charme mesetario
Tras semanas de indirectas telefónicas de mi querida madre acerca de mi escaso apego por;
a) mi familia indirecta (tíos, primos y vecinas del pueblo de toda la vida, de las que vienen de visita en zapatillas y bata de boatinée)
b)por el pueblo del que es originaria mi familia y toda la corte de los parientes anteriormente citados
He decidido que este fin de semana toca pasarlo en el pueblo.
El pueblo está a 20 Km y llevo meses sin ir. Tiene una chopera, una escuela y dos bares con botellines a 80 cents. y chatos de vino a 50. Antes me encantaba.
Al principio de los tiempos, de mis tiempos, era el lugar de los veranos de sol aplastante, coche fantástico en la tele y tardes haciendo casetas con los “chicos del pueblo”, agresivos y roñosos, que a los de fuera nos inspiraban miedo y admiración.
Luego vino la formación de pandillitas. Yo iba con unas chicas de Madrid, más pijas, más monas y más mayores. Nos la pasábamos entregadas a fumar Chester detrás de la iglesia y a espiar y a hacer comentarios obscenos acerca de los tíos de bilbao del grupito punki/borroka del pueblo. Las tías del grupito punki/borroka, nos odiaban porque nos liábamos con sus hombres fetiche, a saber, el Rulos, Julián tres piernas (por qué se llamaba así..?) y el punki Drubén (ese mote sí recuerdo que venía de la unión de drogas+Rubén). Jugábamos al juego de la verdad tardes enteras, sonsacando a la Bego los detalles de su rollo con el Rulos y alucinando en technicolor cuando la Elenota nos contó que había tocado la polla a uno. Veranos.
Más mayor conocí allí al innombrable S, que llegó, me enamoró y se fue sin volver a aparecer hasta años más tarde. Comencé a ir cada vez menos, algún fin de semana aislado a hacer fiestas caseras con amigos de Valladolid.
Ahora voy una o dos veces al año, a sorprenderme de lo yenis que se han vuelto las del clan borroka y a ver al Rulos convertido en diseñador pijo. Del grupito púber, todas están ya hechas unas marus con niños, menos la bella K, cuya amistad sigo cultivando. A veces, en el finde de fiestas (que es este) viene el innombrable S, me entra la nostalgia y me hago la encontradiza frente a su casa. Este año, si viene, lo hará con la novia. La bella K. y yo, criticaremos y lanzaremos premoniciones maléficas a la feliz pareja desde la esquina del bar de los chatos a 50.
Nadie puede negar que el pueblo tiene su encanto. Le charme.
a) mi familia indirecta (tíos, primos y vecinas del pueblo de toda la vida, de las que vienen de visita en zapatillas y bata de boatinée)
b)por el pueblo del que es originaria mi familia y toda la corte de los parientes anteriormente citados
He decidido que este fin de semana toca pasarlo en el pueblo.
El pueblo está a 20 Km y llevo meses sin ir. Tiene una chopera, una escuela y dos bares con botellines a 80 cents. y chatos de vino a 50. Antes me encantaba.
Al principio de los tiempos, de mis tiempos, era el lugar de los veranos de sol aplastante, coche fantástico en la tele y tardes haciendo casetas con los “chicos del pueblo”, agresivos y roñosos, que a los de fuera nos inspiraban miedo y admiración.
Luego vino la formación de pandillitas. Yo iba con unas chicas de Madrid, más pijas, más monas y más mayores. Nos la pasábamos entregadas a fumar Chester detrás de la iglesia y a espiar y a hacer comentarios obscenos acerca de los tíos de bilbao del grupito punki/borroka del pueblo. Las tías del grupito punki/borroka, nos odiaban porque nos liábamos con sus hombres fetiche, a saber, el Rulos, Julián tres piernas (por qué se llamaba así..?) y el punki Drubén (ese mote sí recuerdo que venía de la unión de drogas+Rubén). Jugábamos al juego de la verdad tardes enteras, sonsacando a la Bego los detalles de su rollo con el Rulos y alucinando en technicolor cuando la Elenota nos contó que había tocado la polla a uno. Veranos.
Más mayor conocí allí al innombrable S, que llegó, me enamoró y se fue sin volver a aparecer hasta años más tarde. Comencé a ir cada vez menos, algún fin de semana aislado a hacer fiestas caseras con amigos de Valladolid.
Ahora voy una o dos veces al año, a sorprenderme de lo yenis que se han vuelto las del clan borroka y a ver al Rulos convertido en diseñador pijo. Del grupito púber, todas están ya hechas unas marus con niños, menos la bella K, cuya amistad sigo cultivando. A veces, en el finde de fiestas (que es este) viene el innombrable S, me entra la nostalgia y me hago la encontradiza frente a su casa. Este año, si viene, lo hará con la novia. La bella K. y yo, criticaremos y lanzaremos premoniciones maléficas a la feliz pareja desde la esquina del bar de los chatos a 50.
Nadie puede negar que el pueblo tiene su encanto. Le charme.
el dimo y mi frustración laboral
Mi jefa ha venido super feliz hoy al laboratorio con un Dimo, que para quien no lo sepa , es una máquina de hacer etiquetas para poner nombre a las cosas.
Se ha metido sutilmente con mi archivo y yo, pobre de mí, para demostrar mi (juas) proactividad me he pasado todo el día haciendo putas etiquetas de nombres de proveedores y de materias primas y de todo. Hacía etiquetas, las pegaba en carpetillas y rumiaba letanías maléficas. La muchacha, me miraba super bien. Y me jode. Me paso el día escribiendo sesudos mails sobre los tiempos de cristalización de los polímeros que nos vienen malos a miles de fulanos que sesudamente me contestan y mi jefa me sonríe si hago etiquetas.
Pofale. Frustrada estoy.

Se ha metido sutilmente con mi archivo y yo, pobre de mí, para demostrar mi (juas) proactividad me he pasado todo el día haciendo putas etiquetas de nombres de proveedores y de materias primas y de todo. Hacía etiquetas, las pegaba en carpetillas y rumiaba letanías maléficas. La muchacha, me miraba super bien. Y me jode. Me paso el día escribiendo sesudos mails sobre los tiempos de cristalización de los polímeros que nos vienen malos a miles de fulanos que sesudamente me contestan y mi jefa me sonríe si hago etiquetas.
Pofale. Frustrada estoy.

ójala esté alopécico
Ayer hablé con el innombrable S. Con la excusa de un futurible viaje a Bilbao a ver el Guggenhein que estamos planeando Eneko, Juan y yo, me salió la vena psicopatológica y le hice la llamadita de rigor para pedir su asesoramiento sobre albergues/bares/carreteras de buen bilbaino.
Sé que es patético por mi parte, que no estaba solo, que estaría su novia rondando por ahí, pero qué voy a hacer si la voz ultragrave de este tío me sigue conmoviendo al cabo del tiempo.
Hace tres años que no lo veo, seguramente esté con la alopecia avanzada, sin oficio ni beneficio (esto no es conjetura, lo dijo él en su último mail), empeñado en componer esa mierda de música “liberada de las reglas de la armonía, con esquemas de composición matemáticos” para la que alguna vez llegó el muy vil a pedirme mi asesoramiento de buena chica científica. Seguirá delgadísimo y desgarbado, puro hueso y ángulos y desnudará a otra sobre su colcha de Epi y Blas.
Pero no elegimos de quién nos colgamos.
Cada vez me acuerdo menos de él, ya nunca lloro con ciertas canciones, ni me parece ver su cazadora gris por la calle. Incluso me parece algo ñoña la música que solíamos escuchar.
Pero una vez al mes, como si fuera una especie de menstruación psicológica maligna, me suelo acordar de él.
Ay, intensamente.
Sé que es patético por mi parte, que no estaba solo, que estaría su novia rondando por ahí, pero qué voy a hacer si la voz ultragrave de este tío me sigue conmoviendo al cabo del tiempo.
Hace tres años que no lo veo, seguramente esté con la alopecia avanzada, sin oficio ni beneficio (esto no es conjetura, lo dijo él en su último mail), empeñado en componer esa mierda de música “liberada de las reglas de la armonía, con esquemas de composición matemáticos” para la que alguna vez llegó el muy vil a pedirme mi asesoramiento de buena chica científica. Seguirá delgadísimo y desgarbado, puro hueso y ángulos y desnudará a otra sobre su colcha de Epi y Blas.
Pero no elegimos de quién nos colgamos.
Cada vez me acuerdo menos de él, ya nunca lloro con ciertas canciones, ni me parece ver su cazadora gris por la calle. Incluso me parece algo ñoña la música que solíamos escuchar.
Pero una vez al mes, como si fuera una especie de menstruación psicológica maligna, me suelo acordar de él.
Ay, intensamente.
yo como marido infiel
Esta semana, como estaba Eneko de vacaciones en Cloe, me la he pasado entera saliendo de trabajar a las 8 y luego saliendo de cubatillas, que nos hacían mal a la tripa, pero que nos hacían de reir.
Así que he tenido al blog criando polillas.
Me empiezo a justificar como un marido infiel.
El principio del fin.
Así que he tenido al blog criando polillas.
Me empiezo a justificar como un marido infiel.
El principio del fin.
wonderwall y el reino de la lycra
Llegué el domingo de la playita de Ajo, una de las más bonitas que he visto nunca, con acantilados y poca gente.
A la playa, costó llegar. Cuatro horas de viaje, con Juan y Eneko asados en mi horno-coche pero felices escuchando la obra omnia del Brett Anderson, desde Suede hasta el Here come the Tears y especulando , el Eneko y yo, acerca de si el Brett sería sexualmente vicioso o no. Cuando llegamos y nos encontramos con David y el brasileño surfero, habían cerrado el camping así que nos tocó montar las tiendas en la playa. Cenamos una hamburguesa en un extraño chiringuito en el que todos los camareros eran muy gordos e hicimos un poco de botellón. Para dormir, estábamos super estrechos en la tienda así que a las 9 ya estábamos despiertos. Yo, al despertar, abrí la cremallera de la tienda toda emocionada, pensando en encontrar la vista del mar, pero lo que vi, fue un hombre como de 60 años, desnudo y sonriente, como si fuera una visión zen. Al resto les dio asco, a mí no. No sé si me explico. No.
De buena mañana, nos trasladamos al camping que tan cruelmente nos cerró sus puertas la noche anterior. Era cutre, con muchas marujas de bilbao y manolos con riñonera. Volvimos a la playa y volvimos a comer en el bar de los camareros gordos y sonrientes. Segunda visión zen.
Tras quemarme a raíz de mi siesta playera, decidimos salir por Noja. Para salir, quedamos con una exnovia de Juan que vive en ajo y que insistía en quedarnos a pasar la nuit en la verbena de Ajo, porque actuaba Manolo Royo. Gente friki. En fin.

Noja nos pareció lo más jincho que habíamos visto en nuestras poco mundanas vidas. Estaba infestado de quinceañeras agresivas lanzándose improperios tipo “cacho puta, cómete un cagao, zorraputa” y moviendo caderas gordas a ritmo del reggetón, o como se escriba. La gente era muy fea, ellas vestidas todas como de mercadillo, con licras rosas y pelos con permanente y laca Nelly. Ellos con camisas brillantes de vivos colores o camisetas y coronas bakalas (o pelo cenicero, en honor a Superputo).
Eneko y yo, queríamos entrar a una Herriko taberna que había a ver si entre mullets vascos, ikurriñas y músicota de Kortatu, conseguíamos escapar del reino de la lycra. Pero la ex de Juan, nos llevó a un bar ambientado en plan chiringuito tropical. Fue la muerte. Me puse a hacer ojitos a un feo, porque sin gafas no le veía bien la cara y me parecía interesante. Menos mal que estaba toda roja de mi quemazón vespertina y resudada y fea y no se dio por aludido. Ay, que luego le vi al irme y era como clon de Marichalar.
Dormimos, cogí el coche y volvimos oyendo Oasis. Una parece que se ve vieja cuando empieza a decir eso de “esta canción es de mis tiempos”. Yo llevaba años sin oír Wonderwall.
Me emocionó.
Wonderwall es de mis tiempos.
A la playa, costó llegar. Cuatro horas de viaje, con Juan y Eneko asados en mi horno-coche pero felices escuchando la obra omnia del Brett Anderson, desde Suede hasta el Here come the Tears y especulando , el Eneko y yo, acerca de si el Brett sería sexualmente vicioso o no. Cuando llegamos y nos encontramos con David y el brasileño surfero, habían cerrado el camping así que nos tocó montar las tiendas en la playa. Cenamos una hamburguesa en un extraño chiringuito en el que todos los camareros eran muy gordos e hicimos un poco de botellón. Para dormir, estábamos super estrechos en la tienda así que a las 9 ya estábamos despiertos. Yo, al despertar, abrí la cremallera de la tienda toda emocionada, pensando en encontrar la vista del mar, pero lo que vi, fue un hombre como de 60 años, desnudo y sonriente, como si fuera una visión zen. Al resto les dio asco, a mí no. No sé si me explico. No.
De buena mañana, nos trasladamos al camping que tan cruelmente nos cerró sus puertas la noche anterior. Era cutre, con muchas marujas de bilbao y manolos con riñonera. Volvimos a la playa y volvimos a comer en el bar de los camareros gordos y sonrientes. Segunda visión zen.
Tras quemarme a raíz de mi siesta playera, decidimos salir por Noja. Para salir, quedamos con una exnovia de Juan que vive en ajo y que insistía en quedarnos a pasar la nuit en la verbena de Ajo, porque actuaba Manolo Royo. Gente friki. En fin.

Noja nos pareció lo más jincho que habíamos visto en nuestras poco mundanas vidas. Estaba infestado de quinceañeras agresivas lanzándose improperios tipo “cacho puta, cómete un cagao, zorraputa” y moviendo caderas gordas a ritmo del reggetón, o como se escriba. La gente era muy fea, ellas vestidas todas como de mercadillo, con licras rosas y pelos con permanente y laca Nelly. Ellos con camisas brillantes de vivos colores o camisetas y coronas bakalas (o pelo cenicero, en honor a Superputo).
Eneko y yo, queríamos entrar a una Herriko taberna que había a ver si entre mullets vascos, ikurriñas y músicota de Kortatu, conseguíamos escapar del reino de la lycra. Pero la ex de Juan, nos llevó a un bar ambientado en plan chiringuito tropical. Fue la muerte. Me puse a hacer ojitos a un feo, porque sin gafas no le veía bien la cara y me parecía interesante. Menos mal que estaba toda roja de mi quemazón vespertina y resudada y fea y no se dio por aludido. Ay, que luego le vi al irme y era como clon de Marichalar.
Dormimos, cogí el coche y volvimos oyendo Oasis. Una parece que se ve vieja cuando empieza a decir eso de “esta canción es de mis tiempos”. Yo llevaba años sin oír Wonderwall.
Me emocionó.
Wonderwall es de mis tiempos.
yo fui un científico
Hoy ha venido a mi laboratorio el comercial de polímeros más guapo que haya visto en mi vida. Deja la compañía el comercial de toda la vida (que ya era el proveedor que más bueno estaba, un italiano bien majo) y ponen a un Jude Law con conocimientos poliméricos en su lugar. La reunión ha sido vergonzosa, con el comercial que se va a pirar dando explicaciones técnicas de su proceso y sus sistemas de control y con las 2 ingenieras de producción y yo, absortas en las caídas de ojos del comercial Jude Law.

Y es que en esta vida sirve de mucho ser guapo.
En las dos multinacionales en las que he trabajado, los empleados, en general, eran ligeramente más guapos que la media de la población. Y no estoy hablando de trabajos de azafata o de dependienta del Zara, sino de puestos técnicos en los que en ningún caso aparece tener buena presencia como requisito. Injusto, pero cierto. Y sin embargo, en los institutos, en la uni y en general en aquellos trabajos a los que se accede por una oposición, el profesorado o funcionariado es muy feo, cuasirozando el frikismo.
También hay carreras de guapos y carreras de feos.
Por ejemplo, en bellas artes, arquitectura y carreras de letras, la gente está muy buena. Visten bien y tienen vida social y sexual. Sin embargo, después de haberme pasado 5 años de mi existencia en la facultad de Ciencias, puedo asegurar que en ciencias la gente es (éramos) super fea. Íbamos a clase en chandal y con grasa en el pelo. Nos molaba movernos por la fac con la bata de laboratorio corroída por ácidos y con manchones orgánicos y con la calculadora de super gráficos asomando de los bolsillos del vaquero. Yo lo echo de menos. Ahora, la gente que me conoce, se ríe un poco de mí, porque voy con mis taconcitos y mi maquillaje a currar, cuando yo he sido lo puto peor en cuanto a arreglo personal. He ido a clase en pijama, me he tirado semanas sin lavarme el pelo y hasta he llevado gafas rotas y pegadas con celo.
Pero qué queréis que os diga, a mí hasta me gustaba. Nadie puede imaginar la superioridad que se siente en el aulario (resolviendo ecuaciones diferenciales de un metro de largas, con las gafas y los vaqueros cutres) sobre cualquier niña pija de derecho o de turismo, estudiando con sus pantaloncitos beige y su bolsito del caballo super ideal para llevar el código civil. Y no digo nada de las petardas de magisterio, con su pinta de provincias, sus peinados de pelu de barrio y sudando la gota gorda para aprenderse la demostración del teorema de pitágoras. Cómo nos reíamos...
Me está quedando un post estudiantilmente xenófobo, pero en algún lugar tenía que plasmar cual proceso catártico las horas de amargamiento y cotilleo en bibliotecas públicas y aularios que me ha tocado pasar en esta vida. Se admiten críticas y pullas hacia los científicos. Espero vuestros comments.

Y es que en esta vida sirve de mucho ser guapo.
En las dos multinacionales en las que he trabajado, los empleados, en general, eran ligeramente más guapos que la media de la población. Y no estoy hablando de trabajos de azafata o de dependienta del Zara, sino de puestos técnicos en los que en ningún caso aparece tener buena presencia como requisito. Injusto, pero cierto. Y sin embargo, en los institutos, en la uni y en general en aquellos trabajos a los que se accede por una oposición, el profesorado o funcionariado es muy feo, cuasirozando el frikismo.
También hay carreras de guapos y carreras de feos.
Por ejemplo, en bellas artes, arquitectura y carreras de letras, la gente está muy buena. Visten bien y tienen vida social y sexual. Sin embargo, después de haberme pasado 5 años de mi existencia en la facultad de Ciencias, puedo asegurar que en ciencias la gente es (éramos) super fea. Íbamos a clase en chandal y con grasa en el pelo. Nos molaba movernos por la fac con la bata de laboratorio corroída por ácidos y con manchones orgánicos y con la calculadora de super gráficos asomando de los bolsillos del vaquero. Yo lo echo de menos. Ahora, la gente que me conoce, se ríe un poco de mí, porque voy con mis taconcitos y mi maquillaje a currar, cuando yo he sido lo puto peor en cuanto a arreglo personal. He ido a clase en pijama, me he tirado semanas sin lavarme el pelo y hasta he llevado gafas rotas y pegadas con celo.
Pero qué queréis que os diga, a mí hasta me gustaba. Nadie puede imaginar la superioridad que se siente en el aulario (resolviendo ecuaciones diferenciales de un metro de largas, con las gafas y los vaqueros cutres) sobre cualquier niña pija de derecho o de turismo, estudiando con sus pantaloncitos beige y su bolsito del caballo super ideal para llevar el código civil. Y no digo nada de las petardas de magisterio, con su pinta de provincias, sus peinados de pelu de barrio y sudando la gota gorda para aprenderse la demostración del teorema de pitágoras. Cómo nos reíamos...
Me está quedando un post estudiantilmente xenófobo, pero en algún lugar tenía que plasmar cual proceso catártico las horas de amargamiento y cotilleo en bibliotecas públicas y aularios que me ha tocado pasar en esta vida. Se admiten críticas y pullas hacia los científicos. Espero vuestros comments.
six sigma & santander
Tengo nuevo jefe, uno que es experto en proyectos six sigma y que nos da la super brasa con nuestras metodologías de trabajo. Así que a raíz de la reforma de nuestros procedimientos que nos ha sugerido, ya comienzo con el mal vicio de empezar a salir de currar tarde.
Amargamientos rutinarios aparte, esta semana estoy semi feliz porque nos vamos a Santander de camping el finde. Me he comprado una tienda en el DIA% por 12 euros, que es plateada y púrpura, como si fuera un puticlub. En la tienda, que es de 1.75 x 2 m. tenemos que dormir el Eneko, el David y yo. Le digo a David que vaya teto, lo de dormir en tal promiscuidad y se ríe. Mala espina me da esto.
La cosa, es que el David tiene una empresa de importaciones y se supone, que él y dos socios más que vienen (que duermen en la otra tienda) van a ir a ofrecer sus cositas importadas a los minoristas. Suena como de coña una empresa en la que los socios se alojan en campings, pero bueno, será cosa de reducir gastos. Y mientras, el Eneko y yo a la playita, a hacer nudismo, que siempre se echa una unas risas cotilleando sobre tetas caídas o penes raros. Me muero de ganas de nadar en el agua fría del Cantábrico.
Amargamientos rutinarios aparte, esta semana estoy semi feliz porque nos vamos a Santander de camping el finde. Me he comprado una tienda en el DIA% por 12 euros, que es plateada y púrpura, como si fuera un puticlub. En la tienda, que es de 1.75 x 2 m. tenemos que dormir el Eneko, el David y yo. Le digo a David que vaya teto, lo de dormir en tal promiscuidad y se ríe. Mala espina me da esto.
La cosa, es que el David tiene una empresa de importaciones y se supone, que él y dos socios más que vienen (que duermen en la otra tienda) van a ir a ofrecer sus cositas importadas a los minoristas. Suena como de coña una empresa en la que los socios se alojan en campings, pero bueno, será cosa de reducir gastos. Y mientras, el Eneko y yo a la playita, a hacer nudismo, que siempre se echa una unas risas cotilleando sobre tetas caídas o penes raros. Me muero de ganas de nadar en el agua fría del Cantábrico.
orgullo, segunda parte
Continúo desde el instante en que Eneko postuló que él “heterosexual no era”
Con mi trauma a cuestas, me fui a comprar catxis con el Eneko, que en Madrid se llaman minis. A mí, como me sentía en deuda por la confesión de Eneko, me dio por contarle, mientras íbamos al chiringuito de la bebida, un montón de cosas ocultas de mi vida sexual. Tarde de calor, sudor y confesiones. Suena como un programa de Ana Rosa.
Y nos unimos a la feliz manifestación. Asados pero contentos, como todo el mundo. Vimos a los famosetes y ligamos y sudamos. Como todo el mundo.
A mí me dio mucha alegría la manifestación, desde luego, fue una bonita respuesta al gris desfile del foro de la familia este.
A propósito de la mani, y con voluntad de tocar la moral, cierta persona de mi entorno un poco ultracatólica, me escribió el correo siguiente:
De: xxxxxx@yahoo.es>
Enviado el: domingo, 10 de julio de 2005 12:53:03
Para: e.
Bueno, he visto estas imagenes del desfile del
orgullo.
http://www.hazteoir.org/modules.php?name=Noticias&file=article&sid=705
q vergüenza
Arcadas me dieron de ver los comentarios de las imágenes y contesté lo siguiente:
De: e. xxxxx@hotmail.com>
Enviado el: domingo, 10 de julio de 2005 20:27:48
Para: xxxxxx@yahoo.es
Asunto: RE:
Ufff,
A ver:
Primero: La plataforma "hazte oír" es de lo peor, cuasi-integrista y rancia, rancia, rancia. No sé si entras habitualmente, pero si te das una vuelta por la page y los foros, verás que da hasta miedo. Pero bueno, admitamos que es una fuente de información.
Las fotos y los comments, se centran en lo ofendidos que se sienten pq alguien haga mofa del papa. Lo llaman blasfemo. Ya el hecho de que alguien en pleno siglo XXI use la palabra "blasfemo", me parece de coña, pero bueno, admitamos que la manifestación fue blasfema.
Ahora bien,
No sé por qué es ofensivo disfrazarse del papa y no es ofensivo, por ejemplo, ponerse una careta del Aznar o del Zapatero. Porque lo siento, pero para mucha gente (y me incluyo) el papa no es ninguna divinidad ni representante de dios en la tierra sino un personaje público, susceptible de mofa y crítica al igual que lo hacemos (y menos mal, lo contrario no sería sano) acerca de los políticos. Ejemplos de mofa y crítica sobre ZP, puedes encontrar a cientos en la paginita "hazte oír".
Este personaje público y algunos de sus seguidores, han calificado la homosexualidad de enfermedad y sostienen que un homosexual no debería tener derecho a casarse por lo civil (lo de casarse por la iglesia, me parece estupendo q no dejen hacerlo, cada cual manda en su casa). Es decir, pretenden que se siga manteniendo una discriminación considerada injusta por 2/3 de la población. Pero eso sí, a ellos no se les puede criticar, ni burlarse de sus santos iconos, sus mitras y sus vírgenes (que repito, para mí y muchos otros, tienen la misma significación q una barbie o un clip faimobil). Que yo vea, en esta manifestación nadie pide una reducción de los derechos civiles de los cristianos. Hay coña e ironía. En la del Foro de la Familia que convocó esta dichosa plataformita (que repito, da miedo) todo el mundo repitió toooodo lo que respetaba el homosexualismo, mientras pedía una reducción de derechos. Sin coña ni ironía, como lobos disfrazados con piel de cordero, pero pidiendo una reducción de derechos.
Por cierto y por último, me meo de la risa en la foto q sale la pancarta de "Rajoy sal del armario" junto al pie de foto: "Mensaje insultante contra Mariano Rajoy, Presidente del PP". ¿Es insultante insinuar q el Rajoy es gay? Joder, ahora gay es un insulto, Por cierto, q la pancarta tiene su base, que yo he leído en mil sitios que al Rajoy le conocen en todos los bares d ambiente d pontevedra como "La trotona de Pontevedra"..pero esto es otra historia.
Como resumen, y para los que critican que el orgullo sea tan festivo y se haga un poco el payaso, queda la satisfacción de saber que hay gente rancia a la que la mani le escuece. Bien está.
Tras la mani, fuimos a casa, a ducharnos y a hacer fiestecilla, a la cual venía mi amiga K. y su amiga V, actriz de “Al salir de clase” caída en desgracia y guapa guapísima, una de las chicas más guapas que he visto nunca. También vino el novio de K. que nos cortaba un poco pero bueno.
Como estar por Chueca en grupo era imposible, nos separamos y acabamos en un bar de osos muy extraño al que nos llevó Eneko. Los osos acosaban un poco a Eneko y a X y yo creo que ligué con un peruano que me parecía guapo y que luego, fuera del bar me pareció feo. Pseudonovio y Hugo se cabrearon y X. Le tiró los tejos a Eneko, nadie sabe si con éxito, pero el caso es que durmieron en la misma habitación. Y conozco a X (bíblicamente) y sé que es un tipo insistente.
Y colorín arcoíris, vuelta al lunes en Cloe.

Con mi trauma a cuestas, me fui a comprar catxis con el Eneko, que en Madrid se llaman minis. A mí, como me sentía en deuda por la confesión de Eneko, me dio por contarle, mientras íbamos al chiringuito de la bebida, un montón de cosas ocultas de mi vida sexual. Tarde de calor, sudor y confesiones. Suena como un programa de Ana Rosa.
Y nos unimos a la feliz manifestación. Asados pero contentos, como todo el mundo. Vimos a los famosetes y ligamos y sudamos. Como todo el mundo.
A mí me dio mucha alegría la manifestación, desde luego, fue una bonita respuesta al gris desfile del foro de la familia este.
A propósito de la mani, y con voluntad de tocar la moral, cierta persona de mi entorno un poco ultracatólica, me escribió el correo siguiente:
De: xxxxxx@yahoo.es>
Enviado el: domingo, 10 de julio de 2005 12:53:03
Para: e.
Bueno, he visto estas imagenes del desfile del
orgullo.
http://www.hazteoir.org/modules.php?name=Noticias&file=article&sid=705
q vergüenza
Arcadas me dieron de ver los comentarios de las imágenes y contesté lo siguiente:
De: e. xxxxx@hotmail.com>
Enviado el: domingo, 10 de julio de 2005 20:27:48
Para: xxxxxx@yahoo.es
Asunto: RE:
Ufff,
A ver:
Primero: La plataforma "hazte oír" es de lo peor, cuasi-integrista y rancia, rancia, rancia. No sé si entras habitualmente, pero si te das una vuelta por la page y los foros, verás que da hasta miedo. Pero bueno, admitamos que es una fuente de información.
Las fotos y los comments, se centran en lo ofendidos que se sienten pq alguien haga mofa del papa. Lo llaman blasfemo. Ya el hecho de que alguien en pleno siglo XXI use la palabra "blasfemo", me parece de coña, pero bueno, admitamos que la manifestación fue blasfema.
Ahora bien,
No sé por qué es ofensivo disfrazarse del papa y no es ofensivo, por ejemplo, ponerse una careta del Aznar o del Zapatero. Porque lo siento, pero para mucha gente (y me incluyo) el papa no es ninguna divinidad ni representante de dios en la tierra sino un personaje público, susceptible de mofa y crítica al igual que lo hacemos (y menos mal, lo contrario no sería sano) acerca de los políticos. Ejemplos de mofa y crítica sobre ZP, puedes encontrar a cientos en la paginita "hazte oír".
Este personaje público y algunos de sus seguidores, han calificado la homosexualidad de enfermedad y sostienen que un homosexual no debería tener derecho a casarse por lo civil (lo de casarse por la iglesia, me parece estupendo q no dejen hacerlo, cada cual manda en su casa). Es decir, pretenden que se siga manteniendo una discriminación considerada injusta por 2/3 de la población. Pero eso sí, a ellos no se les puede criticar, ni burlarse de sus santos iconos, sus mitras y sus vírgenes (que repito, para mí y muchos otros, tienen la misma significación q una barbie o un clip faimobil). Que yo vea, en esta manifestación nadie pide una reducción de los derechos civiles de los cristianos. Hay coña e ironía. En la del Foro de la Familia que convocó esta dichosa plataformita (que repito, da miedo) todo el mundo repitió toooodo lo que respetaba el homosexualismo, mientras pedía una reducción de derechos. Sin coña ni ironía, como lobos disfrazados con piel de cordero, pero pidiendo una reducción de derechos.
Por cierto y por último, me meo de la risa en la foto q sale la pancarta de "Rajoy sal del armario" junto al pie de foto: "Mensaje insultante contra Mariano Rajoy, Presidente del PP". ¿Es insultante insinuar q el Rajoy es gay? Joder, ahora gay es un insulto, Por cierto, q la pancarta tiene su base, que yo he leído en mil sitios que al Rajoy le conocen en todos los bares d ambiente d pontevedra como "La trotona de Pontevedra"..pero esto es otra historia.
Como resumen, y para los que critican que el orgullo sea tan festivo y se haga un poco el payaso, queda la satisfacción de saber que hay gente rancia a la que la mani le escuece. Bien está.
Tras la mani, fuimos a casa, a ducharnos y a hacer fiestecilla, a la cual venía mi amiga K. y su amiga V, actriz de “Al salir de clase” caída en desgracia y guapa guapísima, una de las chicas más guapas que he visto nunca. También vino el novio de K. que nos cortaba un poco pero bueno.
Como estar por Chueca en grupo era imposible, nos separamos y acabamos en un bar de osos muy extraño al que nos llevó Eneko. Los osos acosaban un poco a Eneko y a X y yo creo que ligué con un peruano que me parecía guapo y que luego, fuera del bar me pareció feo. Pseudonovio y Hugo se cabrearon y X. Le tiró los tejos a Eneko, nadie sabe si con éxito, pero el caso es que durmieron en la misma habitación. Y conozco a X (bíblicamente) y sé que es un tipo insistente.
Y colorín arcoíris, vuelta al lunes en Cloe.

Orgullo en Madrid
Con el planchazo del Ander (ni una invitación a un café, ni a ver su piso ni nada) me fui a Madrid, a casa de la hermana de Hugo para pasar allí las entrañables fiestas del Orgullo.
A la casa fueron también el guapo y promíscuo X (hiperexcitado, relamiéndose de antemano sobre todo lo que iba a pillar ese finde), Hugo y el pseudonovio de Hugo.
Por la mañana estuvimos de compras y por la tarde fuimos a la manifestación junto con Eneko, el amiguete del insti majo y guapo con el que fui a ver el concierto de The Tears. El que dijo que el Brett era La Pelvis.
Con la bebida calentita de un chino, y sorteando a la multitud, nos sentamos a hacer un temprano botellón antes de la mani. Allí tuvo lugar una revelación sorprendente.
El guapo X, con su habitual indiscrección le preguntó a Eneko (poniendo su vocecita más sensual)- Eneko, a ti qué te gusta,¿los tíos o las tías?- y el Eneko con su vozarrón respondió “pues yo, heterosexual no soy”.
Vale que estoy rodeada de tíos gays, pero lo del Eneko es sorprendente, es el gay más atípico que he visto en mi vida;bebe litros de calimotxo, viste como le da la gana, es guarrete en cuanto a limpieza de la casa, tiene amigotes con los que va al bar a ver el futbol...vamos, que yo ni me lo olía. Bueno, la verdad es que lo empecé a sospechar cuando en el concierto de “The Tears” dijo “diooos, que bueno está el Brett” pero pensé que era porque es muy mitómano.
Es gracioso como una persona a la que crees conocer mucho, de repente te sorprende. Y el caso es que me jode un poco, porque el Eneko es lo más majo que hay y es tan bueno conmigo y nos reímos tanto y está tan buenorro, que me estaba empezando a gustar bastante. Tengo la negra.
Por cierto, creo que el Eneko merece que haga un paréntesis en la narración para contar cómo se inició nuestra amistad. En el instituto, me apunté al grupo de montañeros al cual también iba Eneko. En una excursión por el norte, acampamos y justo al atardecer salimos él y yo, que casi ni habíamos hablado antes, a dar una vuelta a ver si llegábamos a la playa antes de cenar.
Y llegamos, nos bañamos y se hizo de noche. Estábamos en un campo sin un pueblo en kilómetros y bastante lejos del resto. Intentamos volver, pero nos perdimos, con la mala suerte de que era una noche sin luna y no veíamos absolutamente nada. Encima llovía y resbalábamos. Total que caímos a un barranco lleno de zarzas del que no podíamos salir. Lo de lleno de zarzas no es una hipérbole. Estaba lleno de zarzas y nosotros todos pinchados, sangrando por mil sitios y temblando de frío porque llovía.
Estuvimos horas, abrazados (cuando contamos al resto lo de “abrazados” todo el mundo pensó que habíamos consumado o algo así entre los zarzales, pero de verdad que no era una situación erótica) y congelados. De madrugada nos rescató la guardia civil, a la que había llamado el resto del grupo. Yo, les estaré eternamente agradecida, pero la verdad es que fueron muy bordes, al sacarme con una cuerda, yo me iba pinchando con todas las zarzas y gritaba “Ayy, que me pincho” y el guardia me dijo “niña, si te pica te arrascas”. Desde entonces, siempre que salgio con Eneko decimos lo de “si te pica te arrascas”. Cosas.
Tras este rodeo del tema principal, creo que voy a hacer un descanso. El trabajo me deja pocas energías para el blog, así que la manifestación , la fiesta y el final de la noche, en un próximo post.
Me siento como un mal serial.
A la casa fueron también el guapo y promíscuo X (hiperexcitado, relamiéndose de antemano sobre todo lo que iba a pillar ese finde), Hugo y el pseudonovio de Hugo.
Por la mañana estuvimos de compras y por la tarde fuimos a la manifestación junto con Eneko, el amiguete del insti majo y guapo con el que fui a ver el concierto de The Tears. El que dijo que el Brett era La Pelvis.
Con la bebida calentita de un chino, y sorteando a la multitud, nos sentamos a hacer un temprano botellón antes de la mani. Allí tuvo lugar una revelación sorprendente.
El guapo X, con su habitual indiscrección le preguntó a Eneko (poniendo su vocecita más sensual)- Eneko, a ti qué te gusta,¿los tíos o las tías?- y el Eneko con su vozarrón respondió “pues yo, heterosexual no soy”.
Vale que estoy rodeada de tíos gays, pero lo del Eneko es sorprendente, es el gay más atípico que he visto en mi vida;bebe litros de calimotxo, viste como le da la gana, es guarrete en cuanto a limpieza de la casa, tiene amigotes con los que va al bar a ver el futbol...vamos, que yo ni me lo olía. Bueno, la verdad es que lo empecé a sospechar cuando en el concierto de “The Tears” dijo “diooos, que bueno está el Brett” pero pensé que era porque es muy mitómano.
Es gracioso como una persona a la que crees conocer mucho, de repente te sorprende. Y el caso es que me jode un poco, porque el Eneko es lo más majo que hay y es tan bueno conmigo y nos reímos tanto y está tan buenorro, que me estaba empezando a gustar bastante. Tengo la negra.
Por cierto, creo que el Eneko merece que haga un paréntesis en la narración para contar cómo se inició nuestra amistad. En el instituto, me apunté al grupo de montañeros al cual también iba Eneko. En una excursión por el norte, acampamos y justo al atardecer salimos él y yo, que casi ni habíamos hablado antes, a dar una vuelta a ver si llegábamos a la playa antes de cenar.
Y llegamos, nos bañamos y se hizo de noche. Estábamos en un campo sin un pueblo en kilómetros y bastante lejos del resto. Intentamos volver, pero nos perdimos, con la mala suerte de que era una noche sin luna y no veíamos absolutamente nada. Encima llovía y resbalábamos. Total que caímos a un barranco lleno de zarzas del que no podíamos salir. Lo de lleno de zarzas no es una hipérbole. Estaba lleno de zarzas y nosotros todos pinchados, sangrando por mil sitios y temblando de frío porque llovía.
Estuvimos horas, abrazados (cuando contamos al resto lo de “abrazados” todo el mundo pensó que habíamos consumado o algo así entre los zarzales, pero de verdad que no era una situación erótica) y congelados. De madrugada nos rescató la guardia civil, a la que había llamado el resto del grupo. Yo, les estaré eternamente agradecida, pero la verdad es que fueron muy bordes, al sacarme con una cuerda, yo me iba pinchando con todas las zarzas y gritaba “Ayy, que me pincho” y el guardia me dijo “niña, si te pica te arrascas”. Desde entonces, siempre que salgio con Eneko decimos lo de “si te pica te arrascas”. Cosas.
Tras este rodeo del tema principal, creo que voy a hacer un descanso. El trabajo me deja pocas energías para el blog, así que la manifestación , la fiesta y el final de la noche, en un próximo post.
Me siento como un mal serial.
De nuevo en la AAA
Ay, se nota que ya he recomenzado en la AAA porque tengo el blog muy abandonado.
El viernes volví de nuevo. Mismo puesto, mismas funciones, pero ya sin cobrar un sueldo de becaria miserable.
Como dije en uno de los primeros post, la beca terminó con el final apoteósico del polvo con el becario Ander. Y Ander también se reicorporaba el 1 de Julio. Yo tenía cierta esperanza en el morbillo del reencuentro, pero fue más bien soso. Me hallaba en el área de fabricación, viendo un sistema de visión nuevo, con la mascarilla, el gorro y el traje espacial para no contaminar nuestra preciosa producción y allí divisé al Ander, también vestido de esta guisa. Hubo un poco de conversación tonta, mientras yo me moría de la vergüenza de que me viera con mis gafas, el gorro y los zapatos ortopédicos. Se ha puesto todo renegrido de la playa. A mí no me gusta la gente renegrida por el sol. Así que habrá que aceptar esto como consuelo, porque parece que el tal Ander (que según el calvo tenía novia, lo cual debe ser cierto) pasa un poco de mí.
Lo malo de esto, es que me entran paranoias del tipo -¿Por qué pasa de mí? ¿Seré muy mala follando? ¿Me verá como a una chica para un polvo y nada más? En fin.
El viernes volví de nuevo. Mismo puesto, mismas funciones, pero ya sin cobrar un sueldo de becaria miserable.
Como dije en uno de los primeros post, la beca terminó con el final apoteósico del polvo con el becario Ander. Y Ander también se reicorporaba el 1 de Julio. Yo tenía cierta esperanza en el morbillo del reencuentro, pero fue más bien soso. Me hallaba en el área de fabricación, viendo un sistema de visión nuevo, con la mascarilla, el gorro y el traje espacial para no contaminar nuestra preciosa producción y allí divisé al Ander, también vestido de esta guisa. Hubo un poco de conversación tonta, mientras yo me moría de la vergüenza de que me viera con mis gafas, el gorro y los zapatos ortopédicos. Se ha puesto todo renegrido de la playa. A mí no me gusta la gente renegrida por el sol. Así que habrá que aceptar esto como consuelo, porque parece que el tal Ander (que según el calvo tenía novia, lo cual debe ser cierto) pasa un poco de mí.
Lo malo de esto, es que me entran paranoias del tipo -¿Por qué pasa de mí? ¿Seré muy mala follando? ¿Me verá como a una chica para un polvo y nada más? En fin.





