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Y el cielo se tiñó de sangre...
... con premeditacion y alebosia
Acerca de
Nunca me acabo de ir del todo
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Estigia
Entró por la ventana el sol como todos los días, era hora de levantarse, era Lunes.

Se levantó de la cama en aquella habitación vieja con el suelo de madera y moqueta, era primavera y el sol se levantaba por encima del edificio de enfrente entrando por la ventana. Se lavo y todas estas cosas, desayuno caliente y a ponerse el traje, su personal funda de trabajo, un traje negro con camisa, la de hoy seria gris.

9:30 de la mañana, hora de salir, justo a tiempo, bajó las escaleras de madera que chirriaban en cada escalón con paso firme y decidido, que las vecinas cotillas supiesen que el del tercero salía a trabajar a tiempo como todas las mañanas, a ver si se hacían de él una imagen de chico responsable, así cuando montase alguna fiesta no le darían demasiado la bara.

Caminó por las calles matutinas de la ciudad, hacia un frescor agradable que precedía al calor del resto del día, un calor horrible para su trabajo. Anduvo por las calles esquivando a la gente, viendo pasar los coches, pasando al lado de los chicos que regalaban periódicos, caminó y cruzó la calle para enfilar la siguiente que es donde estaba su oficina, allí al fondo.

10:00 justo a tiempo, delante del portal, alguno sale del bar de abajo y lo acompaña, suben, hoy reunión como todos los días, entregando los papeles y ayudándose los unos a los otros. El jefe motivaba a sus empleados con gritos estúpidos de compañerismo, hablando de que eran una familia, que tenían un solo objetivo común y que este mes iban bien pero lo había que superar con creces, siempre superación, siempre pidiendo más.
El jefe era un tipo peculiar, se llamaba Jaime y era alto y delgado con un extraño acento, de ojos oscuros y pelo castaño, Jaime era un buen tipo pero en aquella empresa seguían un sistema de trabajo extranjero que debían obedecer con excelente sobriedad y firmeza. Poca liberación, poca tranquilidad.

11:00 a la calle, a vender, a matar, a conseguir los objetivos, a por todas. Se abrió la puerta del portal y 5 hombres de traje y corbata y 4 mujeres de falda y escote salieron a la calle, con sus carpetas debajo del brazo, se distribuyeron las zonas de la ciudad y por grupos. Él iba siempre solo, no quería nadie que lo acompañase, todos querían ser su pareja por que era el mejor, pero prefería trabajar solo, se alejó del grupo en una dirección solitaria y se dispuso a ganar dinero.
Miró el listado, apuntó las direcciones, llegó a su destino y entró en el edificio, cogió el ascensor y hacia el ultimo piso. Primera puerta de la mañana. Primer paso, tocar el timbre, pasó un rato hasta que una mujer de unos 40 y pocos años abrió, llevaba una bata de casa, se veía que era ama de casa.

-Buenos días – Dijo él con una flamante sonrrisa de oreja a oreja
-Buenos días – La mujer estaba confusa – ¿Qué desea?
-Mire, soy relaciones públicas de Rasmad Telecom., ¿Es usted la dueña de la casa?...

La guerra había comenzado.

(Continuará)
 
Comentario:
oh,oh! No sé pero yo no me fiaba de este...Seguro q es un timo ¬¬
 
Comentario:
La jungla del puerta a puerta! Yo lo probé hace años, pero haciendo encuestas, y casi acaba conmigo. Hace falta mucha paciencia, mucha sangre fría, y saber dejarse tragar por las técnicas agresivas de márketing moderno. La última condición no la cumplo ni de coña :D. A ver que tal le va a tu héroe ;)
 
Comentario:
Pobrecita, seguro que se compra el pack más caro ;)
 
Comentario:
Ser comercial, tiene que ser durisimo. Mucho animo!! Un saludo :)
Voy a enlazar tu blog con el mio, espero que no te importe. Si te molesta o algo, dimelo
No