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Desde Lima Town
Existe una pelicula que está esperándonos, siendo imprescindible no contó con aquella gigantesca exposición de los medios, siendo genial no te la comentó nadie, siendo necesaria ni te enteraste del título. Sin embargo esta ahí y quiere llegar a tu corazón, abrir tu mente y quizás cambiarte un poco la vida.
 
VOCES INOCENTES
de Luis Mandoki
2004 Mexico USA Puerto Rico Drama
Con Carlos Padilla, Leonor Varela

Chava es un niño muy despierto, esta conociendo el primer amor, le encanta como a los otros niños de su edad jugar a las bolitas y hacer cometas de papel, ademas de ser muy aplicado en el colegio y pronto llegar a cumplir los doce años, tal vez ahí empiece el problema.

Porque al llegar a esa edad será reclutado por el ejercito salvadoreño para combatir al FMLN en un proyecto de captar niños antes que estos sean reclutados por los guerrilleros, su mayor preocupación será dejar a su madre y a sus dos hermanos menores quienes todos los días sortean disparos y bombas provenientes de ambos flancos.

Oscar Orlando Torres, quien es el guionista, nos brinda su testimonio en esta producción, la cual basa sus primeros años en El Salvador para recrear una historia que tal vez jamas pudo ser contada, si tan solo una sola de aquellas miles de balas hubiera cruzado unos milimetros mas cerca.

Voces inocentes cuenta con una hermosa fotografía, actuaciones increibles, como es el caso de los mas pequeños, quienes derrochan una magistral identificación con sus personajes.
Mandoki, el director, ha trabajado en EEUU en películas irregulares tales como "Mensaje en la Botella" con Kevin Costner o en "Cuando un hombre ama a una mujer" con Andy García y Meg Ryan, sin embargo sentía que debia pagar una cuota para con su comunidad y lo logra aceptando este bello proyecto que aunque llevó a la bancarrota a la productora mexicana Altavista concreta lo que muy pocos han logrado, transmitir un mensaje que llegue a pocas personas pero que llegue al fin y al cabo.

Voces Inocentes es el ejemplo perfecto de aquella flor que aunque crezca en el fango, sigue siendo hermosa y permite que uno llegue a dos conclusiones despues de ver esta película.

La primera, es que el cine no tiene una correspondencia entre calidad y cantidad, entre taquilla y buen gusto, para ser mas claros sorprende el hecho que no haya sido estrenada ni en el uno por ciento de las salas latinoamericanas, aunque eso no sea nuevo, no deja de alarmarnos la energía que concentramos en tratar de no vernos en nuestra propia realidad.

La segunda conclusión es que se acabaron los cuatro grandes directores que dominan el buen arte audiovisual, demostrando que se puede hacer buen cine con bajos recursos y mucha creatividad.

A prestar pues, mucha atención, por que se puede hallar una verdadera joya donde uno menos lo espere, tal vez en nuestras propias narices mientras alquilamos "Los cuatro fantásticos" nos esté esperando algo interesante a la vuelta del exhibidor...
 
ZATOICHI
de Takeshi Kitano
2003 Japón
Takeshi Kitano, Tadanobu Asano

Una vez mas el maestro Kitano ( Las vacaciones de Kikujiro ) nos demuestra que no es pura casualidad tanta genialidad, dirige y actúa en esta película que se añade como una nueva joya en el cine japonés, lo curioso es que hace de un guerrero ciego y segun sus palabras, actuar y dirigir con los ojos cerrados es una de las cosas mas difíciles del mundo.

Este personaje que ha sido llevado al cine múltiples veces es producto de esa fascinación oriental por los guerreros solitarios y errantes, Zatoichi es un perfecto ejemplo de ello, sin embargo esta película aporta nuevas características.

La estética visual es lo mas notable en esta entrega, cada fotograma es una postal que nos lleva a un viaje donde experimentaremos alegría, tristeza, asombro y admiración, mucha admiración.

Indispensable para los seguidores del buen cine de acción y para demostrar que en este género no todo es Tarantino, otro director y guionista notable, quien a su vez se ha alimentado mucho de esta vertiente.

Kitano incluye una escena de danza, ejecutada por "Los Stripes" un grupo de baile japones y por el elenco mismo que haría sonrojar a los mas experimentados bailarines del mismísimo carnaval de Rio, esta sola escena justifica con creces todo el esfuerzo en conjunto, que Kitano reconoce generosamente junto a sus técnicos y empleados quienes lograron hacer de esta película, la sensación que rompió en todo el festival de Venecia en el año 2004.