las nenas de Zara
Tras festejar con los del trabajo la boda inminente del calvo (sosa, a excepción de un valls muy bien bailado en brazos del gentil calvo) el sábado fui a Valladolid a pasar el finde con el guapo X.
Y ni fú ni fá.
Fuimos a la playita tóxica del Pisuerga, leímos “Muerte de un viajante” para un trabajo que tenía que hacer X y por la noche quedamos con un rollete de X y las amigas del rollete.
¡Ay que gente!
El rollete parecía el tio de la caja de la faja reductora (pongo de nuevo la foto del mítico invento para los despistadizos). Altito y musculitos y con la sonrisa peremne de los que se creen guapos y sexualmente magnéticos. A mi me pareció un poco grimoso, pero le oculté mi parecer a X, que está como ilusionado con el tipo este.

Y luego las amigas. Curraban con el rollo de X en el Zara. Yo siempre había tenido el estereotipo de las niñas del Zara como entes guapos y delgados, aunque sin muchas luces. Lo de sin muchas luces lo cumplían. Pero por primera vez en mi triste vida, conocí a unas dependientas del Zara gordas.
La primera y menos gorda (con boinita francesa y calentadores en pleno Junio) se dedicaba a tocarle el culo al rollo de X y decir- ¡durito!- y a continuación soltaba como un gritito. Esto, una vez, tiene gracia. O no la tiene, pero pasa por normal. Pero lo hizo como 40 veces a lo largo de la noche. Y la amiga más gordita y el rollo de X, se partían. Yo no le veía la gracia, pero me tocaba reirla, para no parecer huraña entre tanta felicidad. Mientras tanto, la que no emitá grititos me decía- Yo, es que estudio, ¿sabessss? Que compatibilizo Zara con segundo de bachillerato, que como lo estoy tripitiendo, sólo tengo que ir a Historia- y grititos palmoteaba y decía que ella no podría, tía, que que envidia tener tanta fuerza de voluntad.
Yo bebía y bebía para intentar que grititos y la amiga se difuminaran en una espesa niebla. Pero entre sus ropajes fosforitos y su gran tamaño, seguían estando presentes, eternas, indelebles.
Fuimos a muchos bares, con mucho humo y mucha música choni, y finalmente llegamos a casa de X a las seis y media. X tenía hambre y se puso a deglutir patatas fritas. Ese momento sumado a la nochecita con las fascinantes amistades de X, me hicieron hacer el juramento mental de que nunca más volvería a dormir con X. Y no dormí.
Se le ha quitado el atractivo.
A las nueve de la mañana, volví a Cloe. E hice bien. En Cloe estaba Juan.
Y ni fú ni fá.
Fuimos a la playita tóxica del Pisuerga, leímos “Muerte de un viajante” para un trabajo que tenía que hacer X y por la noche quedamos con un rollete de X y las amigas del rollete.
¡Ay que gente!
El rollete parecía el tio de la caja de la faja reductora (pongo de nuevo la foto del mítico invento para los despistadizos). Altito y musculitos y con la sonrisa peremne de los que se creen guapos y sexualmente magnéticos. A mi me pareció un poco grimoso, pero le oculté mi parecer a X, que está como ilusionado con el tipo este.

Y luego las amigas. Curraban con el rollo de X en el Zara. Yo siempre había tenido el estereotipo de las niñas del Zara como entes guapos y delgados, aunque sin muchas luces. Lo de sin muchas luces lo cumplían. Pero por primera vez en mi triste vida, conocí a unas dependientas del Zara gordas.
La primera y menos gorda (con boinita francesa y calentadores en pleno Junio) se dedicaba a tocarle el culo al rollo de X y decir- ¡durito!- y a continuación soltaba como un gritito. Esto, una vez, tiene gracia. O no la tiene, pero pasa por normal. Pero lo hizo como 40 veces a lo largo de la noche. Y la amiga más gordita y el rollo de X, se partían. Yo no le veía la gracia, pero me tocaba reirla, para no parecer huraña entre tanta felicidad. Mientras tanto, la que no emitá grititos me decía- Yo, es que estudio, ¿sabessss? Que compatibilizo Zara con segundo de bachillerato, que como lo estoy tripitiendo, sólo tengo que ir a Historia- y grititos palmoteaba y decía que ella no podría, tía, que que envidia tener tanta fuerza de voluntad.
Yo bebía y bebía para intentar que grititos y la amiga se difuminaran en una espesa niebla. Pero entre sus ropajes fosforitos y su gran tamaño, seguían estando presentes, eternas, indelebles.
Fuimos a muchos bares, con mucho humo y mucha música choni, y finalmente llegamos a casa de X a las seis y media. X tenía hambre y se puso a deglutir patatas fritas. Ese momento sumado a la nochecita con las fascinantes amistades de X, me hicieron hacer el juramento mental de que nunca más volvería a dormir con X. Y no dormí.
Se le ha quitado el atractivo.
A las nueve de la mañana, volví a Cloe. E hice bien. En Cloe estaba Juan.
Comentario:
Por fin Silvio se deja ver!
X es bi. Lo conozco desde hace poco, a través de Hugo. Lo de bi, yo nunca había creído en que este estátus sexual existiera, pensaba que era algo legendario e irreal tipo el arca perdida o el santo grial. Pero de verdad que X es bi realmente. O a lo mejor es sólo que es muy promíscuo y se amolda a las circunstancias ;)
besos
X es bi. Lo conozco desde hace poco, a través de Hugo. Lo de bi, yo nunca había creído en que este estátus sexual existiera, pensaba que era algo legendario e irreal tipo el arca perdida o el santo grial. Pero de verdad que X es bi realmente. O a lo mejor es sólo que es muy promíscuo y se amolda a las circunstancias ;)
besos
Comentario:
Pero entonces.... X es gay, hetero, bi??
De donde te sacas a estos amigos multisexuales??? Como conociste a X???
Lo tuyo parece una pseudopelícula de aldomovar :|
Besitos...
Sigue sigue y no pares...
De donde te sacas a estos amigos multisexuales??? Como conociste a X???
Lo tuyo parece una pseudopelícula de aldomovar :|
Besitos...
Sigue sigue y no pares...
Comentario:
No soy normalmente agresivo...pero...
NO LES DISTE UNA PATADA EN LA BOCA?
NO LES DISTE UNA PATADA EN LA BOCA?





