mi jefa cual amante ansioso....
Aunque no re-comienzo en la AAA hasta el 1 de Julio, de vez en cuando me destrozan los nervios con alguna llamadita sorpresa. Normalmente, dan un rodeo y primero preguntan por las vacaciones (si es mi jefe) o por los rolletes/polvetes (si es mi jefa)... para luego decir que les vendría genial que redactase desde mi casa tal método de análisis o tal acta.
Hoy, sin embargo, mi estresadísima jefa, cual amante ansioso, se ha saltado todos los preliminares. Que nos está auditando la FDA y hay unos registros incompletos. Subidón de adrenalina, pánico (Ay, que de esta me echan!). Después de una hora al teléfono, andando en bolas con el móvil histérica por toda la casa, concluímos, que los registros están correctos.
Este tipo de ataques de pánico son el pan de cada día en la AAA. Aunque ahora, debido a estas largas vacaciones tenga el curro un poco idealizado, la verdad es que durante la beca acabé requemada de sacar adelante mi trabajo y el del compañero que se piró, de tener que hacer las cosas chapuceramente por estar sobrecargada, de salir de casa a las 8 todos los días y volver a las 22 agotada, sin tiempo para leer, ni para salir a tomar algo, con ganas únicamente de cenar una guarrada de sandwich e idiotizarme con la teleserie de turno.
Me da un poco de vértigo cuando miro las vidas de mucha gente de mi empresa. Dentro de la AAA toca ser brillantes, pensar, resolver problemas y fuera...bueno, cuando no estamos en el curro, pues mejor no pensemos demasiado y nos dediquemos a hacer cositas divertidas. Y la gente se va al caribe, o a un spa, o quedan para jugar a la play. Y se habla de la casa de tu vida, de los cotilleos del curro y los famosos, de las hipotecas y de la bolsa, mientras tomamos copas, tan arregladitos, tan divertidos, tan iguales, tan antifrikis...
Todos están muy integrados.
Todos hablan por los codos.
Yo también. Excepto para decir que a mi siempre me gustó la gente un poco rara, los que se quedaban en una esquina del patio, los que se apartaban de la bandada.
Hoy, sin embargo, mi estresadísima jefa, cual amante ansioso, se ha saltado todos los preliminares. Que nos está auditando la FDA y hay unos registros incompletos. Subidón de adrenalina, pánico (Ay, que de esta me echan!). Después de una hora al teléfono, andando en bolas con el móvil histérica por toda la casa, concluímos, que los registros están correctos.
Este tipo de ataques de pánico son el pan de cada día en la AAA. Aunque ahora, debido a estas largas vacaciones tenga el curro un poco idealizado, la verdad es que durante la beca acabé requemada de sacar adelante mi trabajo y el del compañero que se piró, de tener que hacer las cosas chapuceramente por estar sobrecargada, de salir de casa a las 8 todos los días y volver a las 22 agotada, sin tiempo para leer, ni para salir a tomar algo, con ganas únicamente de cenar una guarrada de sandwich e idiotizarme con la teleserie de turno.
Me da un poco de vértigo cuando miro las vidas de mucha gente de mi empresa. Dentro de la AAA toca ser brillantes, pensar, resolver problemas y fuera...bueno, cuando no estamos en el curro, pues mejor no pensemos demasiado y nos dediquemos a hacer cositas divertidas. Y la gente se va al caribe, o a un spa, o quedan para jugar a la play. Y se habla de la casa de tu vida, de los cotilleos del curro y los famosos, de las hipotecas y de la bolsa, mientras tomamos copas, tan arregladitos, tan divertidos, tan iguales, tan antifrikis...
Todos están muy integrados.
Todos hablan por los codos.
Yo también. Excepto para decir que a mi siempre me gustó la gente un poco rara, los que se quedaban en una esquina del patio, los que se apartaban de la bandada.
Comentario:
Es que las auditorías estresan mucho ;o) Yo me pasé todo el día histérica perdida ...
Nos vemos!
Nos vemos!