CMM: EL COMIENZO
Todos vosotros conocéis sin duda las grandes aportaciones que nuestra plataforma CMM, Científicos por un Mundo Mejor, ha realizado en los últimos meses, en todos los ámbitos de la Ciencia.
Desde nuestro primer trabajo, “Agujeros blancos en tubos cuánticos”, pasando por descubrimientos tan sensacionales como los incluidos en “La Revenida” que todavía se encuentran en plena ejecución, hasta nuestro último y más excitante descubrimiento “RU-487”, nuestro grupo ha contribuido de manera destacada al avance de la Ciencia en todos y cada uno de los campos tratados, sin otro afán como dice nuestro Manifiesto, que el interés social.
Pero nuestros trabajos no empezaron ahí. CMM se gestó a partir de un experimento privado y secreto hasta ahora, que en este artículo sacamos a la luz.
A principios del año 2.004, el Dr. GM, junto con su familia, concibieron la idea hasta entonces imposible, de insuflar lo conocido como “vida” a objetos inanimados.
Partieron para ello de frutos vegetales que, como todos conocemos, no tienen lo que denominamos “actividad vital”. No sienten, no hablan, no gesticulan. En resumen, no viven.
Nuestros primeros experimentos resultaron desalentadores. Nuestro propósito de inducir vida en un fruto vegetal, una manzana, fracasaron de modo absoluto. A pesar de inyectarle vitaminas, a pesar de introducirle aminoácidos, no conseguimos que la manzana presentase ningun indicio de vida. Es más, los presentaba de muerte. En efecto, se arrugaba, se descomponía, en resumen, no vivía.
En nuestro siguiente experimento usamos materiales de origen mineral. Utilizamos diversos tipos como piedras rocosas, volcánicas, cantos de rio, etc. El resultado no fue tan desalentador como el anterior, pero todos los objetos utilizados mantuvieron sus formas y su estado permanente de paralisis total. No vivian.
Fue en este momento cuando el Dr. GMito, hijo del Dr. GM, planteó la idea definitiva: ¿Podría darse vida a un objeto inanimado, pero de origen orgánico animal?
La respuesta ha sido. Sí. Se puede y lo hemos conseguido. Y, si bien en este caso lo novedoso del método empleado y su rentabilidad futura no nos permiten descubrir los procedimientos utilizados, si podemos presentaros, y lo hacemos ahora, el resultado de nuestras investigaciones.
Un nuevo dia se abrió para la humanidad el 18 de Marzo de 2.005. El Proyecto “Ovoyager” salió a la luz. Y las pruebas están en su página:
http://www.fotolog.com/cosmohuevo
Desde nuestro primer trabajo, “Agujeros blancos en tubos cuánticos”, pasando por descubrimientos tan sensacionales como los incluidos en “La Revenida” que todavía se encuentran en plena ejecución, hasta nuestro último y más excitante descubrimiento “RU-487”, nuestro grupo ha contribuido de manera destacada al avance de la Ciencia en todos y cada uno de los campos tratados, sin otro afán como dice nuestro Manifiesto, que el interés social.
Pero nuestros trabajos no empezaron ahí. CMM se gestó a partir de un experimento privado y secreto hasta ahora, que en este artículo sacamos a la luz.
A principios del año 2.004, el Dr. GM, junto con su familia, concibieron la idea hasta entonces imposible, de insuflar lo conocido como “vida” a objetos inanimados.
Partieron para ello de frutos vegetales que, como todos conocemos, no tienen lo que denominamos “actividad vital”. No sienten, no hablan, no gesticulan. En resumen, no viven.
Nuestros primeros experimentos resultaron desalentadores. Nuestro propósito de inducir vida en un fruto vegetal, una manzana, fracasaron de modo absoluto. A pesar de inyectarle vitaminas, a pesar de introducirle aminoácidos, no conseguimos que la manzana presentase ningun indicio de vida. Es más, los presentaba de muerte. En efecto, se arrugaba, se descomponía, en resumen, no vivía.
En nuestro siguiente experimento usamos materiales de origen mineral. Utilizamos diversos tipos como piedras rocosas, volcánicas, cantos de rio, etc. El resultado no fue tan desalentador como el anterior, pero todos los objetos utilizados mantuvieron sus formas y su estado permanente de paralisis total. No vivian.
Fue en este momento cuando el Dr. GMito, hijo del Dr. GM, planteó la idea definitiva: ¿Podría darse vida a un objeto inanimado, pero de origen orgánico animal?
La respuesta ha sido. Sí. Se puede y lo hemos conseguido. Y, si bien en este caso lo novedoso del método empleado y su rentabilidad futura no nos permiten descubrir los procedimientos utilizados, si podemos presentaros, y lo hacemos ahora, el resultado de nuestras investigaciones.
Un nuevo dia se abrió para la humanidad el 18 de Marzo de 2.005. El Proyecto “Ovoyager” salió a la luz. Y las pruebas están en su página:
http://www.fotolog.com/cosmohuevo





