juan, felinamente y a traición
Después de venir de Valladolid y con los espectros de las del Zara aún atormentando mi cerebro, quedé con Juan para ir con el kia picanto a un campo muy bonito que hay a unos 30 km. de Cloe.
A Juan lo conocí el primer día de primero de BUP. De verle en el pupitre día tras día, tan guapo e inteligente, me acabé enamorando de aquel semi niño con los ojos achinados y la sonrisa preciosa. Para andar cerca de su lado, me apunté al grupo de montaña, al de teatro y al de visitar a los viejos del asilo los viernes. Nos hicimos amigos, pero mientras que yo me moría de amor, él andaba tras una chica de espesas pestañas y no menos espeso bigote.
Llegó la uni y de pronto éramos menos niños. Yo me despendolé felizmente y él se fue haciendo más espiritual y religioso. Demasiado. Pero aunque soy la persona más atea del mundo, a veces el Juan me parece sabio, con su búsqueda de dios y de una trascendencia. Me inspira mucha calma y seguridad y me gusta su risa y su inocencia transparente, como de principito.
Estudia en Madrid, así que le veo sólo de vez en cuando. Cuando viene, veo el cielo abierto y nos vamos al parque a beber cerveza tumbados en la hierba y a inventarnos historias truculentas sobre los habitantes de Cloe.
No todo es platónico. Ayer, junto al río, me entró una fiebre de deseo y tuve que apelar a todas mis neuronas racionales para no saltar sobre él (felinamente y a traición) para morderle el cuello y besarle.
A Juan lo conocí el primer día de primero de BUP. De verle en el pupitre día tras día, tan guapo e inteligente, me acabé enamorando de aquel semi niño con los ojos achinados y la sonrisa preciosa. Para andar cerca de su lado, me apunté al grupo de montaña, al de teatro y al de visitar a los viejos del asilo los viernes. Nos hicimos amigos, pero mientras que yo me moría de amor, él andaba tras una chica de espesas pestañas y no menos espeso bigote.
Llegó la uni y de pronto éramos menos niños. Yo me despendolé felizmente y él se fue haciendo más espiritual y religioso. Demasiado. Pero aunque soy la persona más atea del mundo, a veces el Juan me parece sabio, con su búsqueda de dios y de una trascendencia. Me inspira mucha calma y seguridad y me gusta su risa y su inocencia transparente, como de principito.
Estudia en Madrid, así que le veo sólo de vez en cuando. Cuando viene, veo el cielo abierto y nos vamos al parque a beber cerveza tumbados en la hierba y a inventarnos historias truculentas sobre los habitantes de Cloe.
No todo es platónico. Ayer, junto al río, me entró una fiebre de deseo y tuve que apelar a todas mis neuronas racionales para no saltar sobre él (felinamente y a traición) para morderle el cuello y besarle.
Comentario:
si es que las cosas tan pasionales... que malo es el impulso cuando no puedes controlarlo pero es lo único que puedes hacer si no quieres estropear un momento mágico.
Ciao
Ciao
Comentario:
Pero en el instituto no te gustaba tb S???? Por lo menos a esa edad del enamoramiento con S, estabas tb en el instituto con Juan!!
Buffffffffff, que lio
Buffffffffff, que lio
Comentario:
Eso eso, cuentanos más sobre tus hombres de los de la izquierda.... Hugo, Pablo, X, Juan, Cirilo....
que necesitamos dibujar el diagrama de relaciones entre ellos y tu...
Besosssssssssss
que necesitamos dibujar el diagrama de relaciones entre ellos y tu...
Besosssssssssss
Comentario:
Carajo!
El invitado soy yo!
Por cierto, esto de tres post de repente me ha dejao con ganas de saber más sobre él y tu xDDDD
El invitado soy yo!
Por cierto, esto de tres post de repente me ha dejao con ganas de saber más sobre él y tu xDDDD
Comentario:
Qué magicos son los amores estos que perduran en el tiempo....





