six sigma & santander
Tengo nuevo jefe, uno que es experto en proyectos six sigma y que nos da la super brasa con nuestras metodologías de trabajo. Así que a raíz de la reforma de nuestros procedimientos que nos ha sugerido, ya comienzo con el mal vicio de empezar a salir de currar tarde.
Amargamientos rutinarios aparte, esta semana estoy semi feliz porque nos vamos a Santander de camping el finde. Me he comprado una tienda en el DIA% por 12 euros, que es plateada y púrpura, como si fuera un puticlub. En la tienda, que es de 1.75 x 2 m. tenemos que dormir el Eneko, el David y yo. Le digo a David que vaya teto, lo de dormir en tal promiscuidad y se ríe. Mala espina me da esto.
La cosa, es que el David tiene una empresa de importaciones y se supone, que él y dos socios más que vienen (que duermen en la otra tienda) van a ir a ofrecer sus cositas importadas a los minoristas. Suena como de coña una empresa en la que los socios se alojan en campings, pero bueno, será cosa de reducir gastos. Y mientras, el Eneko y yo a la playita, a hacer nudismo, que siempre se echa una unas risas cotilleando sobre tetas caídas o penes raros. Me muero de ganas de nadar en el agua fría del Cantábrico.
Amargamientos rutinarios aparte, esta semana estoy semi feliz porque nos vamos a Santander de camping el finde. Me he comprado una tienda en el DIA% por 12 euros, que es plateada y púrpura, como si fuera un puticlub. En la tienda, que es de 1.75 x 2 m. tenemos que dormir el Eneko, el David y yo. Le digo a David que vaya teto, lo de dormir en tal promiscuidad y se ríe. Mala espina me da esto.
La cosa, es que el David tiene una empresa de importaciones y se supone, que él y dos socios más que vienen (que duermen en la otra tienda) van a ir a ofrecer sus cositas importadas a los minoristas. Suena como de coña una empresa en la que los socios se alojan en campings, pero bueno, será cosa de reducir gastos. Y mientras, el Eneko y yo a la playita, a hacer nudismo, que siempre se echa una unas risas cotilleando sobre tetas caídas o penes raros. Me muero de ganas de nadar en el agua fría del Cantábrico.