Ideante escribe:
EL VERDUGO
tenía en las manos el corazón del ave
sus alas ensangrentadas
sus ojos de naturaleza milenaria
lo apretó con todas sus fuerzas
haciéndolo estallar en mil espejos de sangre
se secó los labios
una lágrima oscura y sucia
surcó su rostro
nadie hubiera podido imaginarlo
¡Ya puedo decirlo!, tantatachán.........

.
El olor que hay debajo de mis uñas es de leña
pertenece a un niño de cara cubista y labios de pez
caminando el invierno con su gorro verde está tan guapo
que tienes que retirar la vista y mirar para otro lado y eso
que él camina todo serio, como si no supiera de su
capacidad para embrujarte sin querer.
Tiene un poco de cada animal que me ha dejado en un cd
y tengo la sensación de que su corazón
cabalga siempre por delante de él.
Me ha llenado la casa de caballos y de sonrisas fugaces,
sonrisas que no estaba segura de querer que viese.
Ni siquiera lo merezco pero ha venido a recordarme
de qué madera son las cosas importantes.

pertenece a un niño de cara cubista y labios de pez
caminando el invierno con su gorro verde está tan guapo
que tienes que retirar la vista y mirar para otro lado y eso
que él camina todo serio, como si no supiera de su
capacidad para embrujarte sin querer.
Tiene un poco de cada animal que me ha dejado en un cd
y tengo la sensación de que su corazón
cabalga siempre por delante de él.
Me ha llenado la casa de caballos y de sonrisas fugaces,
sonrisas que no estaba segura de querer que viese.
Ni siquiera lo merezco pero ha venido a recordarme
de qué madera son las cosas importantes.

Permanecer amaneciendo

Dar al espacio lo que es suyo, hacer un intercambio limpio,
no mirar para atrás con más latidos.
Sentir al alcance de la mano la ausencia de trampas, de reproches, de enemigos
Creer, crecer, ensanchar el pecho destilando estrategias de ilusión y de destinos
Tener coco, tener tiempo, tener ganas y un rincón de la medida de su cuerpo...
Pero sobre todo, permanecer amaneciendo por dentro, en esa lucidez que sólo tienen las primeras horas del día. Permanecer amaneciendo en el alma, en la navegación tumultuosa, en esta jungla de asfalto que compite con la aurora.
Permanecer amaneciendo, abriendo los ojos, despertando como ahora.
Kapuscinski.

Sólo he leido Ébano y El Emperador. Si hay algo bueno en los libros de Kapucinski, algo en lo que reside su valor como periodista desde mi punto de vista, es que leyéndolo es muy dificil no creerse que el tipo estuvo ahí, que fue capaz de oler cada uno de los escenarios políticos, sociales y humanos que retrataba, literalmente. Ébano me pareció uno de los retratos más acertados que he leido sobre las verdades y mentiras de África.
Hoy, los periodistas como él están en peligro de extinción, por eso es una pérdida, por que era como un faro.
Purnas lo amplía con algunos enlaces.
Epílogo

Haciendo amigos

Yo no sé si la vida dá muchas vueltas o es que como alguien me dijo hace poco, desde que llevo tres rastas la gente se piensa que soy más sociable. El caso es que ultimamente hago amigos con una facilidad pasmosa. Para no irme más atrás, ayer mismo había quedado con mi amiga Irantzu para hacernos un cine en los Ideal y ella se retrasaba. Total, que me fuí a una placita de enfrente a sentarme y esperar por que al final no quedaban entradas. En algunas plazas de Madrid hay unos asientos similares a los que han puesto en La Rambla de Barcelona para una sola persona y me dejé caer en uno de esos. En el banco-asiento de al lado había un chico que también parecía estar esperando, diez minutos después de sentarme (la espera se estaba alargando), por medio del fuego, empezamos a conversar. Él aguardaba a dos colegas que llegaban tarde por que se les había ocurrido la feliz idea de meterse en el centro de Madrid con coche, estudiaba arquitectura y se llamaba Carlos. Comenzó hablándome de la de cosas curiosas que observas sentándote a esperar, luego me confesó que era un apasionado de House cuando le dije que venía de currar y era enfermera y tuve que explicarle el último capítulo que se había perdido hacía dos semanas, después hablamos de un edificio en Madrid que es un icono arquitéctonico de vivienda social, el Mirador y sobre el que hay cierta controversia funcional. Se trata de un bloque de pisos a la orilla de la M-30 al que han agujereado por la mitad para construir un patio para la comunidad de vecinos en el suelo del agujero (que no es tal, si no que tiene forma rectangular). En fin, de una cosa pasábamos a la otra sin darnos cuenta hasta que llegó mi amiga e instantes después sus dos colegas. Nos invitaron a cenar con ellos pero pasamos. Bueno, en realidad hubo un momento de titubeo en el que Irantzu y yo nos miramos sin saber qué le apetecía a la otra y al final fui yo la que dijo que no por que nosotras nos íbamos de cervezas y hacía mucho tiempo que no nos veíamos. Un tio muy majete. de conversación fácil pero interesante. Esta mañana me he acordado de que cuando yo era pequeña, mi madre me obligaba a bajar al parque y no quedarme en casa leyendo o perdida en las musarañas. Era tan tímida que jamás fuí capaz de establecer el mínimo contacto con las otras niñas del parque para pedirles que si me dejaban jugar con ellas. Y mirame ahora, haciendo amigos por las plazas, los aeropuertos y las estaciones de autobús. Mola cuando pasa, pero que conste que yo no soy más sociable.
Almería y un barrio con duende.

Antes de ir en Diciembre a Almería sólo conocía (por dos veces) la estación de autobuses de la ciudad. Bueno, y un rincón de la playa donde pernocté con mi hermana hace años camino de Cabo de Gata. Edurne y Milena me cuentan que la palabra Almería viene del vocablo árabe Almeriya, que quiere decir algo así como "espejo del sol en el agua", por lo del mar como un plato a los pies de la ciudad y la luz que se queda dibujada en el azul (según Edurne produce una iluminación extraña, casi artificial, demasiado resplandeciente) pero yo no lo pude comprobar por que me llovió casi cada día.
Resulta que Almería tiene una Alcazaba, antigua fortaleza árabe-católica, en su cabo más oriental. A los pies de la Alcazaba está el barrio de La Chanca, "es el más chungo de la ciudad", "ahí no te puedes meter" nos advierte la Parroc el día antes, y hete aquí que extraviando el rumbo la vikinga y yo acabamos en pleno corazón chanquero flipando con las casas, las callejuelas y el duende que se respira. La de fotos que no pude hacer por que iba sin cámara. Las azoteas, la ropa tendida, la luz, los colores de las pequeñas fachadas tienen una semblanza a la cotidianidad de las ciudades árabes, por un momento sientes que te has bajado al moro sin percatarte.
Por fin logramos subir hasta la Alcazaba y disfrutar de tres vistas cuando menos curiosas. Por detrás de la montaña, entre los montes en los que se aposentan la Alcazaba y el mirador, en el antiguo cauce del rio, vemos una especie de vergel dividido por alambradas que albergan a unos animalillos similares a las gacelas o ciervos. Luego nos enteramos de que se trata de unas instalaciones del CESIC para la recuperación y conservación de la fauna subsahariana. Después nos callamos contemplando la vista de la ciudad y el puerto allá abajo y por último, en la vertiente derecha de la montaña, reconocemos La Chanca, coronada por viviendas escabadas en la ladera rocosa de la montaña, auténticas cuevas dónde todavía vive gente.
El vigilante de turno, que lleva más de seis años en el puesto y que creció en los arrabales del barrio nos cuenta que por lo visto cuando Goytisolo visitó la Alcazaba por vez primera se dejó impresionar por las vistas de La Chanca y decidió quedarse una temporada por los alrededores del barrio. En La Chanca debió hacer amigos y análisis que más tarde reflejó en un libro cuyo título es el nombre del barrio (la fotografía es de Goytisolo marcándose un baile con una gitana) Cuando este vigilante era pequeño, el escritor fue un día a su clase y acompañó a los alumnos junto con el maestro a dar un paseo por el barrio al tiempo que se explayaba en anécdotas y explicaciones, él aun se acuerda.
Este mismo tipo nos confiesa un rato después, cuando le hacemos saber que la Alcazaba nos ha impresionado gratamente, que en realidad muchísimos almerienses no se sienten andaluces, de hecho, estarían por una autonomía propía si tuviesen el tiempo, los recursos y el espacio mediático necesarios para ponerse a hacer reclamaciones. Sienten que Almería es la gran olvidada de Andalucía, miran a Granada con cierta envidia de príncipes destronados y recuerdan con nostalgia imposible el resplandor de la ciudad cuando era capital del califato árabe. Es sabido por todos que con la expulsión de los musulmanes y la llegada de los católicos, Almería entró en una depresión económica, cultural, política y social de la que sólo está comenzando a recuperarse en los últimos años.
Todo eso nos contó el tío, allí arriba, heladas de frío por que soplaba el viento de tal manera que nos hacia saltar las lágrimas. A mí me gustaría volver, con cámara o sin ella, a sentarme por aquellas escaleras de piedra entre las callejuelas y leer algo.
Milena y Edurne están bien, no preocuparse, la parroc no deja de renegar de las horas que le echa al trabajo pero se sigue prestando a los whiskys con la misma destreza y la vikinga, bueno, la vikinga está in love, suspirando por su gabacho en la ciudad que fue escenario de tantos westerns americanos.
Zanzibar




"De aquí, de Madriz..."

Por la mañana mi hermana me regala unos vaqueros justo como los que quería tener desde hace tiempo, desde que le quitaba a Marta los suyos en Barna.
Por la noche llego a Malasaña y subo a casa de Iván a verle un rato. Se me ocurre decirle que estoy buscando un poster para la puerta de mi habitación y acto seguido el tío me regala uno que no puede ser más idoneo, de hecho creo que aunque me hubiera tirado buscándolo un año entero no habría encontrado ninguno que me gustara más y que encajara mejor con lo que tengo en la cabeza pintarrojear por casa proximamente. Dos dianas en alguien como yo, imposible de sorprender, dificilísima de acertar en estas lides.
De madrugada, el señor emigrado y yo nos vamos a ver Time, de Kim Ki-duk, a la sesión golfa, después de hacer unas birras en La Vía Lactea, la estética y la fotografía de la película nos tira a ambos. Vuelvo a casa en el pelas haciendo zig-zag entre las obras de la M-30.
En esa atmósfera cutre de ciencia ficción en la que se han convertido ciertos espacios madrileños pienso de repente en mi "teoría del deslizamiento" (+)
Lo comido por lo servido

Juán José Millás en El País:
Sadam Husein fue ejecutado mientras George Bush dormía, de modo que el cuerpo del sátrapa (todos sus esfínteres a punto de reventar) cayó dentro del sueño del presidente de EE UU con la violencia de un cadáver arrojado desde el séptimo piso. Cuando Bush despertó tenía en la conciencia un despojo largamente anhelado, lo que quizá le produjo la deflación característica del apetito satisfecho, o quizá no, nunca se sabe. El asesino murió en la horca, un artefacto mecánico de dos pisos que evocan la división entre el mundo consciente e inconsciente (leer más).
200 Palabras

21: Secreto.






