playa fluvial y feromonas
Como esta es mi última semana libre, antes de recomenzar en la AAA, trato de aprovechar. Y así, tras el concierto, el jueves pasado estuve en Valladolid para celebrar San Juan y que el guapo X, acababa la carrera. De nuevo, en casa de Hugo.
En casa del Hugo estaba su perra. La perra de Hugo es rara. Tiene, de año en año, embarazos psicológicos y hay que ordeñarla porque produce leche. Es muy surrealista eso de ordeñar un doverman, pero también es laborioso porque la Penélope tiene como 10 ó 20 pezones y hay que ordeñarlos uno por uno. A mí me daba mucha grima ver a Hugo ordeñando los pezones de Penélope y me dio por pensar que seguro que si el Aquilino Polaino tratara a Hugo, establecía una relación de causalidad directa entre el trauma que le tiene que generar al Hugo esta actividad y el origen de su homosexualidad. Es lo que tiene la psicología seria.
Después de ordeñar, fuimos a casa de X, junto con el pseudonovio de Hugo y la perra. X, nos invitaba a cenar para celebrar su fin de carrera. Como es pelín rata, nos hizo un plato único que consistía en arroz, con curry y pequeñas partículas subatómicas de pollo super diseminadas.
A la cena, llevamos a la perra y no sé qué tipo de feromonas emitirían X, Hugo y pseudonovio, pero el caso es que Penélope se alteró y se puso a follarse furiosamente a todo el mobiliario de la casa. De ahí vendrá la expresión “caliente como una perra”, supongo. El caso, es que a mi me daba mucha pena de la pobre Penélope con su drama de Yerma lorquiana.
A continuación se personó en la casa el nuevo ligue de X (el del Zara ya es del pasado) y un amigo del ligue. Fuimos en el descapotable del ligue a la playa del Pisuerga a hacer botellón y se generó una extraña corriente de deseo circular:
El rollo de X, quería enrrollarse con X, pero a X le gustó el amigo del rollete. El amigo del rollete, me lanzaba fichas. Dicho amigo del rollete, no me gustaba nada, así que yo me dedicaba a dar besos y abrazos a Hugo y pseudonovio, que me correspondían cariñosamente y elogiaban mis zapatos.
Creo que X se picó un poco por no ligar con el amigo de su rollo y se fue a su casa.
El rollo se marchó pronto porque tenía examen.
El amigo del rollo, se desvaneció algo más tarde no sin antes hacer un amago de morreo baboso hacia mí. El tío, debía haber visto muchas películas americanas porque dijo algo del tipo - Antes de irme debo hacer algo- (leer con voz de Lorenzo Lamas) y vino a besarme todo resuelto y chulo. Por fortuna, el Hugo estuvo fino y se interpuso.
Yo me fui a casa con Hugo y Pablo, sintiéndome muy mariliendre y sóla. La verdad es que echo de menos dormir junto a alguien. No sé, estoy tristona, estoy lovesick.
En casa del Hugo estaba su perra. La perra de Hugo es rara. Tiene, de año en año, embarazos psicológicos y hay que ordeñarla porque produce leche. Es muy surrealista eso de ordeñar un doverman, pero también es laborioso porque la Penélope tiene como 10 ó 20 pezones y hay que ordeñarlos uno por uno. A mí me daba mucha grima ver a Hugo ordeñando los pezones de Penélope y me dio por pensar que seguro que si el Aquilino Polaino tratara a Hugo, establecía una relación de causalidad directa entre el trauma que le tiene que generar al Hugo esta actividad y el origen de su homosexualidad. Es lo que tiene la psicología seria.
Después de ordeñar, fuimos a casa de X, junto con el pseudonovio de Hugo y la perra. X, nos invitaba a cenar para celebrar su fin de carrera. Como es pelín rata, nos hizo un plato único que consistía en arroz, con curry y pequeñas partículas subatómicas de pollo super diseminadas.
A la cena, llevamos a la perra y no sé qué tipo de feromonas emitirían X, Hugo y pseudonovio, pero el caso es que Penélope se alteró y se puso a follarse furiosamente a todo el mobiliario de la casa. De ahí vendrá la expresión “caliente como una perra”, supongo. El caso, es que a mi me daba mucha pena de la pobre Penélope con su drama de Yerma lorquiana.
A continuación se personó en la casa el nuevo ligue de X (el del Zara ya es del pasado) y un amigo del ligue. Fuimos en el descapotable del ligue a la playa del Pisuerga a hacer botellón y se generó una extraña corriente de deseo circular:
El rollo de X, quería enrrollarse con X, pero a X le gustó el amigo del rollete. El amigo del rollete, me lanzaba fichas. Dicho amigo del rollete, no me gustaba nada, así que yo me dedicaba a dar besos y abrazos a Hugo y pseudonovio, que me correspondían cariñosamente y elogiaban mis zapatos.
Creo que X se picó un poco por no ligar con el amigo de su rollo y se fue a su casa.
El rollo se marchó pronto porque tenía examen.
El amigo del rollo, se desvaneció algo más tarde no sin antes hacer un amago de morreo baboso hacia mí. El tío, debía haber visto muchas películas americanas porque dijo algo del tipo - Antes de irme debo hacer algo- (leer con voz de Lorenzo Lamas) y vino a besarme todo resuelto y chulo. Por fortuna, el Hugo estuvo fino y se interpuso.
Yo me fui a casa con Hugo y Pablo, sintiéndome muy mariliendre y sóla. La verdad es que echo de menos dormir junto a alguien. No sé, estoy tristona, estoy lovesick.
Comentario:
Ordeñando una perra? Me quedo muelta!
Comentario:
Para todos aquellos que no sepáis lo que es ser mariliendre, os comento que dícese de aquella chica que suele salir con gays porque se siente uno más y de vez en cuando acaba enrollándose con alguno de ellos cuando las noches acaban etílicas y distorsionadas.
Comentario:
Ayyy mi pobre Penelope, que está tristona por su embarazo psicológico. Cloe, mu mal me parece que te regocijes en su necesidad de engendrar (por cierto, doberman es con b y no con v :P ).
Respecto a Pablo, he de comentar que hemos vuelto a ser pseudonovios, porque en un post anterior comenté que lo habíamos dejado. Así fue, pero volvimos.
Mis vivencias con Cloe, X y Pablo son cada vez más esperpénticas, lo peor (o mejor) es que todo lo que cuenta Cloe es cierto.
Hugo
PD: En el fondo yo creo que a Cloe le gusta sentirse mariliendre.
Respecto a Pablo, he de comentar que hemos vuelto a ser pseudonovios, porque en un post anterior comenté que lo habíamos dejado. Así fue, pero volvimos.
Mis vivencias con Cloe, X y Pablo son cada vez más esperpénticas, lo peor (o mejor) es que todo lo que cuenta Cloe es cierto.
Hugo
PD: En el fondo yo creo que a Cloe le gusta sentirse mariliendre.