<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rdf:RDF xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" xmlns:ti="http://purl.org/rss/1.0/modules/textinput/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:co="http://purl.org/rss/1.0/modules/company/" xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#" xmlns="http://purl.org/rss/1.0/"><channel rdf:about="http://blogs.ya.com/cinefilia/rss20.xml"><title><![CDATA[Cinefilia en la red]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/cinefilia/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Comentarios, críticas y vivencias para los que les gusta el cine]]></description><dc:publisher><![CDATA[Publisher]]></dc:publisher><dc:creator><![CDATA[creator]]></dc:creator><dc:rights><![CDATA[rights]]></dc:rights><dc:date><![CDATA[12/12/2004]]></dc:date><sy:updatePeriod><![CDATA[hour]]></sy:updatePeriod><sy:updateFrequency><![CDATA[123]]></sy:updateFrequency><sy:updateBase><![CDATA[BASE]]></sy:updateBase><items><rdf:Seq><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/cinefilia/c_12.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/cinefilia/c_11.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/cinefilia/c_10.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/cinefilia/c_9.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/cinefilia/c_8.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/cinefilia/c_7.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/cinefilia/c_6.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/cinefilia/c_5.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/cinefilia/c_4.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/cinefilia/c_3.htm"/></rdf:Seq></items></channel><item rdf:about="http://blogs.ya.com/cinefilia/c_12.htm"><title><![CDATA[La verdad sobre el Pianista Mudo]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/cinefilia/c_12.htm]]></link><description><![CDATA[Hace unos meses salió en todos los periódicos la noticia de que un hombre había sido encontrado en una playa inglesa, vestido de chaqueta y totalmente empapado. Al parecer era mudo y amnésico pero tocaba el piano con gran virtuosismo. La prensa lo bautizó como “El pianista mudo”.<br/><br/>La noticia causó gran interés, sobre todo por el hecho de que un hombre no recuerde nada excepto cómo tocar el piano y que no pueda comunicarse si no es a través de ese instrumento. La noticia estaba cargada de misterio y de romanticismo. Algo sólo propio de las novelas o las películas.<br/><br/>A estas alturas ya se sabe la verdad de lo que pasó. El joven tenía problemas psicológicos. Resulta que podía hablar, no tocaba el piano y era de Bavaria (Alemania). Lo de su virtuosismo era, al parecer, un rumor que empezó en la clínica donde estaba internado. Un día empezó a hablar, no era mudo, ni tampoco amnésico. Les dijo que su familia vivía en una granja de Bavaria, y que cuando lo encontraron en la playa había intentado suicidarse.<br/><br/>Es triste, pero esta última versión resulta más fácil de creer, aunque también es más deprimente. A todo el mundo le gustaba la primera, sobre todo por lo que he dicho antes, por el hecho de que parecía algo sacado de una película. La noticia era esperanzadora, indicaba que ciertas cosas no sólo ocurren en la ficción, y eso es algo que a todo el mundo le gusta oír. A todo el mundo le gusta pensar que es posible, que en el mundo puede haber historias así, con final feliz para los buenos y un justo castigo para los malos. <br/><br/>¿Cuánto tiene que cambiar el mundo para que una historia como la del pianista mudo pueda ser verídica?<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/cinefilia/c_11.htm"><title><![CDATA[Próximo estreno: El hombre del tiempo]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/cinefilia/c_11.htm]]></link><description><![CDATA[<img alt="JF" src="http://blogs.ya.com/cinefilia/http://blogs.ya.com/cinefilia/files/WeatherMan.jpg" align="left" border="1" /><br/>David Spritz (Nicolas Cage) es el hombre del tiempo de un canal local de Chicago que, a través de la pantalla, parece tener éxito y control sobre las cosas que le rodean. Pero lo cierto es que su vida personal deja mucho que desear.<br/><br/>A David le gustaría que su padre (Michael Caine) le respetara, que su ex mujer (Hope Davis) volviera con él, que su hija fuera feliz y que su hijo no se metiera en líos. Y su éxito profesional no parece solucionar estos problemas.<br/><br/>Gore Verbinski (La maldición de la Perla Negra) dirige esta película cargada de giros inesperados. Cuando la haya visto os diré más.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/cinefilia/c_10.htm"><title><![CDATA[Frank Abagnale, historia de un ladrón]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/cinefilia/c_10.htm]]></link><description><![CDATA[Generalmente las películas basadas en hechos reales cambian un poco la realidad para hacer hincapié en un aspecto del hecho, pero eso es algo que no pasa con la película de Steven Spielberg <i>Atrápame si puedes</i>. La historia de su protagonista, Frank Abagnale es fascinante tanto dentro como fuera de la pantalla. Quien vea la película pensará que es surrealista que un chico de diecisiete años pueda hacerse pasar por piloto, médico, abogado y profesor de universidad a lo largo de cinco años, pero fue un hecho muy real.<br/><br/>Frank nació a finales de los años cuarenta. Se crió en Nueva York. Cuando tenía dieciséis años sus padres se divorciaron. En la sala del tribunal, el juez le dijo a Frank que tenía que elegir entre vivir con su padre o con su madre. Aquello trastornó tanto a Frank que salió corriendo de la sala y huyó. A su madre no la volvió a ver hasta siete años después. A su padre no lo vio nunca más.<br/><br/>Cuando huyó, Frank modificó su carnet, de forma que pareciera que había nacido en 1938 en vez de en 1948, y como era alto y aparentaba más edad, no tuvo problema en fingir tener diez años más. Tenía un talonario de cheques que pronto empezó a estar sin fondos, por lo que tuvo que huir. Un día, al ver a unos pilotos de avión, se decidió por ese camino. Llamó a la compañía Pan Am y, haciéndose pasar por un piloto, preguntó adónde tenía que ir para adquirir otro uniforme. Le dieron la dirección de un almacén y allí adquirió uno. Cuando preguntó al del almacén cuánto tenía que pagar, el hombre le dijo que sólo tenía que dar su número de ficha, que ya se lo descontarían. Frank dio un número falso y se fue con el uniforme.<br/><br/>Estuvo volando gratis y cobrando cheques de la Pan Am durante dos años, hasta que dejó de hacerlo al cumplir los dieciocho, pues el FBI ya había emitido una orden de búsqueda. Decidió irse a Atlanta.<br/><br/>Quiso trasladarse a un apartamento de lujo, para lo cual le pedían que rellenara un impreso con la profesión, empresa, etc. Para no dar datos que pudieran comprobar, Frank puso que era médico. Buscó trabajo en un hospital en el que le dieron un puesto de sustituto, aunque en dicho puesto no tenía que diagnosticar ni recetar medicamentos a los pacientes, sólo tenía que supervisar los turnos. Estuvo allí un año.<br/><br/>Después se fue a Louisiana, donde no se exige la carrera de derecho para ejercer la abogacía, sólo hace falta estudiarse el código y pasar un examen. Frank hizo ese examen y lo aprobó, pasándose el año siguiente trabajando para el fiscal general. Después empezó a dar clases en una universidad como profesor de sociología. Su truco, ir una lección por delante de los alumnos. Mientras tanto seguía extendiendo cheques falsos. A lo largo de los años había perfeccionado sus técnicas, aunque al principio falsificaba los cheques con un método de “copiar y pegar”, ahora usaba métodos mucho más avanzados.<br/><br/>Finalmente la Interpol lo detiene en Francia. Fue juzgado y condenado un tiempo allí por falsificación, y cuando cumplió la condena fue extraditado a Suecia, donde también fue juzgado y condenado. Después lo juzgaron en Estados Unidos, donde lo condenaron a doce años.<br/><br/>En total había extendido cheques falsos por valor de 2,5 millones de dólares en veintiséis países y en los cincuenta estados de E.E.U.U. Y todo eso antes de cumplir los veintiún años.<br/><br/>Aunque la condena fue de doce años, sólo cumplió cuatro. Le dieron la condicional con la condición de que residiera en Houston (Texas) y de que trabajara para el gobierno. Desde entonces imparte cursos, seminarios y da clases en la academia del FBI sobre falsificación y dinero falso. Lleva más de veinticinco años haciéndolo, y posee una empresa de consultoría que desarrolla tecnología que se usa actualmente en carnets de conducir, pasaportes, billetes y otros documentos. Está considerado uno de los mayores expertos en falsificación del mundo, y es millonario. Tiene mujer y tres hijos.<br/><br/>La mayoría de la gente, cuando conoce la historia de Frank Abagnale, siente una sincera simpatía hacia él. ¿Por qué, si es un criminal? En mi opinión es porque no es un “criminal malo”. No es un asesino, ni un violador, es un ladrón. Y no es un ladrón de los que roba el dinero a una jubilada o a una familia pobre. Robaba a empresas multimillonarias, y lo hacía de una forma astuta e ingeniosa.<br/><br/>En cierto modo inspira simpatía porque en el fondo a todos nos gustaría hacer algo parecido. Quiero decir que nos gustaría ser tan audaces y vivir de una forma tan intensa, con lujos y persecuciones, dedicarnos a tantas profesiones, viajar de un lado a otro… y al final acabar ganando millones dentro de la ley y ser considerado un gran profesional. Steven Spielberg lo conoció personalmente para rodar la película, y después afirmó “Es capaz de venderte arena en el desierto”.<br/><br/>Algunos afirman que si pudo falsificar durante cinco años fue porque en los sesenta los sistemas de seguridad bancarios no eran tan avanzados como ahora, pero hay expertos en el tema que no niegan la posibilidad de que pueda haber más Franks Abagnale en el futuro. ¿Quién será el próximo? Y, lo más importante, ¿cómo lo hará?<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/cinefilia/c_9.htm"><title><![CDATA[Satisfacción]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/cinefilia/c_9.htm]]></link><description><![CDATA[En la película <i>Tienes un e-mail</i> hay una escena al principio en la que aparecen Meg Ryan y Tom Hanks caminando por separado en Nueva York, yendo a sus respectivos trabajos. Mientras lo hacen suena la canción <i>Dreams</i>, de <i>The Cranberries</i>, y ambos muestran una expresión de felicidad.<br/><br/>No, felicidad no es la palabra, más bien satisfacción. Los dos están en uno de esos momentos individuales en los que te sientes bien contigo mismo, con los demás y con el mundo. Momentos en los que piensas que la mayoría de los aspectos de tu vida están en equilibrio y hasta se te pasa por la cabeza la posibilidad de que el mundo sea un buen lugar para vivir.<br/><br/>Satisfacción. Eso es lo que sentía yo esta tarde, yendo al gimnasio. A pesar de que estaba cansado de todo el día. De que voy a tener los exámenes de diciembre muy próximos. De que dichos exámenes me van a incapacitar para disfrutar del puente de la Inmaculada. De que esta noche me la pasaré estudiando. A pesar de todo eso, me sentía satisfecho. Tanto que notaba un revuelo en el estómago y me costaba no sonreír.<br/><br/>En momentos así es difícil no escuchar <i>The Cranberries</i> en tu cabeza.<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/cinefilia/c_8.htm"><title><![CDATA[Holly a través de la ventana]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/cinefilia/c_8.htm]]></link><description><![CDATA[Mi habitación da a un patio interior. La ventana de enfrente está a unos siete metros. Es la habitación de una chica. Tendrá diecisiete. Aunque es mi vecina de ventana, sólo nos conocemos de vista a través del patio. Si nos conociéramos, la cosa tendría un toque a lo <i>Desayuno con diamantes</i>, los vecinos que para hablarse se asoman a la ventana.<br/><br/>Esta vecina (llamémosla Holly, en honor a la película) es algo peculiar. Siempre tiene la cortina abierta y la persiana subida (salvo cuando se cambia de ropa, supongo), parece que le dé igual que los vecinos vean todo lo que hace.<br/><br/>Su mesa está junto a la ventana, igual que la mía, por lo que nos vemos cuando estamos estudiando. Aunque Holly, lo que se dice estudiar, estudia poco. Se pasa el día con el móvil. La llaman, habla media hora, cuelga; la llaman, habla media hora, cuelga; llama ella, habla una hora, cuelga… En verano, si abres la ventana, puedes oír trozos de la conversación.<br/><br/><img alt="MNRV" src="http://blogs.ya.com/cinefilia/http://blogs.ya.com/cinefilia/files/moonriver.jpg" align="left" border="1" />En cierto modo, Holly resulta interesante. No porque sea guapa (es una chica normal, tampoco se sale), sino porque me resulta raro ver diariamente a alguien a tan poca distancia y no conocerle. Es como el videoclip de la canción <i>Bad day</i>, de Daniel Powter. Sólo que esto es la vida real, no un videoclip ni una película, y puede que no lleguemos a conocernos nunca.<br/><br/>Pese a todo, si un día la veo sentada en el alfeizar y cantando Moonriver como hace Audrey Hepburn en la película, me presentaré, aunque sea a grito pelao en el patio interior. Ciertas oportunidades, y sobre todo aquellas que no se ven más que en las películas, sólo se dan una vez en la vida.<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/cinefilia/c_7.htm"><title><![CDATA[RECOMENDACIONES: El jardinero fiel]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/cinefilia/c_7.htm]]></link><description><![CDATA[<img alt="JF" src="http://blogs.ya.com/cinefilia/http://blogs.ya.com/cinefilia/files/constant_gardener.jpg" align="right" border="1" /><br/>Justin Quayle (Ralph Fiennes), un diplomático británico que reside en África, recibe la noticia de que su mujer (Rachel Weisz), una importante activista, ha sido asesinada. Ante los intentos de la Embajada de hacer creer que la mataron unos ladrones, Justin empieza a investigar y descubre que su mujer había elaborado un importante informe acerca del falseamiento de los datos de la experimentación que hacía en África una empresa farmacéutica para conseguir la aprobación de un medicamento. Poco a poco, Justin se va dando cuenta de que no puede confiar en nadie, ni siquiera en sus amigos.<br/><br/>La película es muy buena, no sólo por el argumento y la intriga, sino porque refleja la situación actual de África, situación de la que mucha veces nos olvidamos. Cuando observas a través de la película algunas de las cosas que ocurren allí (y eso que en la peli no nos van a enseñar lo más duro), sientes impotencia y remordimientos por vivir tan bien como vivimos en los países desarrollados.<br/><br/>Si no la habéis visto, hacedlo, vale la pena.<br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/cinefilia/c_6.htm"><title><![CDATA[Amores en guerra]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/cinefilia/c_6.htm]]></link><description><![CDATA[Hablaba esta mañana con una compañera de clase, llamémosla Escarlata (le va al pelo, es muy práctica y un tanto orgullosa) sobre fantasías. Pero no de las sexuales, más bien de las románticas. Es decir, del tipo de relación que nos gustaría tener porque la hemos visto en un libro o en una peli pero que todos sabemos que es imposible que la vivamos.<br/><br/>Escarlata dice que le gustaría el tipo de relación en que el tío y la tía comparten un ideal, y militan por dicho ideal, corren riesgos juntos, se rebelan, etc. Yo le he dicho que la mía sería la típica relación de película ambientada en plena guerra mundial en la que una mujer de alta posición cuyo marido está inmerso en luchar contra los nazis comienza una relación adúltera con otro hombre atormentado y que intenta no pensar en que el mundo está en guerra.<br/><br/>Películas con ese argumento hay un montón (<i>Los cuatro jinetes del Apocalipsis</i>, <i>El fin del romance</i>, <i>El paciente inglés</i>), y a mí me gustaría vivir una historia de amor como esa. No es que una guerra mundial me dejase indiferente como al protagonista de la película, simplemente me gusta la idea de dos personas que, aunque en circunstancias normales no habrían iniciado nada, al estar el mundo en guerra y todo su entorno se viene abajo necesitan unirse, de forma clandestina, para librarse mutuamente de la pesadilla, aunque más tarde tengan que regresar a la vida real.<br/><br/>Puede que sea esa mi fantasía por exceso de rutina, o porque en el cine nos lo pintan muy apasionado. O puede que sea porque debe de ser genial que, de entre todos los hombres del mundo, tú seas el único que es capaz de hacer que la protagonista lo olvide todo, la guerra, su posición y su marido, durante el rato que estáis juntos.<br/><br/>Le estaba explicando todo esto a Escarlata cuando me ha interrumpido:<br/><br/>- Eso no tiene sentido. ¿De qué sirve esa clase de relación si no te ayuda a pagar una hipoteca?<br/><br/>Una chica práctica, ya lo he dicho antes.<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/cinefilia/c_5.htm"><title><![CDATA[Así empieza la Navidad en las películas]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/cinefilia/c_5.htm]]></link><description><![CDATA[En muchas películas, cuando en la ciudad en que se ambienta llega el invierno y la Navidad, se nos indica porque vemos imágenes de nieve mientras los protagonistas caminan y se escucha la canción Winter wonderland.<br/><br/>Aquí no ha nevado. Pero esta tarde hacía bastante frío. Había mucha gente por la calle. Una mini-feria del libro recibía a los curiosos. Puestos ambulantes de castañas, en la fachada del Corte Inglés estaban empezando a colocar los adornos de Navidad, y en la esquina un hombre con un acordeón tocaba la canción Somewhere over the rainbow. Con todo ese entorno he empezado a escuchar en mi cabeza, de repente, la canción Winter wonderland. Siendo noviembre me ha resultado extraño, ¿es por la cercanía de la navidad, o por la del invierno? ¿Acaso los comercios, la gente y la calle fabrican el ambiente navideño? Resulta difícil de creer, la escena de esta tarde ha sido bastante espontánea ¿O es que estoy demasiado influido por las películas?<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/cinefilia/c_4.htm"><title><![CDATA[RECOMENDACIONES: Otra mujer]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/cinefilia/c_4.htm]]></link><description><![CDATA[<img alt="OM" src="http://blogs.ya.com/cinefilia/http://blogs.ya.com/cinefilia/files/OM.jpg" align="left" border="1" />Marion (Gena Rowlands) es una escritora de cincuenta años casada y con una brillante carrera a sus espaldas. Durante toda su vida se ha regido por decidir siempre lo más razonable e inteligente, y todo el mundo coincide en que su vida es prácticamente perfecta.<br/><br/>Un día, en su estudio, Marion descubre que puede escuchar las consultas del psiquiatra del piso adyacente a través del conducto de respiración. Al oír la terapia de una mujer de carácter frágil (Mia Farrow), Marion siente curiosidad por conocer a esa mujer. Un día, por casualidad, coincide con ella en una galería y deciden comer juntas. A lo largo de la película Marion repasa los momentos clave de su vida a través de flashbacks, y es en esa comida cuando se da cuenta de que posiblemente su vida no sea tan perfecta ni sus decisiones tan acertadas.<br/><br/>Woody Allen nos ofrece una película dramática, bien argumentada y muy interesante, que nos hace pensar en el paso del tiempo y la necesidad de cometer errores de vez en cuando. A mí me encantó, os la recomiendo.<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/cinefilia/c_3.htm"><title><![CDATA[Cuando ves a Gilda en la facultad]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/cinefilia/c_3.htm]]></link><description><![CDATA[La mayoría de la gente, cuando ve la película <i>Gilda</i>, no comprende. Es cierto, Rita Hayworth es atractiva, pero no tanto como para causar la fascinación que causa entre los protagonistas. Mi teoría es que algunas personas, por alguna razón física o química, ejercen una gran influencia sobre las que están a su alrededor, influencia que no se puede notar a través del celuloide.<br/><br/>Todo el mundo sabe que las personas emitimos feromonas sexuales, como los animales, y es lógico pensar que si una persona en concreto emite más feromonas que los demás, resultará mucho más atractiva independientemente de su aspecto físico.<br/><br/>En el campus hay una Gilda. Aprovecho para decir que cuando hable de alguien (amigos, conocidos…) en este blog usaré nombres sacados del cine para proteger su identidad. En fin, a esta la llamo Gilda porque representa lo que hablaba antes. No sé si es que emite una energía sexual o qué, pero todo el campus babea por estar con ella. Y físicamente no es gran cosa, pero no sé, tiene algo.<br/><br/>Yo tengo novia. Es guapa, inteligente, la quiero y mis relaciones sexuales con ella son totalmente satisfactorias. Pero cuando veo a Gilda en la biblioteca o en la cantina, no puedo evitarlo. Me imagino con ella en el w.c., follando salvajemente. Fantaseo con acercarme y hablarle, o que se acerque ella a mí y nos vayamos a un aula vacía o al ascensor y aprovechar la situación. No es que me vaya la infidelidad, pero con esta tía es imposible no fantasear. Lo que atrae de ella no es amor, es algo puramente físico.<br/><br/>Nadie quiere tener una relación seria con Gilda. Sabes que no es buena, que si te implicas emocionalmente te hará daño, que sólo sería un rollo sexual, pero aun así te atrae, como todo lo prohibido, lo que unido a su influjo sexual la hace aun más atractiva. Sé que podría lanzarme, e incluso ligármela con cierta facilidad (Gilda suele liarse con bastantes tíos del campus), pero entonces dejaría de fascinarme. Ya no sería lo mismo. Para mí, ella ya no sería Gilda.<br/>]]></description></item></rdf:RDF>
