Kapuscinski.

Sólo he leido Ébano y El Emperador. Si hay algo bueno en los libros de Kapucinski, algo en lo que reside su valor como periodista desde mi punto de vista, es que leyéndolo es muy dificil no creerse que el tipo estuvo ahí, que fue capaz de oler cada uno de los escenarios políticos, sociales y humanos que retrataba, literalmente. Ébano me pareció uno de los retratos más acertados que he leido sobre las verdades y mentiras de África.
Hoy, los periodistas como él están en peligro de extinción, por eso es una pérdida, por que era como un faro.
Purnas lo amplía con algunos enlaces.





