto o persona que estuviera por allí, pero todo estaba vacio, solos sus ojos y los míos, ni un alma más. Mis ojos decidieron devolverle la sonrisa pero no pudieron, estaban inmóviles esperando a que les volvieran a sonreír y sentir el mismo escalofrío una y otra vez... haciendo un inciso hay escalofríos que para sentirlos se pagarían grandes fortunas, y creo que este era uno de ellos.
Durante cinco estaciones más los cuatro ojos estuvieron mirándose fijamente esperando un gesto para devolverlo. Al ver que no pasaba nada mis dedos empezaron a actuar: empezaron a tocar mis mechones de pelo algo nerviosos, les notaba tiritar. Cuando consiguieron llamar la atención empezaron a asomarse y esconderse mostrando mi numero de teléfono: 612345678, poco a poco, marcando un bonito compas. Mientras mis ojos observaban sus dedos, apuntando el número en su agenda de piel negra.
Cuatro paradas más y el metro se detuvo. Los ojos verde aceituna se levantaron de su asiento, volvieron a sonreír a los míos y salieron por la puerta. Mis ojos no sabían donde mirar ni que hacer así que pasadas siete paradas me baje del metro para poder disfrutar de la nieve que caía en el agosto de mi imaginación.
Al salir por la puerta de la estación un piiii me saco de mis pensamientos: mi móvil tenía un mensaje:
-Tus ojos me han encantado: me gustaría pasar el resto de mi vida con ellos. Me gustaría poder mirarlos todos los días una y otra vez sin pensar en que mi estación pasó hace veinte paradas.
Mis dedos rápidamente le contestaron:
-Mis ojos no son míos; son tuyos….
 
Comentario:
Que conste que no es real... no he ligado nunca en el metro... bueno, si, una.. fue algo tan surrealista que el proximo dia os lo cuento...

Imprentino: fotos de mis ojos? eso esta hecho.. eso si, si te entra un virus en el ordenador, no es mi culpa
 
Comentario:
ayyyyq bonito , yo con lo sensible que estoy no puedo leer estas cosas! Precioso. Un beso
 
Comentario:
Viva la nieve en agosto!!

Enséñanos esos ojos!!! Jaja.

Qué bonito final!!

Un beso!!
 
Comentario:
uauuuuuu que historia :D
 
Comentario:
Oh!^^ me ha gustado el final.
Un besazo!
No