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Y el cielo se tiñó de sangre...
... con premeditacion y alebosia
Acerca de
Nunca me acabo de ir del todo
Sindicación
 
La noche de los muertos
(Continuación de “La extraña gente”)

Me sentía ridículo, todo lo misterioso de las películas que había visto sobre fantasmas se había venido abajo en solo cuatro frases, la verdad es que tenían razón, todas aquellas preguntas eran estúpidas, tiempo después me di cuenta.

-Y... ¿Qué hacéis aquí? – logré decir al cabo de un rato.
-Pues somos gente de por aquí – respondió una de las chicas
-Si, - dijo el mayor – en vida vivíamos por esta zona y como nos gustaba pues ahora volvemos a veces.
-La verdad es que estamos bastante aferrados aun a esto – aclaró otro de los hombres
-Pues sois muy jóvenes para estar muertos – comenté yo.
-Sí, la verdad es que tuvimos muertes...- dijo el otro chico al mismo tiempo que su gesto se volvía triste y su cabeza se inclinaba hacia abajo.
-Repentinas – acertó a decir una de las chicas.

No me atreví a preguntar mucho mas de cómo habían muerto, la verdad no sabia que mas decir, tenia un montón de preguntas para ellos, las normales de un ser vivo que se le permite hablar con otro que ya ha experimentado el trauma de la muerte, pero me las callé todas por que la respuesta a las primera acalló todas las demás.

-Entonces... ¿Cuál es el sentido de la vida?
-Mira, chaval, una vez que te has muerto te aseguro que todas esas cosas que te preguntas de vivo importan bastante poco – habló el mas joven, y continuó – y la verdad el sentido de la vida no lo sé y como ya te he dicho poco me importa. Aprenderás que todo se reduce a vivir, simplemente, lo que pasa es que te das cuenta de ello cuando ya no puedes hacerlo.

Esto me tubo pensando bastante tiempo y decidí no molestar demasiado con mis tonterías, si me enteré de que estaban en el cielo y que de vez en cuando bajaban a la tierra a pasear un poco ya que ese es “uno de los privilegios de estar en el cielo, en el infierno no puedes salir.”

Cuanto mas tiempo pasaba con ellos más me asombraba de la simplicidad con la que trataban las cosas, para ellos ya poco importaba todo lo mal que lo hubiesen pasado en el mundo, estaban por encima de todo aquello, también aprendí que para llegar al cielo lo único que había que hacer era respetar la vida de los demás, beber, fumar, drogarse, masturbarse, la infidelidad, el robo, la mentira, la gula, no eran motivos para ser castigado, a fin de cuentas parece ser que el “dios” que creó todo esto puso al hombre en la tierra para hacer lo que mejor le pareciese, solo la falta de respeto hacia la misma vida parece ser que es “pecado”. Por cierto, hablo aquí de dios entre comillas ya que en ningún momento hablamos de él, pero el simple echo de encontrarme en esta situación me hacia pensar en que realmente había un dios, de la manera que fuese.

Pasaron las horas y la compañía, paradójicamente, era grata, me acurruqué en el sofá y una de las chicas, la que parecía ligeramente mas joven, se sentó a mi lado para acurrucarse conmigo y hacerme compañía, su presencia me tranquilizaba y me sentía bien, sabia que no estaba solo y pude comprobar que podía tocarlos, que eran sólidos aun que no emitían calor como las personas, pero bueno el echo de tocarlos debe venir acompañado del echo de que también los podía ver cuando nadie mas podía.

(Continuará)
 
La extraña gente
Como el texto sufre cambios continuamente aviso al lector de que he cambiado el tiempo de la historia, a partir de ahora será narrada en pasado, a ver si cambio el primer texto.

(Continuación de “La Extraña Granja”)

Oí pasos y vi que de las sombras aparecía gente, personas normales y corrientes, como paseando por la calle, me miraron con tranquilidad y yo les miré, parece que se sorprendían cuando les devolvia la mirada. Cuatro hombres de distintas edades, el mayor debía rondar los 55 o 56 años y el mas joven unos 30, también aparecieron tres mujeres jóvenes de edades parecidas. Llegaron y se sentaron en las sillas y uno de ellos en el otro extremo del sofá donde estaba yo sentado, parecía que nos conociésemos de toda la vida, no decían nada ni me miraban con malos ojos, como gente que se sienta en una mesa de una cafetería.

-Hola – salude mirándolo a todos
-Hola, que tal – respondieron un tanto contrariados al fin.
-¿Puedes vernos? – pregunto el que parecia ser el mayor
-... Sí.. – la verdad es que la pregunta me descoloco considerablemente.

Murmuran algo entre ellos, no lo intentan ocultar, simplemente el murmullo de todas las voces juntas me impide oír con nitidez lo que dicen, pero parecen alegres a la par que extrañados, yo me pregunto a que viene todo esto y mi cara debió hablar por mí cuando el mas joven me miro y hablando un poco mas alto que los demás me dijo: “Es que estamos muertos.”
¿Cómo se reacciona ante una afirmación así?. “Estos tíos me están tomando el pelo”, pensé. Siempre había creído desde niño en historias de aparecidos o de fantasmas pero aquello no me cuadraba, pensaba que seria todo mas místico y tétrico, como oír ruidos en una casa vieja y que una voz grave y poderosa desde el vacío hablase, pero aquello era totalmente surrealista, era como estar en el cine y que de pronto alguien se sentase a tu lado, te ofreciese palomitas y te dijese que es un zombi, ala, como si de lo mas normal del mundo se tratase. Definitivamente me estaban tomando por idiota o algo peor.

No dije nada, no me dio tiempo, la verdad mientras pensaba si reírme o mandarlos a hacer puñetas entró la dueña de la casa donde me alojaba. Los que estaban sentados conmigo se giraron tranquilamente y la miraron como quien ve pasar el viento entre los árboles, yo también la miré y le dedique una pequeña sonrisa, esperaba que me dijese que eran vecinos bacilones que venían de vez en cuando, pero en lugar de ello me miró y dijo “Que haces ahí sentado tan solo.” Esto ya me descolocó si es que quedaba algo en mi en su sitio, el mas joven me miró y sonrió, no dijo nada pero su mirada sugería un sarcástico “Te lo dije”

-Nada estoy descansando un poco – me salió con una naturalidad pasmosa
-Bueno, cuando salgas no olvides apagar la luz.

Recogió algo de unas cajas que habían pasado desapercibidas la primera vez que entré allí y se marchó de nuevo dejándome a solas con aquella gente.

-¿Me vais a abducir o algo?
-Eso son los marcianos...
-Pues, ¿enseñarme la otra vida?, ¿El futuro?
-Ves demasiadas películas.

(Continuará)
 
La extraña granja
He llegado hoy a una casa en el campo, una casa que desconozco y que sin embargo se me hace conocida, no sé ni siquiera en que parte del mundo estoy ni como he llegado hasta aquí.
Detrás de la casa hay una nave, una especia de granja, al acercarme veo que tiene una gran puerta en su lateral, justo en el medio, la abro sin problema y entro. Dentro de aquella edificación rectangular de techos altos y finales oscuros hay un sofá de tres plazas, delante una mesa baja de salón y sillas alrededor, como si allí se reuniese gente para tomar el café al mediodía. Detrás del sofá hay otras dos grandes puertas de chapa de madera, no debe ser una salida y efectivamente no lo es, es un armario empotrado, con un montón de estanterías, en otro tiempo debió de ser algo para almacenar cosas de la granja. Todo el resto está vacío, solo barras de luz y bombillas cuelgan del alto techo. La estancia parece un largo y anchísimo pasillo con un sofá en el medio.

Vuelvo a la casa desconocida después de meter algunas de mis cosas en el armario empotrado de la extraña nave, y así pasan los días y no sucede nada mas.

Un día, de noche, vuelvo allí, sé que voy a buscar algo que tengo en el armario extraño, abro las puertas y entro, me acerco al armario y lo abro pero no veo nada, pensé que la luz de la luna por las puertas me ayudaría a ver, me da pereza encender la luz para un instante tan pequeño. Me olvidé de comentar que los interruptores están al lado de la puerta, me acerco, subo los limitadores y nada, parece ser que lleva demasiados años parado el sistema como para que funcione, pero en la pared de enfrente veo que hay unos pequeños interruptores, deben ser de las bombillas, pulso uno y premio! ya tengo un poco de luz. Abro el armario y busco y me ahogo, siento calor, me da en la cara, ¿que es esto?, parece ser que hay una salida de vapor en el suelo del armario extraño, ahora comprendo por que no lo usan. Encuentro lo que buscaba y me siento a descansar un poco en el sofá, oigo pasos....

(continuará si dios quiere)
 
Opiniones contrapuestas
He ido al medico a ver si me daba unos medicamentos, he tenido que hacer cola, como siempre, deberían de ampliar las plazas y poner mas médicos y reducirles el sueldo, que trabajen!!

He visto gente mayor que lo pasa mal, que se presenta allí día tras día a pedir cosas, me duele aquí, allí también me duele y he pensado en la crueldad de la vida, de la modernidad, cada vez vivimos más, para bien o para mal, no sé hasta que punto será bueno llegar a viejo, solo para ver pasar los años plagados de dolor. He pensado en la gente que nace con enfermedades, esa gente que vive pendiente de los hospitales, que les alargan la vida de manera artificial, al principio de los tiempos nada de esto pasaba, si nacía un niño insano al poco moría y ya está, me he acordado de este pueblo guerrero de cuyo nombre no me acuerdo y que al nacer los niños / as los dejaban en el tejado para que durmiesen la primera noche de su vida a la intemperie; si sobrevivía era fuerte y seria un buen guerrero, si por el contrario moria no merecia la pena criarlo por que era enfermizo. He pensado hasta que punto será todo esto bueno o malo, si nacía un diabético al poco se lo llevaba la muerte a base de comer carne, como todos, y así la raza se mejoraba ya que solo tenían descendencia los fuertes, que eran mayoría, aun que siempre había algún enfermizo que conseguía reproducirse.

Por otro lado he pensado en que cualquier persona por fuerte o sana que sea siempre puede caer en enfermedad por alguna razón, esos también finaban aun que de curarse hubiesen sido unos buenos ejemplares, en ese aspecto esta bien curar a la gente, pero ¿con que criterio unos deben curarse y otros no? Tengo una gran amiga que es diabética, la quiero mucho aun que la veo de pascuas en ramos, me he acordado de ella, si no hubiese medicina hubiese muerto antes de que yo la hubiese conocido y es una persona que merece la pena.

Al final no me han atendido, la doctora ha tenido que salir a una urgencia y mientras la gente se agolpaba en al puerta, casi peleándose por conseguir un sitio para entrar a su vuelta, yo veía como pasaban los minutos y las horas y he decidido irme, a fin de cuentas solo quiero unos medicamentos, puedo ir mañana, he decidido no quitarle tiempo a alguna persona que tal vez necesite de la ayuda del medico mas que yo.

A fin de cuentas he decidido que está bien esto de la medicina, aun que se cargue la selección natural de la especie y entre nosotros existan seres propensos a la enfermedad esa gente tiene tanto derecho como los sanos a vivir y me he alegrado de que sea así, seguirán acudiendo al medico solo cuando sea estrictamente necesario, he comprendido que hay gente que lo necesita y que se lo merece mas que yo.
 
Más cositas
Como el diseño anterior era bastante frío he decidido cambiarlo por otro mas cálido y agradable, de acuerdo con la etapa veraniega que se nos acerca.
Además he actualizado por fin la zona de enlaces, añadiendo a "Experimentos con gaseosa" un blog recientemente descubierto y del que he tenido el honor de ser el primer visitante. También he puesto la dulce poética de "Galatea", un sitio que todo el mundo debería visitar alguna vez en su vida, al igual que el mundo verde de "Hojarasca" con sus pensamientos y sus historias que a mí me invitan, personalmente, a reflexionar. Y por ultimo un blog que llevaba tiempo queriendo enlazar como es el de "La hora de las brujas" del cual me enamoré un día por casualidad, por aquella época en la que no podía comentar en blogia.

Espero que os gusten los nuevos enlaces y os invito a visitar aquellos que desconozcáis por que realmente creo que merecen la pena.
 
Rarezas
Hace frío fuera.

El tiempo se ha descolgado de la rama inerte,
los ojos entreabiertos.
El aire ha dejado de ser monótono,
ha encontrado la sentencia auxiliadora de su alma
ha conseguido ver los cielos.

He tenido tiempo de encontrar en lo mas alto de la montaña, bajando por aquel camino que se ve, un paisaje que lleva años rodeándome y en el cual nunca había reparado. Lo he visto mientras giraba la cabeza hacia el horizonte, una vez mas, pero esta vez ha sido diferente, todo ha sido diferente, esta vez he visto algo que me ha obligado a parar, sabia que estaba allí y nunca lo había visto.
Sabia que había árboles, sabia que estaban allí las tierras verdes cercanas, pero no sabia que me encontraba ante una obra de tal envergadura.

Llueve mas allá.

El cielo gris me contempla,
sabe de mi destino aun que no quiere contármelo
sabe de mis ideas perdidas en el espacio,
pero no me las desvela.

El tiempo descolgado vuelve a subirse a su rama,
los ojos medio hinchados.
El aire vuelve a ser como antes
despreciando su alma entre la escarcha
el cielo no tiene sentimientos.
 
El mundo está lleno de capullos
He salido a pasear, la red sirve de suelo donde cada paso es un nuevo mundo personal, miles de blogs se agolpan a las puertas de mi mente ofreciéndome cosas, hay días que me inundo en ellos, otros no, hoy me he metido. He visto unos cuantos, de los cuales se saca poco provecho, mas bien de la mayoría no se saca absolutamente nada, se basan en plasmar día tras día las tonterías que pasan en nuestras monótonas vidas. No los culpo, todos lo hacemos, todos lo necesitamos, en parte hemos creado este blogsfera con ese fin y yo lo apoyo, pero mucha gente está falta de imaginación. Hoy hambriento de conocimientos y cosas nuevas me he encontrado leyendo cientos de post absurdos de "fui a la tienda, mire camisetas, claro algunas eran de manga corta" Y yo me siento defraudado, luego me encuentro a otro que narra un espacio entre polvo y polvo con una chica y a mi no me aporta anda y me vuelvo a sentir defraudado.

Ahora comprendo por que la zona de enlaces es la que es, hay algunos que me quedan en el tintero todavía pero pronto actualizaré.

También encontré gente que merece la pena por su originalidad y ocurrencia, me sirve para sentirme un poco menos defraudado. Es difícil encontrar un poco de luz en todo esto.

Así que he decidido hacer lo mismo, poner un post estúpido sobre mis cosas, no cuento lo que me ha pasado hoy por que tampoco es que consiga llenar mas de 2 líneas.

Otro día tal vez lo vea con otros ojos... seguro.
 
Amanece
Y se hizo el día de nuevo, una vez mas, 24 horas después de aquel amanecer que tubo lugar el día anterior, la historia se repite.
Amanece y el cielo está rojo como es normal por estas latitudes, el calor empieza a hacer presencia en todo el paraje, dentro de poco será insoportable.

Los labios resecos que miran el horizonte deseando que hoy no sea otro día como ayer, que hoy se puedan llevar un poco de agua a la boca. Los ojos también secos empiezan a humedecerse con el calor del aire, es conveniente protegerse ya que dentro de poco se puede levantar la brisa y las arenas del vecino desierto pueden cortar la mirada. Ayer hubo tormenta de arena, otra vez.

Reina la paz aparente, en la ciudad no hay coches, por lo menos no a estas horas, pero están ahí, agazapados, esperando el momento de salir corriendo, esperando una señal aleatoria, cualquier instante es bueno, después de un mes sin agua que llevarse a la boca ni electricidad para encender un ventilador los ánimos están bastante crispados, no se sabe donde está el limite entre la cordura y los impulsos de supervivencia pero estos instantes del amanecer parece calmar la locura general producida por la desesperación.

Se oye un ruido a lo lejos, un coche arranca y echa a correr, se oyen disparos allí, luego mas cerca, arrancan mas coches, una explosión, vuelve el caos, otro día mas, vuelve la normalidad, esta noche habrá bombardeo, solo cabe esperar que la suerte evite que caiga encima nuestro, a fin de cuentas no pretendemos abandonar nuestro hogar a menos que nos lo arrebaten a la par que la vida en una guerra en la que somos los únicos que no hemos decidido participar.
 
Al principio
Al principio creó seare un blog en un sitio que no funcionaba del todo bien y quiso el destino que el ser llamado Fuz llegase a esas tierras para poblarlas. Tiempo después los errores hicieron patente la necesidad de un cambio y al que llaman Fuz decidió buscar otros lugares. Caminó por bosques y veredas y navegó en las aguas turbulentas de la red hasta caer aquí, donde construyó una pequeña cabaña para vivir mientras la reestructuración no llegaba y para crear un proyecto solitario aun que hermano del primero.

Y así fue.