AGUJEROS BLANCOS EN TUBOS CUANTICOS
INTRODUCCION
En las últimas décadas, muchos grupos científicos han orientado sus estudios a la elaboración de una teoría unificada de las fuerzas. Se ha deducido la existencia de supercuerdas, de agujeros negros, de universos de múltiples dimensiones, etc. Todas estas hipótesis, si bien han sido profundamente estudiadas, no han podido traspasar la frontera de la teoría, sin un refrendo práctico que las justifique sin lugar a dudas. Las múltiples publicaciones presentadas en ámbitos científicos, las enormes inversiones efectuadas, no han tenido un resultado práctico palpable sino, más bien, sólo han conseguido encumbrar a sus progenitores, llevarlos a un nivel de popularidad a nuestro juicio desproporcionado e inmerecido.
Nuestro grupo, sin tantas inversiones, sin tantos medios, sólo a base de esfuerzo y tiempo sustraídos a sus obligaciones cotidianas, ha elaborado una teoría que engloba y supera todo lo conocido hasta ahora. Además, ha quedado refrendada por los cuidadosos experimentos efectuados, y que presentamos en el presente artículo.
ANTECEDENTES
En el año 1948, I. Asimov publicó una tesis titulada “Propiedades endocrónicas de la tiotimolina resublimada”. (http://www.lorenzoservidor.com.ar/rel/rel307.htm). En ella daba a conocer las peculiares propiedades de esta sustancia, extraída de la corteza de un arbusto de la familia de las Rosáceas mediante sucesivas sublimaciones. La característica más notoria de la tiotimolina, y que la hace tan peculiar, es que presenta un tiempo de solución negativo, es decir, que se disuelve antes de añadirle el disolvente. A pesar de la importancia de este descubrimiento ha permanecido prácticamente en el olvido hasta que el Doctor GM, creador de nuestro grupo de trabajo, tropezó con el citado artículo por casualidad en una antigua revista técnica en 1.998. De inmediato comprendió la importancia de dicha tesis, su posible aplicación al desarrollo de las ciencias físicas, y consiguió reunir para su estudio a todos los componentes del grupo que firma el presente artículo.
Su hipótesis, que ha quedado demostrada plenamente en los experimentos que detallaremos más adelante, es la siguiente:
El artículo citado demuestra la existencia de una dimensión, el tiempo, que puede tener un valor negativo. Al igual que para el tiempo, ¿Podrían ser negativos también los valores de las otras tres dimensiones conocidas? Y si es así, ¿Cómo podría comprobarse sin dejar lugar a dudas?
TRABAJOS PREVIOS
Partiendo de la citada hipótesis, y para tratar de verificarla, se formaron de inmediato dos subgrupos de trabajo; Uno, teórico, compuesto por los Doctores. Black, Bosch y GM, y un segundo grupo, orientado hacia el diseño de los experimentos que permitiesen su comprobación, formado por los Doctores Ferrero y Decker.
Tras sólo seis meses de estudios y análisis concienzudos, el grupo teórico dedujo que, en caso de existir una dimensión negativa, su existencia solo podría comprobarse de forma indirecta, no visible en el Universo actual. Intuyó que se trataría de un Universo distinto, pero cuya existencia podría deducirse de su influencia en ciertos experimentos prácticos.
Se iniciaron los trabajos prácticos utilizando nanotubos de fullerenos (http://www.geocities.com/upwardthrust/carbon/fullerene.html), sustancias de reciente descubrimiento pero ampliamente conocidas en el mundo científico. Desgraciadamente, fue imposible generar nanotubos en los que alguna de sus dimensiones fueran negativas, ya que al ser muy frágiles, no podían someterse a tratamientos de presión suficiente para conseguirlo. Se pasó a la utilización de tubos finísimos de materiales más resistentes, como acero, pero los métodos de compresión empleados no permitían conseguir dimensiones negativas. Estábamos pues, en un callejón sin salida.
PRIMEROS RESULTADOS
En Octubre de 2004, procedimos a reunirnos en la Universidad de Alcalá de Henares (España) para analizar los trabajos realizados hasta aquel momento y tratar de reencaminar nuestros experimentos. Ante el nulo resultado obtenido, refundimos los dos grupos de trabajo en uno sólo y planteamos nuevos experimentos que nos permitiesen demostrar la hipótesis planteada.
Diseñamos un dispositivo rotatorio portátil, con una velocidad de giro circular de hasta 11.000 rpm, con fácil regulación de velocidad mediante un pulsador progresivo, provisto en su extremo de una punta cortante que podía ser sustituida por otras de distinto diámetro. Diseñado por los Doctores Black y Decker, denominamos al dispositivo TRASGDN, siglas de “Trasductor rotátil asíncrono secuencial generador de dimensiones negativas”. Comúnmente, en nuestras reuniones, lo denominamos “el taladro”. La contribución del Dr. Ferrero al diseño permitió conseguir un instrumento de gran precisión y operativo en un amplio margen de temperaturas, humedad, etc. Por su parte, el Dr. Bosch aportó la robustez que caracteriza a los diseños alemanes y el Dr. GM dirigió los esfuerzos del grupo a la consecución del objetivo marcado, dada su amplia experiencia en la Dirección de Proyectos complejos.
En nuestros primeros experimentos, utilizamos barras de acero de 20 cm. de longitud, cilíndricas, y de 10 mm. de diámetro. Inicialmente, diseñamos para el TRASGDN puntas de 6 mm. de diámetro, que si bien conseguían hacer un agujero en la barra, no permitían llegar al objetivo, lograr un diámetro interior mayor que el exterior. Aumentamos progresivamente el diámetro de la punta, llegando hasta 9,99 mm., pero seguíamos sin conseguir dimensiones negativas, aunque cada vez nos acercábamos más al objetivo.
RESULTADOS FINALES
El 28 de Diciembre de 2.004, el Dr. GM planteó la idea definitiva. En un experimento crucial, utilizamos con una de nuestras barras cilíndricas de acero de 20 cm. de longitud y 10 mm. de diámetro, una punta en el TRASGDN de 12 mm. de diámetro y 25 cm. de longitud. Con gran emoción, observamos que habíamos conseguido por fin lo que tanto estábamos buscando: La anchura negativa. Habíamos logrado hacer un agujero en una barra de acero, de anchura superior a la de la propia barra. Naturalmente, el agujero no era visible, por cuanto había pasado a otro Universo, el UAN, “Universo de Anchura Negativa”. Este agujero, al que denominamos “agujero blanco”, se manifiesta fácilmente con experimentos sencillos. Al contrario de lo que los físicos denominan “agujero negro”, los “agujeros blancos” se caracterizan por dejar pasar por su interior cualquier objeto ya sea sólido, líquido o gaseoso, incluso cualquier onda, sin atraparla ni influir en ella.
Los experimentos realizados con nuestro primer “agujero blanco” un agujero de anchura negativa practicado en lo que ahora denominamos “tubo cuántico”, no dejaron lugar a dudas. Inicialmente, vertimos por su parte superior 1000 cm3 de agua destilada. Una vez atravesado el agujero blanco, recogimos exactamente la misma cantidad de agua en la parte inferior del agujero. Este, pues, no absorbió la más mínima cantidad de fluido, ni influyó en su desplazamiento a través del tubo.
Utilizamos otros materiales, tanto líquidos como gaseosos, que atravesaron el tubo cuántico a través del agujero blanco sin merma ni variación alguna de sus características.
El experimento definitivo se produjo al día siguiente. Utilizamos una bola de acero de 1 metro de diámetro y la lanzamos a través del agujero blanco. A pesar de que la anchura teórica del agujero blanco era de -2 mm, la bola metálica lo atravesó sin ningún problema. No se generó ninguna alteración ni variación en las características de la bola.
Un segundo experimento que permite vislumbrar cuán acertada es la hipótesis, consiste en la comprobación de la resistencia eléctrica del tubo cuántico. Fijamos a cada extremo del tubo un terminal eléctrico, utilizando una columna de apoyo aislante, dado que el tubo no es visible al encontrarse en el UAN. A continuación, cerramos un circuito eléctrico entre ambos terminales conectando dicho circuito a la red eléctrica comercial (220VAC). Al medir la corriente que circulaba por el tubo cuántico, observamos con admiración que esta era nula.
La conclusión es clara: Al practicar en un tubo cuántico un agujero blanco, se convierte en un material superaislante sin importar la temperatura a la que el experimento se efectúe. Algo lógico por otra parte, ya que estamos en un universo invertido, de dimensiones negativas, por lo que un material conductor o superconductor en el universo actual, se convierte en aislante o superaislante en otros universos de dimensiones negativas
Hemos efectuado en los últimos meses múltiples experimentos con distintos agujeros blancos realizados en todo tipo de materiales, sin que ninguna de las sustancias utilizadas se haya visto mínimamente influida al pasar por el mismo y sin que se hayan alterado en absoluto las propiedades superaislantes de los tubos cuánticos utilizados.
TRABAJOS FUTUROS
Nuestro grupo sigue trabajando en experimentos relacionados con los Universos de Dimensiones Negativas. Actualmente, estamos diseñando dispositivos que permitan realizar agujeros blancos de longitud o altura negativas. Es obvio que un dispositivo como el TRASGDN puede emplearse para conseguir este propósito, si bien, al estar diseñado para crear agujeros blancos de anchura negativa, debe ser modificado para hacerlo en las otras dimensiones. Esperamos tener listos los nuevos dispositivos antes de Noviembre de 2.005, y finalizar los experimentos en estas dos dimensiones en el mes de Diciembre de este mismo año. El estudio de los Universos de Longitud o Altura Negativas seguramente deparará nuevos y sorprendentes descubrimientos.
Para más adelante, nuestra intención es avanzar hacia Universos de dos y tres dimensiones negativas simultáneamente. Para ello, deberemos desarrollar un dispositivo algo más complejo que el TRASGDN, puesto que este sólo puede actuar en una dimensión. Pretendemos enviar un dispositivo similar al TRASGDN de altura o longitud negativa, al UAN, “Universo de Anchura Negativa” y, desde este Universo y mediante control remoto, realizar un agujero blanco de altura o longitud negativa en un tubo cuántico que presente ya un agujero blanco de anchura negativa. El problema se nos antoja harto complicado, pero tenemos fundadas esperanzas en que lo resolveremos y que los resultados justificarán los esfuerzos realizados.
El siguiente paso, que esperamos comenzar antes de 2.008, será la generación de agujeros blancos de dimensiones negativas variables es decir, que no sean de forma cilíndrica. Es obvio que necesitaremos diseñar dispositivos mucho más sofisticados que los TRASGDN, por cuanto los agujeros no podrán efectuarse simplemente por perforación rotatoria. Nuestra intención es utilizar para estos nuevos dispositivos, puntas de formas variables generadas por ordenador. Si conseguimos “duplicar” en un ordenador las características mecánicas de, por ejemplo, una persona, y fabricamos una punta para el TRASGDN con estas características, podríamos generar agujeros blancos de forma complementaria a la de la persona utilizada, como un molde de la misma en el Universo de tres dimensiones negativas. Es inimaginable a donde podría llevarnos esta tecnología.
Nuestro último paso, una vez conseguidos los objetivos anteriores, será la generación de agujeros blancos de una, dos o tres dimensiones negativas variables en un tubo cuántico realizado con tiotimolina resublimada en estado sólido, con lo que entraremos en universos de cuatro dimensiones negativas, lo que seguramente deparará aún más sorpresas. Solamente con poder comprobar como circulará un disolvente por un tubo cuántico con un agujero blanco de tres dimensiones negativas variables, realizado en un material con tiempo de disolución negativo con la forma virtual de una persona, merece la pena cualquier esfuerzo.
CONCLUSIONES
Con los experimentos realizados hasta el momento hemos conseguido demostrar la existencia de los agujeros blancos de anchura negativa en tubos cuánticos de distintos materiales. Sus sorprendentes características nos han hecho llegar a las siguientes conclusiones:
1.- Los agujeros blancos no interactúan en modo alguno ni varían las características de los materiales que los atraviesan.
2.- Los tubos cuánticos con agujeros blancos son superaislantes, cualesquiera que sean las condiciones de medida.
3.- Existen universos de dimensiones negativas. Hemos demostrado con nuestros experimentos que, al menos, existe otro universo, al que denominamos UAN “Universo de Anchura Negativa”, por el que circulan los materiales que atraviesan un agujero blanco de anchura negativa, creado en un tubo cuántico. Es fácil inferir de ello la existencia de Universos de Altura y Longitud Negativas, incluso de dos o tres dimensiones negativas simultáneamente.
4.- La realización de agujeros blancos de dimensiones negativas variables y tamaño suficiente permitirá en el futuro viajes a través de los Universos de Dimensiones Negativas, incluso en el Universo de Tiempos Negativos, retrocediendo o avanzando en el tiempo, si se utilizan tubos cuánticos de tiotimolina resublimada.
AUTORES
- JVGM, Ingeniero Técnico de Telecomunicación por la EUITT de Madrid.
- James L. Decker, Vendedor de cupones de la ONCE y cofundador de Black&Decker (UK). Actualmente trabaja como técnico de montaje en el MIT. (EEUU)
- Francesco Ferrero, Técnico electricista por C.C.C. Actualmente es responsable de la producción para la campaña veraniega en Ferrero-Rocher (Italia).
- Charles E. Black, Comodoro de la Navy y mecánico electricista fundador de Black&Decker (UK).
- Rudolf H. Bosch, Ex futbolista del Leganés F.C. Actualmente, trabaja como tornero de primera en Mercedes Benz (Alemania).
BIBLIOGRAFIA
I. Asimov, “The Endochronic Properties of Resublimated Thiotimoline”, Astounding SC (1948)
P. Krum y L. Eshkin, “Referente a la solubilidad anómala de la tiotimolina.” Journal of Chemical Solubilities, 27, 109-114 (1949)
Molvinski Pogost i Z. Brikalo, “Philossophia Neopredelennosti i Tiotimolin”, Mir i Kultura. Vol. 2, núm. 31.
E. Harley-Short, “Determinismo y libre albedrío. Aplicación de la solubilidad de la tiotimolina al marxismo dialéctico”. Philosophical Proceedings and Reviews, 15, 125-197 (1951)
“Applying Solar Energy to the Production of Fullerenes and Carbon Nanotubes”, a brief 1998 article by the Centre National de la Recherche Scientifique in France.
Riichiro Saito, Gene Dresslhaus and M. S. Dresselhaus “Physical Properties of Carbon Nanotubes" Publisher: Imperial College Press (London) , ISBN 1-86094-093-5
C. T. Cunningham, "Optical Appearance of Distant Observers near and Inside a Schwarzschild Black Hole," Phys. Rev. D. 12, 323-328 (1975).
H. C. Ohanian, "The Black Hole as a Gravitational `Lens'" Am. J. Phys. 55, 428-432 (1987).
S. Chandrasekhar, "The Mathematical Theory of Black Holes," (Clarendon, Oxford, (1983).
Joseph Polchinski, “String Theory: Volume 1, an Introduction to the Bosonic String” (Cambridge Monographs on Mathematical Physics) Powell books
Joseph Polchinski, “String Theory Volume 2 Superstring Theory &”, Powell books
B. Greene, “The Fabric of the Cosmos: Space, time and the texture of reality”, Allen Lane The Penguin Press , (2004)
T. Damour and M. Henneaux, “Chaos In Superstring Cosmology,” Gen.Rel. Grav. 32 (2000)
JVGM y James L. Decker, “Una teoría sobre los Universos de dimensiones negativas”, artículo escrito en Braille para la Revista de la ONCE, mayo 2005.
En las últimas décadas, muchos grupos científicos han orientado sus estudios a la elaboración de una teoría unificada de las fuerzas. Se ha deducido la existencia de supercuerdas, de agujeros negros, de universos de múltiples dimensiones, etc. Todas estas hipótesis, si bien han sido profundamente estudiadas, no han podido traspasar la frontera de la teoría, sin un refrendo práctico que las justifique sin lugar a dudas. Las múltiples publicaciones presentadas en ámbitos científicos, las enormes inversiones efectuadas, no han tenido un resultado práctico palpable sino, más bien, sólo han conseguido encumbrar a sus progenitores, llevarlos a un nivel de popularidad a nuestro juicio desproporcionado e inmerecido.
Nuestro grupo, sin tantas inversiones, sin tantos medios, sólo a base de esfuerzo y tiempo sustraídos a sus obligaciones cotidianas, ha elaborado una teoría que engloba y supera todo lo conocido hasta ahora. Además, ha quedado refrendada por los cuidadosos experimentos efectuados, y que presentamos en el presente artículo.
ANTECEDENTES
En el año 1948, I. Asimov publicó una tesis titulada “Propiedades endocrónicas de la tiotimolina resublimada”. (http://www.lorenzoservidor.com.ar/rel/rel307.htm). En ella daba a conocer las peculiares propiedades de esta sustancia, extraída de la corteza de un arbusto de la familia de las Rosáceas mediante sucesivas sublimaciones. La característica más notoria de la tiotimolina, y que la hace tan peculiar, es que presenta un tiempo de solución negativo, es decir, que se disuelve antes de añadirle el disolvente. A pesar de la importancia de este descubrimiento ha permanecido prácticamente en el olvido hasta que el Doctor GM, creador de nuestro grupo de trabajo, tropezó con el citado artículo por casualidad en una antigua revista técnica en 1.998. De inmediato comprendió la importancia de dicha tesis, su posible aplicación al desarrollo de las ciencias físicas, y consiguió reunir para su estudio a todos los componentes del grupo que firma el presente artículo.
Su hipótesis, que ha quedado demostrada plenamente en los experimentos que detallaremos más adelante, es la siguiente:
El artículo citado demuestra la existencia de una dimensión, el tiempo, que puede tener un valor negativo. Al igual que para el tiempo, ¿Podrían ser negativos también los valores de las otras tres dimensiones conocidas? Y si es así, ¿Cómo podría comprobarse sin dejar lugar a dudas?
TRABAJOS PREVIOS
Partiendo de la citada hipótesis, y para tratar de verificarla, se formaron de inmediato dos subgrupos de trabajo; Uno, teórico, compuesto por los Doctores. Black, Bosch y GM, y un segundo grupo, orientado hacia el diseño de los experimentos que permitiesen su comprobación, formado por los Doctores Ferrero y Decker.
Tras sólo seis meses de estudios y análisis concienzudos, el grupo teórico dedujo que, en caso de existir una dimensión negativa, su existencia solo podría comprobarse de forma indirecta, no visible en el Universo actual. Intuyó que se trataría de un Universo distinto, pero cuya existencia podría deducirse de su influencia en ciertos experimentos prácticos.
Se iniciaron los trabajos prácticos utilizando nanotubos de fullerenos (http://www.geocities.com/upwardthrust/carbon/fullerene.html), sustancias de reciente descubrimiento pero ampliamente conocidas en el mundo científico. Desgraciadamente, fue imposible generar nanotubos en los que alguna de sus dimensiones fueran negativas, ya que al ser muy frágiles, no podían someterse a tratamientos de presión suficiente para conseguirlo. Se pasó a la utilización de tubos finísimos de materiales más resistentes, como acero, pero los métodos de compresión empleados no permitían conseguir dimensiones negativas. Estábamos pues, en un callejón sin salida.
PRIMEROS RESULTADOS
En Octubre de 2004, procedimos a reunirnos en la Universidad de Alcalá de Henares (España) para analizar los trabajos realizados hasta aquel momento y tratar de reencaminar nuestros experimentos. Ante el nulo resultado obtenido, refundimos los dos grupos de trabajo en uno sólo y planteamos nuevos experimentos que nos permitiesen demostrar la hipótesis planteada.
Diseñamos un dispositivo rotatorio portátil, con una velocidad de giro circular de hasta 11.000 rpm, con fácil regulación de velocidad mediante un pulsador progresivo, provisto en su extremo de una punta cortante que podía ser sustituida por otras de distinto diámetro. Diseñado por los Doctores Black y Decker, denominamos al dispositivo TRASGDN, siglas de “Trasductor rotátil asíncrono secuencial generador de dimensiones negativas”. Comúnmente, en nuestras reuniones, lo denominamos “el taladro”. La contribución del Dr. Ferrero al diseño permitió conseguir un instrumento de gran precisión y operativo en un amplio margen de temperaturas, humedad, etc. Por su parte, el Dr. Bosch aportó la robustez que caracteriza a los diseños alemanes y el Dr. GM dirigió los esfuerzos del grupo a la consecución del objetivo marcado, dada su amplia experiencia en la Dirección de Proyectos complejos.
En nuestros primeros experimentos, utilizamos barras de acero de 20 cm. de longitud, cilíndricas, y de 10 mm. de diámetro. Inicialmente, diseñamos para el TRASGDN puntas de 6 mm. de diámetro, que si bien conseguían hacer un agujero en la barra, no permitían llegar al objetivo, lograr un diámetro interior mayor que el exterior. Aumentamos progresivamente el diámetro de la punta, llegando hasta 9,99 mm., pero seguíamos sin conseguir dimensiones negativas, aunque cada vez nos acercábamos más al objetivo.
RESULTADOS FINALES
El 28 de Diciembre de 2.004, el Dr. GM planteó la idea definitiva. En un experimento crucial, utilizamos con una de nuestras barras cilíndricas de acero de 20 cm. de longitud y 10 mm. de diámetro, una punta en el TRASGDN de 12 mm. de diámetro y 25 cm. de longitud. Con gran emoción, observamos que habíamos conseguido por fin lo que tanto estábamos buscando: La anchura negativa. Habíamos logrado hacer un agujero en una barra de acero, de anchura superior a la de la propia barra. Naturalmente, el agujero no era visible, por cuanto había pasado a otro Universo, el UAN, “Universo de Anchura Negativa”. Este agujero, al que denominamos “agujero blanco”, se manifiesta fácilmente con experimentos sencillos. Al contrario de lo que los físicos denominan “agujero negro”, los “agujeros blancos” se caracterizan por dejar pasar por su interior cualquier objeto ya sea sólido, líquido o gaseoso, incluso cualquier onda, sin atraparla ni influir en ella.
Los experimentos realizados con nuestro primer “agujero blanco” un agujero de anchura negativa practicado en lo que ahora denominamos “tubo cuántico”, no dejaron lugar a dudas. Inicialmente, vertimos por su parte superior 1000 cm3 de agua destilada. Una vez atravesado el agujero blanco, recogimos exactamente la misma cantidad de agua en la parte inferior del agujero. Este, pues, no absorbió la más mínima cantidad de fluido, ni influyó en su desplazamiento a través del tubo.
Utilizamos otros materiales, tanto líquidos como gaseosos, que atravesaron el tubo cuántico a través del agujero blanco sin merma ni variación alguna de sus características.
El experimento definitivo se produjo al día siguiente. Utilizamos una bola de acero de 1 metro de diámetro y la lanzamos a través del agujero blanco. A pesar de que la anchura teórica del agujero blanco era de -2 mm, la bola metálica lo atravesó sin ningún problema. No se generó ninguna alteración ni variación en las características de la bola.
Un segundo experimento que permite vislumbrar cuán acertada es la hipótesis, consiste en la comprobación de la resistencia eléctrica del tubo cuántico. Fijamos a cada extremo del tubo un terminal eléctrico, utilizando una columna de apoyo aislante, dado que el tubo no es visible al encontrarse en el UAN. A continuación, cerramos un circuito eléctrico entre ambos terminales conectando dicho circuito a la red eléctrica comercial (220VAC). Al medir la corriente que circulaba por el tubo cuántico, observamos con admiración que esta era nula.
La conclusión es clara: Al practicar en un tubo cuántico un agujero blanco, se convierte en un material superaislante sin importar la temperatura a la que el experimento se efectúe. Algo lógico por otra parte, ya que estamos en un universo invertido, de dimensiones negativas, por lo que un material conductor o superconductor en el universo actual, se convierte en aislante o superaislante en otros universos de dimensiones negativas
Hemos efectuado en los últimos meses múltiples experimentos con distintos agujeros blancos realizados en todo tipo de materiales, sin que ninguna de las sustancias utilizadas se haya visto mínimamente influida al pasar por el mismo y sin que se hayan alterado en absoluto las propiedades superaislantes de los tubos cuánticos utilizados.
TRABAJOS FUTUROS
Nuestro grupo sigue trabajando en experimentos relacionados con los Universos de Dimensiones Negativas. Actualmente, estamos diseñando dispositivos que permitan realizar agujeros blancos de longitud o altura negativas. Es obvio que un dispositivo como el TRASGDN puede emplearse para conseguir este propósito, si bien, al estar diseñado para crear agujeros blancos de anchura negativa, debe ser modificado para hacerlo en las otras dimensiones. Esperamos tener listos los nuevos dispositivos antes de Noviembre de 2.005, y finalizar los experimentos en estas dos dimensiones en el mes de Diciembre de este mismo año. El estudio de los Universos de Longitud o Altura Negativas seguramente deparará nuevos y sorprendentes descubrimientos.
Para más adelante, nuestra intención es avanzar hacia Universos de dos y tres dimensiones negativas simultáneamente. Para ello, deberemos desarrollar un dispositivo algo más complejo que el TRASGDN, puesto que este sólo puede actuar en una dimensión. Pretendemos enviar un dispositivo similar al TRASGDN de altura o longitud negativa, al UAN, “Universo de Anchura Negativa” y, desde este Universo y mediante control remoto, realizar un agujero blanco de altura o longitud negativa en un tubo cuántico que presente ya un agujero blanco de anchura negativa. El problema se nos antoja harto complicado, pero tenemos fundadas esperanzas en que lo resolveremos y que los resultados justificarán los esfuerzos realizados.
El siguiente paso, que esperamos comenzar antes de 2.008, será la generación de agujeros blancos de dimensiones negativas variables es decir, que no sean de forma cilíndrica. Es obvio que necesitaremos diseñar dispositivos mucho más sofisticados que los TRASGDN, por cuanto los agujeros no podrán efectuarse simplemente por perforación rotatoria. Nuestra intención es utilizar para estos nuevos dispositivos, puntas de formas variables generadas por ordenador. Si conseguimos “duplicar” en un ordenador las características mecánicas de, por ejemplo, una persona, y fabricamos una punta para el TRASGDN con estas características, podríamos generar agujeros blancos de forma complementaria a la de la persona utilizada, como un molde de la misma en el Universo de tres dimensiones negativas. Es inimaginable a donde podría llevarnos esta tecnología.
Nuestro último paso, una vez conseguidos los objetivos anteriores, será la generación de agujeros blancos de una, dos o tres dimensiones negativas variables en un tubo cuántico realizado con tiotimolina resublimada en estado sólido, con lo que entraremos en universos de cuatro dimensiones negativas, lo que seguramente deparará aún más sorpresas. Solamente con poder comprobar como circulará un disolvente por un tubo cuántico con un agujero blanco de tres dimensiones negativas variables, realizado en un material con tiempo de disolución negativo con la forma virtual de una persona, merece la pena cualquier esfuerzo.
CONCLUSIONES
Con los experimentos realizados hasta el momento hemos conseguido demostrar la existencia de los agujeros blancos de anchura negativa en tubos cuánticos de distintos materiales. Sus sorprendentes características nos han hecho llegar a las siguientes conclusiones:
1.- Los agujeros blancos no interactúan en modo alguno ni varían las características de los materiales que los atraviesan.
2.- Los tubos cuánticos con agujeros blancos son superaislantes, cualesquiera que sean las condiciones de medida.
3.- Existen universos de dimensiones negativas. Hemos demostrado con nuestros experimentos que, al menos, existe otro universo, al que denominamos UAN “Universo de Anchura Negativa”, por el que circulan los materiales que atraviesan un agujero blanco de anchura negativa, creado en un tubo cuántico. Es fácil inferir de ello la existencia de Universos de Altura y Longitud Negativas, incluso de dos o tres dimensiones negativas simultáneamente.
4.- La realización de agujeros blancos de dimensiones negativas variables y tamaño suficiente permitirá en el futuro viajes a través de los Universos de Dimensiones Negativas, incluso en el Universo de Tiempos Negativos, retrocediendo o avanzando en el tiempo, si se utilizan tubos cuánticos de tiotimolina resublimada.
AUTORES
- JVGM, Ingeniero Técnico de Telecomunicación por la EUITT de Madrid.
- James L. Decker, Vendedor de cupones de la ONCE y cofundador de Black&Decker (UK). Actualmente trabaja como técnico de montaje en el MIT. (EEUU)
- Francesco Ferrero, Técnico electricista por C.C.C. Actualmente es responsable de la producción para la campaña veraniega en Ferrero-Rocher (Italia).
- Charles E. Black, Comodoro de la Navy y mecánico electricista fundador de Black&Decker (UK).
- Rudolf H. Bosch, Ex futbolista del Leganés F.C. Actualmente, trabaja como tornero de primera en Mercedes Benz (Alemania).
BIBLIOGRAFIA
I. Asimov, “The Endochronic Properties of Resublimated Thiotimoline”, Astounding SC (1948)
P. Krum y L. Eshkin, “Referente a la solubilidad anómala de la tiotimolina.” Journal of Chemical Solubilities, 27, 109-114 (1949)
Molvinski Pogost i Z. Brikalo, “Philossophia Neopredelennosti i Tiotimolin”, Mir i Kultura. Vol. 2, núm. 31.
E. Harley-Short, “Determinismo y libre albedrío. Aplicación de la solubilidad de la tiotimolina al marxismo dialéctico”. Philosophical Proceedings and Reviews, 15, 125-197 (1951)
“Applying Solar Energy to the Production of Fullerenes and Carbon Nanotubes”, a brief 1998 article by the Centre National de la Recherche Scientifique in France.
Riichiro Saito, Gene Dresslhaus and M. S. Dresselhaus “Physical Properties of Carbon Nanotubes" Publisher: Imperial College Press (London) , ISBN 1-86094-093-5
C. T. Cunningham, "Optical Appearance of Distant Observers near and Inside a Schwarzschild Black Hole," Phys. Rev. D. 12, 323-328 (1975).
H. C. Ohanian, "The Black Hole as a Gravitational `Lens'" Am. J. Phys. 55, 428-432 (1987).
S. Chandrasekhar, "The Mathematical Theory of Black Holes," (Clarendon, Oxford, (1983).
Joseph Polchinski, “String Theory: Volume 1, an Introduction to the Bosonic String” (Cambridge Monographs on Mathematical Physics) Powell books
Joseph Polchinski, “String Theory Volume 2 Superstring Theory &”, Powell books
B. Greene, “The Fabric of the Cosmos: Space, time and the texture of reality”, Allen Lane The Penguin Press , (2004)
T. Damour and M. Henneaux, “Chaos In Superstring Cosmology,” Gen.Rel. Grav. 32 (2000)
JVGM y James L. Decker, “Una teoría sobre los Universos de dimensiones negativas”, artículo escrito en Braille para la Revista de la ONCE, mayo 2005.
MANIFIESTO
Tras múltiples estudios sobre la situación de la Investigación punta a nivel mundial, tras un análisis cuidadoso de las publicaciones en revistas científicas de ámbito global, tras el seguimiento de ciertos grupos de trabajo de gran renombre, un grupo de expertos encabezados por el Doctor GM ha llegado a la conclusión de que detrás de la mayoría de los Centros de Investigación e Investigadores de renombre mundial sólo se esconden medianías intelectuales que aprovechan los recursos de las grandes multinacionales en beneficio propio, creando costosas infraestructuras, laboratorios con los últimos avances técnicos, y desarrollando investigaciones que no conducen a otra consecuencia que la satisfacción de sus financiadores “adecuando” los resultados a sus necesidades inconfesas.
Hartos de esta situación, hemos creado una plataforma de nuevos estudios científicos, que se está encargando de revisar, corregir y desarrollar nuevas teorías que hasta el momento nadie ha estudiado en busca de la verdad, sin intereses ajenos.
Nosotros, sin otra financiación que la propia, sin otro esfuerzo que el de nuestros miembros, editamos este manifiesto y nos comprometemos a hacer llegar a la opinión pública directamente, a través de la Web, todos y cada uno de los resultados de nuestras investigaciones, sin otro afán que el avance de la Ciencia y sin otro beneficio que la satisfacción por el deber cumplido.
En esa línea, hemos denominado a nuestro Grupo “Científicos por un Mundo Mejor”, CMM, y en nuestra página WEB, http://blogs.ya.com/cienciaencasa/, pronto podréis encontrar los últimos descubrimientos de nuestra plataforma.
Hartos de esta situación, hemos creado una plataforma de nuevos estudios científicos, que se está encargando de revisar, corregir y desarrollar nuevas teorías que hasta el momento nadie ha estudiado en busca de la verdad, sin intereses ajenos.
Nosotros, sin otra financiación que la propia, sin otro esfuerzo que el de nuestros miembros, editamos este manifiesto y nos comprometemos a hacer llegar a la opinión pública directamente, a través de la Web, todos y cada uno de los resultados de nuestras investigaciones, sin otro afán que el avance de la Ciencia y sin otro beneficio que la satisfacción por el deber cumplido.
En esa línea, hemos denominado a nuestro Grupo “Científicos por un Mundo Mejor”, CMM, y en nuestra página WEB, http://blogs.ya.com/cienciaencasa/, pronto podréis encontrar los últimos descubrimientos de nuestra plataforma.





